Washington y Pekín extienden hasta enero la tregua comercial entre ambos países


Estados Unidos y China extendieron hasta el 10 de enero la tregua comercial acordada en Busan, mientras sus equipos negocian una posible reducción recíproca de aranceles sobre bienes no sensibles por 30.000 millones de dólares.
Infórmate en DiarioPampero.com – La prórroga fue anunciada antes de la reunión presencial entre Donald Trump y Xi Jinping, que también abordará tecnología, inteligencia artificial y seguridad en Taiwán.
EEUU y China extendieron la tregua comercial hasta el 10 de enero, según informó el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent. La prórroga amplía el plazo del acuerdo de Busan, cuya vigencia estaba prevista hasta el 10 de noviembre.
El anuncio se conoció durante una entrevista con Fox News, luego de una nueva ronda de negociaciones entre Bessent y el viceprimer ministro chino, He Lifeng. Las conversaciones buscan reducir las tensiones arancelarias antes del encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping.
Además de mantener la distensión comercial, ambos gobiernos avanzan en un posible recorte recíproco de tarifas para bienes no sensibles por un valor estimado de 30.000 millones de dólares. El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, confirmó que las mesas técnicas trabajan sobre los detalles.

Negociaciones antes del encuentro
Bessent explicó que la extensión toma como referencia el pacto alcanzado en octubre del año pasado en Busan, Corea del Sur. Ese entendimiento contempló la suspensión de determinados aranceles, el congelamiento de restricciones chinas a la exportación de tierras raras y una pausa en las tarifas aplicadas por Washington a buques de propiedad o bandera china que operan en puertos estadounidenses.
El funcionario estadounidense evitó anticipar si en enero se alcanzará un acuerdo comercial más amplio. Según declaró, todavía no está definido si ambos países lograrán un nuevo entendimiento o si volverán a prorrogar las condiciones actuales.
Bessent también señaló que algunos compromisos chinos no se cumplieron completamente, aunque destacó que Beijing realizó compras importantes de soja estadounidense durante el año. A la vez, sostuvo que China se encuentra retrasada en otros compromisos agrícolas y que Washington la impulsa a avanzar.
Xi Jinping llegó a la base aérea de Andrews, en las afueras de Washington, para iniciar una visita de Estado de tres días. Donald Trump recibió al mandatario chino y a su esposa, Peng Liyuan, en la pista de aterrizaje antes de la reunión formal prevista en la Casa Blanca.
La cumbre será el tercer encuentro presencial entre ambos líderes desde el regreso de Trump a la Casa Blanca y el segundo durante 2026. La agenda incluirá la competencia tecnológica, el desarrollo de inteligencia artificial y las tensiones de seguridad en el estrecho de Taiwán.
En paralelo a las discusiones arancelarias, Estados Unidos y China acordaron sentar las bases de un canal ampliado de diálogo sobre seguridad en inteligencia artificial. El mecanismo podría incluir notificaciones sobre amenazas compartidas vinculadas con esa tecnología.
Entre los riesgos analizados figuran la proliferación de agentes autónomos fuera de control y el uso de sistemas de inteligencia artificial por parte de actores no estatales para realizar ciberataques o acciones ciberbiológicas.
Bessent indicó que todavía deben definirse los factores de riesgo más críticos. También señaló que las conversaciones podrían abarcar incidentes tecnológicos que hayan atravesado fronteras nacionales.
La extensión de la tregua busca mantener estable una relación marcada por disputas comerciales, tecnológicas y de seguridad. El resultado de la reunión entre Trump y Xi Jinping determinará si el diálogo permite profundizar la distensión o si ambos países vuelven a endurecer sus medidas.
