La baja del consumo causó 5.000 despidos entre los comerciantes de Posadas desde 2023


Desde diciembre de 2023, alrededor de 500 comercios cerraron en Posadas y unos 5.000 trabajadores perdieron sus puestos, según afirmó el Centro de Empleados de Comercio. La entidad atribuyó el deterioro a la caída del consumo, el aumento de costos y la pérdida salarial.
Infórmate en DiarioPampero.com – El comercio posadeño enfrenta cierres, despidos y menor actividad, mientras las promociones provinciales sostienen parte de las ventas.
El comercio de Posadas atraviesa una etapa de contracción marcada por persianas bajas, carteles de liquidación y una menor circulación de consumidores en las principales arterias del microcentro. Según informó Agustín Gómez, secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio (CEC) de Posadas, unos 500 locales cerraron desde diciembre de 2023.
El dirigente gremial sostuvo que el cierre de establecimientos provocó la pérdida de aproximadamente 5.000 puestos de trabajo. En una entrevista con el programa Meta Data, producido por El Territorio, advirtió que la situación de las familias trabajadoras continúa siendo compleja y que no observa medidas suficientes para revertir el escenario.
De acuerdo con el CEC, la caída de las ventas se relaciona con la reducción del poder adquisitivo, el aumento de los gastos básicos y el endeudamiento de los hogares. Gómez señaló que muchas familias recurrieron inicialmente a tarjetas y planes de compra, pero luego quedaron sin margen para continuar consumiendo.

Costos, despidos y menor consumo
El secretario adjunto del sindicato explicó que el comercio local depende principalmente de la demanda interna. Cuando los ingresos familiares se destinan a servicios, transporte y alimentos, disminuye el dinero disponible para comprar indumentaria, calzado y bienes durables.
Entre los factores mencionados por el CEC aparecen el aumento de las tarifas, los alquileres comerciales y los costos operativos. La presión sobre los locales se profundiza porque muchos trabajan con márgenes reducidos y enfrentan una menor cantidad de operaciones.
El impacto también alcanzó a empresas con presencia histórica en la ciudad. Entre los casos señalados figuran el cierre de locales de la firma textil Le Utthe y de la zapatería Batistella, además de despidos y reestructuraciones en cadenas de supermercados e hipermercados.
La apertura de importaciones y la competencia de ciudades fronterizas sumaron presión sobre los comercios y la producción provincial. Según el análisis gremial, las diferencias de precios reducen la competitividad de los negocios locales y restan ventas a los establecimientos que dependen del mercado interno.
Gómez también cuestionó las dificultades para actualizar los salarios del sector privado. Según explicó, la falta de homologación o el retraso de los acuerdos paritarios limita la recuperación del poder adquisitivo de los empleados de comercio.
“Todo aumenta en dólar, el salario aumenta en peso”, expresó el dirigente para describir la evolución desigual entre los precios y los ingresos. Además, vinculó la pérdida de puestos con situaciones de precarización y señaló que no se están generando nuevas oportunidades laborales en una cantidad suficiente.
En este contexto, los programas provinciales Ahora funcionan como uno de los principales instrumentos para sostener las operaciones. Según estimaciones del sindicato, las promociones con cuotas sin interés y reintegros concentran cerca del 70% del volumen mensual de ventas de las pequeñas y medianas empresas adheridas.
El CEC considera que esas herramientas permiten mantener parte del movimiento comercial, aunque las define como un paliativo frente a una crisis más amplia. La preocupación central de la entidad es la pérdida gradual de empleo formal y el avance de la precarización en una ciudad donde el comercio representa una de las principales fuentes de trabajo privado.
Uno de los casos mencionados fue el cierre de todas las sucursales de Musimundo en Misiones. Gómez indicó que la empresa también cerró locales en Corrientes, Chaco y Formosa, y que en la provincia dejó a 110 familias sin empleo, además de deudas por salarios y liquidaciones finales.
Según el dirigente, la situación de los trabajadores quedó judicializada ante la Justicia de Chaco. En un primer momento se había planteado un concurso preventivo de crisis, pero luego el síndico dispuso la quiebra de la empresa tras los despidos repentinos, de acuerdo con lo señalado por el gremio.
El sindicato prepara un legajo individual para cada trabajador, con el detalle de la deuda salarial que la empresa mantiene con ellos. Gómez afirmó que no habrá una solución inmediata y que recién en marzo de 2027 se analizaría la deuda correspondiente a cada empleado para avanzar con el eventual cobro.
