El avance del agua también provocó daños y cortes de puentes en Misiones


La crecida del río Paraná, asociada al fenómeno de El Niño, obligó a casi 1.800 personas a dejar sus viviendas en Chaco y dejó 141 evacuados en Misiones. Las autoridades informaron daños en casas, caminos y puentes, mientras Santa Fe prevé otro ascenso del nivel del agua.
Infórmate en DiarioPampero.com – El Instituto Nacional del Agua registró niveles elevados en distintos puntos de la cuenca del Plata y anticipó una suba del Paraná frente a la capital santafesina durante las próximas semanas.
La crecida del río Paraná provocó que 1.790 personas abandonaran sus hogares en Chaco, según el registro difundido por el Comité Provincial de Emergencia. Del total, unas 1.290 fueron evacuadas y alrededor de 500 dejaron sus viviendas por sus propios medios.
La coordinadora del organismo, Carolina Meiriño, señaló que las cifras están sujetas a los relevamientos diarios. La funcionaria indicó que la respuesta oficial se adapta a las necesidades que surgen en las zonas afectadas por el avance del agua.
En Misiones, un relevamiento de la Jefatura de Policía provincial contabilizó 141 evacuados, 117 viviendas afectadas, cinco puentes cortados y un camino vecinal intransitable por un desmoronamiento. Las personas damnificadas fueron alojadas en viviendas de familiares y en un salón comunitario.

Asistencia y niveles del río
En Chaco, las áreas de Salud, Desarrollo, Producción y Seguridad desplegaron asistencia sanitaria y distribuyeron alimentos, abrigo, kits de limpieza, ropa, frazadas, colchones, chapas y plásticos en Barranqueras, Puerto Vilelas, Puerto Antequera y otros sectores ribereños.
El operativo provincial también incluyó atención veterinaria y espacios de contención para los animales de las familias afectadas. El número de evacuados y autoevacuados había aumentado en pocas horas respecto de un reporte previo que contabilizaba 913 evacuados y 281 personas que habían dejado sus casas por sus propios medios.
El informe hidrométrico del Instituto Nacional del Agua ubicó al Paraná en la categoría de aguas altas en las estaciones de Corrientes y Barranqueras. En la localidad chaqueña, el río llegó a 7,23 metros, por encima de la cota de evacuación de 6,50 metros y de la marca de alerta de seis metros.
En Corrientes, el INA registró 7,37 metros, una altura superior al nivel de evacuación fijado en siete metros. En tanto, el río Iguazú alcanzó 28,20 metros en la estación de Iguazú, también por encima de la cota de evacuación establecida en 28 metros.
Según el organismo, en la confluencia de los ríos Paraná e Iguazú se midió un caudal de 31.753 metros cúbicos por segundo, por encima del umbral de evacuación de 30.000. El caudal efluente de Yacyretá llegó a 35.900 metros cúbicos por segundo.
En Misiones, las tormentas dañaron techos y muros de viviendas, además del techo de una escuela, un comercio y dos vehículos. El Paraná continuaba en ascenso en distintos puertos provinciales y permanecían cerrados diez pasos fronterizos fluviales, entre ellos los de Eldorado, Puerto Rico, Puerto Leoni y Corpus Christi.
El río Iguazú llegó a 28,50 metros en Puerto Iguazú, donde seguían suspendidos los servicios de lanchas y balsas. El río Uruguay también mostraba una tendencia creciente, aunque los pasos fronterizos sobre ese curso permanecían habilitados y las rutas nacionales 12 y 14 continuaban abiertas.
La Dirección Provincial de Vialidad cerró el paso provisorio sobre el arroyo Tabay, en la Ruta Provincial 7, a la altura de Jardín América. También continuaban clausurados los puentes sobre los arroyos Garupá, Yabebiry, Yabotí y Pindaity, mientras que se habilitó el puente alternativo de la Ruta Provincial 2 en Alba Posse para vehículos de hasta 20 toneladas.
En Santa Fe, el Paraná llegó a cuatro metros en el puerto de la capital provincial. El INA proyectó una altura de 4,56 metros para el 27 de octubre y de 4,92 metros para el 3 de noviembre, valores inferiores a las cotas de alerta y evacuación, fijadas en 5,30 y 5,70 metros.
La Prefectura Naval Argentina y Protección Civil provincial mantenían un monitoreo preventivo sobre terraplenes, estaciones de bombeo y asentamientos ubicados fuera del anillo de defensas. La evolución de la crecida dependerá de las precipitaciones que se registren en los próximos días sobre la cuenca.
