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Millones de chilenos marcharon contra el gobierno de Piñera entonando canciones pinochetistas

Aproximadamente 1,5 millones de chilenos se concentraron en la Plaza Italia de Santiago. La convocatoria tiene tres exigencias: sacar de la calle a las Fuerzas Armadas, retirar del Congreso todas aquellas leyes que “vayan contra el pueblo” y convocar una asamblea constituyente para lograr una nueva Constitución.

Más de un millón de personas se movilizaron este viernes desde varios puntos de Santiago hacia la Plaza Italia de la capital, para exigir reformas de un sistema económico que consideran desigual y coreando lemas contra el gobierno de Sebastián Piñera en el peor estallido social en Chile en tres décadas.

La intendenta de Santiago, Karla Rubilar, en conversaciones con Radio Cooperativa, dijo que la cifra de manifestantes llegaba a 1.200.000.

Entonando canciones populares durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-90), saltando y con banderas chilenas y mapuches, los y las manifestantes se congregaron en avenidas de la capital para atender el llamado de la ‘Marcha más grande de Chile‘, una semana después de que Chile quedara sumido en su peor crisis social.

Alrededor de las 20:00, hora local, incidentes aislados rompieron por tramos la impactante postal que entrega la marcha más masiva que recuerde la capital chilena. Frente a La Moneda, sede del gobierno, las fuerzas de seguridad lanzaron agua, gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los manifestantes.

Por la mañana, las autopistas de la región Metropolitana de Chile se transformaron en escenario de las protestas que hace una semana afectan al país, con filas de camiones, taxis y autos particulares que tomaron las rutas en rechazo a los altos precios del cobro electrónico de peajes (tag). Con banderas chilenas y carteles, los conductores se movilizaron a baja velocidad por las distintas vías rápidas que unen Santiago con el resto del país, generando alta congestión en una de las horas de más transito del día.

La consigna #NoMasTag tomó las redes sociales transformándose en tendencia, en rechazo a un sistema de pago de peajes de carreteras, concesionadas mayoritariamente a privados a partir de la década de 1990, que afecta a todos los automovilistas que utilizan las autopistas, en especial transportistas que suman abultadas facturas cada mes.

El vocero del movimiento, Andrés Alarcón, calificó este cobro como ‘el robo del siglo‘ y advirtió que ‘no se podrá transitar por Santiago‘.

‘El abuso de los cobros es demasiado […] si no solucionan esto ahora con medidas concretas, el pueblo que se levantó va a seguir manifestando‘, dijo a la agencia AFP Luis Leiton, un taxista que se sumó a las protestas en rutas.

Antes de ‘La Marcha Más Grande‘, el Gobierno renovó el toque de queda —entre las 23 y 4 de la mañana— en la Región Metropolitana, Antofagasta, Copiapó, Valparaíso, Rancagua, Concepción, Puerto Montt y Osorno. Sin embargo, cientos de miles de chilenos volvieron a salir a la calle. ‘Chile requiere de cambios profundos para alcanzar paz con justicia social, por lo tanto, por eso nos movilizamos contra las políticas neoliberales que nos han venido sumiendo en la pobreza durante 30 años‘, destacó el referente de la Central Unificada de Trabajadores y Trabajadoras (CUT), Eric Campos.

Asediado por las sucesivas marchas, a la espera de la misión de la ONU que investigará las violaciones a los derechos humanos cometidos contra los 528 heridos, los 2840 detenidos y los 19 muertos en una semana de represión sin escalas, el presidente Sebastián Piñera se mostró ayer a la mañana con un grupo de jubilados en el Palacio de la Moneda para anunciar mejoras en el sistema de pensión privado, que fue rechazado rápidamente por la oposición

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