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De acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo Latinoamérica perdió 34 millones de empleos por la pandemia

El informe del organismo internacional advierte sobre el incremento de la igualdad preexistente en la región de una forma que no tiene precedentes. Literalmente habla de “drásticos niveles de contracción del empleo, de las horas trabajadas y de los ingresos.” Por otra parte señala también que esta tendencia se detuvo a partir del tercer trimestre del año con una leve recuperación del empleo.

En los datos que brinda el informe, sobre los 34 millones de trabajadores que perdieron su puesto de trabajo, considerando Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Perú, Paraguay y Uruguay, esta cifra representa una cifra cercana al 80% de la población activa.

Al mismo tiempo, la tasa de participación laboral también registró una caída sin precedentes al reducirse del 61,3 % al 52,6 % entre el primer y segundo trimestre de este año, lo que implicó que 32 millones de personas dejaran de ser económicamente activas.

Con respecto a la tasa de desocupación, el documento señaló que este indicador promedio para nueve países con información disponible fue del 11,5 % durante el segundo trimestre, lo que refleja un aumento de 2,2 puntos porcentuales con respecto al trimestre previo.

Así, las salidas netas de la fuerza de trabajo hacia la inactividad representan el 94 % de la pérdida total de puestos de trabajo por la crisis de la pandemia, mientras que el 6,0 % restante se traduce en aumentos en el volumen de personas desempleadas.

América Latina y el Caribe es la región con mayor contracción en las horas de trabajo en todo el mundo, con una pérdida estimada del orden del 20,9 % durante los tres primeros trimestres de 2020

«Si la población que perdió su empleo hubiera permanecido dentro de la fuerza de trabajo (como desocupada) el impacto sobre la tasa de desocupación hubiera sido significativamente más elevado», agregó. Esta situación se ha repetido en el caso de la informalidad, que ha disminuido en algunos países porque las personas pasan a una situación de inactividad ante las dificultades para trabajar.

La OIT señaló que tanto la tasa de desocupación como la de informalidad podrían subir a medida que se concrete la reapertura de las actividades y se reactive la demanda porque quienes salieron de la fuerza laboral a causa del coronavirus constituyen una oferta de trabajo potencial que seguramente regresará a buscar empleo.

Las brechas de desigualdad

Según el informe, existe el riesgo de que en un escenario de recuperación aumentan las brechas porque el déficit de trabajo formal se hará más evidente para ciertos grupos de trabajadores como los jóvenes, mujeres y adultos con menores calificaciones.

En términos generales, precisó que las últimas estimaciones reflejan que América Latina y el Caribe es la región con mayor contracción en las horas de trabajo en todo el mundo, con una pérdida estimada del orden del 20,9 % durante los tres primeros trimestres de 2020, cifra que casi duplica la estimada a nivel mundial, que es del 11,7 %.

Por otra parte, los ingresos por trabajo se contrajeron en un 19,3 %, muy por encima de la tasa mundial, que es del 10,7%.

¿Por qué América Latina es la región con más empleos perdidos durante la pandemia?

«Una diferencia que emerge con mayor fuerza en esta crisis es entre aquellas personas y familias que continúan percibiendo total o parcialmente sus ingresos y aquellas que no. Dado que los ingresos laborales representan, en promedio, entre el 70 % y el 90 % de los ingresos familiares totales, estas reducciones derivan en fuertes pérdidas en los recursos monetarios que obtienen los hogares con impactos significativos sobre los niveles de pobreza», señaló.

Las contracciones en el empleo no han sido de igual magnitud para los diferentes grupos de población, aclaró, ya que en todos los casos se observa que han sido las mujeres, más que los hombres, y los jóvenes de hasta 24 años), más que los adultos, los que han sufrido, en términos relativos, con mayor intensidad la pérdida de empleo.

«Esta crisis estaría exacerbando los elevados niveles de desigualdad existentes antes de la irrupción de la pandemia. Los trabajadores más afectados por la crisis están entre los sectores de población de menores recursos, con empleos informales o en situación de desventaja y vulnerabilidad», afirmó.

En medio de un panorama de recesión económica global con una magnitud y extensión sin precedentes, la OIT destacó la importancia de que los estados reconstruyan los mercados laborales adoptando estrategias que continúen atenuando estos impactos y que apuntalen la recuperación. 

Cecilia González para Rt

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