El “Súper Niño” amenaza la siembra de soja y maíz tardío con excesos hídricos en 2026/27


Los pronósticos climáticos anticipan un evento de El Niño de intensidad excepcional para el último trimestre del año. El escenario podría favorecer lluvias superiores a lo normal y complicar las tareas de siembra de soja y maíz tardío durante la campaña agrícola 2026/27.
Infórmate en DiarioPampero.com – La planificación de la cosecha gruesa deberá contemplar los riesgos logísticos asociados a los excesos hídricos y al estado de los caminos rurales.
El llamado “Súper Niño” podría convertirse en un desafío para la siembra de la campaña 2026/27, especialmente para la soja y el maíz tardío. El fenómeno ENSO se vincula habitualmente con lluvias abundantes, buenos rendimientos agrícolas y también con el riesgo de inundaciones.
Según la última recopilación de pronósticos del CCRS/IRI, organismo dependiente de Columbia Climate School, la mayoría de los modelos climáticos proyecta un episodio de El Niño muy fuerte durante el último trimestre del año. El informe señala que las señales oceánicas y atmosféricas observadas anticipan una intensidad excepcional.
Los modelos dinámicos y varios estadísticos prevén anomalías superiores a 3 grados centígrados en la temperatura superficial del mar de la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico y utilizada para determinar la intensidad del fenómeno. De concretarse, sería un nivel sin registros previos desde que se monitorea el evento.

Riesgos para la campaña agrícola
El seguimiento de los pronósticos históricos y de la evolución reciente del ENSO muestra una correlación elevada, en particular entre los modelos que anticipan un mayor calentamiento del Pacífico en la región Niño 3.4. La evolución actual presenta similitudes con otros episodios intensos, como el registrado durante la campaña 2015/16.
Sin embargo, si las proyecciones se cumplen y el fenómeno alcanza la categoría de “Niño muy fuerte” o “Súper Niño”, se trataría del primer registro de esa magnitud. La información fue analizada durante el lanzamiento de la Cosecha Gruesa 2026/27 en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
En esa presentación se evaluó la exposición de los principales cultivos a los excesos hídricos durante sus respectivas ventanas de siembra. El maíz temprano aparece como el cultivo con menor riesgo relativo, ya que el 26% del área prevista quedaría comprendida en la fase de máxima intensidad del fenómeno.
El segundo lugar corresponde al girasol, con un 40% de la superficie proyectada dentro de ese período, mientras que el sorgo ocupa el tercer puesto, con el 79% del área alcanzada por la fase de lluvias superiores a lo normal.
La situación es más compleja para la soja y el maíz tardío. De acuerdo con el análisis presentado, ambos cultivos atravesarían en la mayor parte de las regiones productivas argentinas casi toda su ventana de siembra durante la etapa asociada con mayores precipitaciones.
La posibilidad de lluvias persistentes podría afectar el ingreso de maquinaria a los lotes, demorar las labores y generar dificultades para completar las tareas dentro de los períodos habituales. El impacto dependerá de la evolución efectiva del fenómeno y de las condiciones que se registren en cada región productiva.
El riesgo no se limita al potencial productivo. Las estimaciones actuales de producción agrícola son favorables, pero antes deben superar una etapa logística condicionada por el clima. En ese escenario, el estado de la red vial rural adquiere una importancia central para el traslado de maquinaria, insumos y granos.
El análisis advierte que los caminos rurales argentinos no se caracterizan por encontrarse en las mejores condiciones. Por eso, un período de excesos hídricos durante la siembra podría profundizar las demoras y dificultar el aprovechamiento de las ventanas operativas disponibles para la campaña.
