Por qué el cáncer de tiroides es más frecuente en mujeres


El 24 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Tiroides, una fecha destinada a generar conciencia sobre una enfermedad que suele ser más frecuente en mujeres y que puede no presentar síntomas durante sus primeras etapas.
Infórmate en DiarioPampero.com – La detección de nódulos y determinados factores de riesgo son algunos de los aspectos centrales para conocer esta enfermedad.
El cáncer de tiroides se desarrolla en la glándula ubicada en el cuello y puede manifestarse mediante nódulos o pequeños tumores. De acuerdo con la información difundida por Noticias Argentinas, la mayoría de los nódulos resultan benignos, aunque algunos pueden ser cancerígenos.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Tiroides, que se conmemora este jueves 24 de septiembre, se busca aumentar el conocimiento sobre esta enfermedad y la importancia de un diagnóstico oportuno. La información disponible señala que es más frecuente en mujeres que en hombres.
La mayoría de los casos no provoca signos o síntomas en las primeras etapas. Sin embargo, cuando la enfermedad avanza pueden aparecer determinadas señales que requieren evaluación médica, como un bulto en el cuello, cambios persistentes en la voz o dificultad para tragar.

Señales y factores de riesgo
Entre los síntomas que pueden aparecer a medida que crece un tumor se encuentra la presencia de un nódulo que puede palparse en el cuello, una sensación de presión en esa zona, cambios en la voz, incluida una ronquera progresiva, dificultad para tragar, inflamación de los ganglios linfáticos y dolor en el cuello o la garganta.
Uno de los factores asociados a una mayor frecuencia del cáncer de tiroides es el sexo femenino. La información difundida señala que los expertos consideran que esta diferencia podría estar relacionada con factores hormonales, entre ellos el estrógeno. La Sociedad Americana contra el Cáncer también indica que la enfermedad ocurre casi tres veces más en mujeres que en hombres, aunque las razones de esta diferencia no están completamente claras.
Otro factor de riesgo mencionado es la exposición a niveles elevados de radiación, particularmente cuando existen antecedentes de tratamientos de radioterapia en la cabeza y el cuello. También pueden influir determinados síndromes genéticos hereditarios.
Entre las condiciones genéticas señaladas se encuentran el cáncer medular de tiroides hereditario, la neoplasia endocrina múltiple, el síndrome de Cowden y la poliposis adenomatosa familiar. Algunos tipos de cáncer de tiroides, como el medular y el papilar, pueden presentarse en determinados contextos hereditarios.
La presencia de un nódulo no significa necesariamente que exista cáncer. De hecho, la mayoría de los nódulos tiroideos son benignos. Por eso, ante la aparición de un bulto en el cuello u otros cambios persistentes, la evaluación por profesionales de la salud permite determinar qué estudios son necesarios y establecer el diagnóstico correspondiente.
