Investigan el crimen de una mujer de 33 años en Santiago del Estero


María Eugenia Vanina Galván, de 33 años, fue asesinada de cinco puñaladas en una vivienda de Clodomira, Santiago del Estero, frente a una de sus hijas. La Justicia investiga el hecho como femicidio y busca a su pareja, señalada como principal sospechosa.
Infórmate en DiarioPampero.com – El ataque ocurrió en el barrio Fátima y el acusado habría escapado en una motocicleta. La fiscalía analiza presuntas amenazas, mensajes y posibles antecedentes de violencia.
El femicidio en Clodomira ocurrió el martes cerca de las 13.40, en la casa de la madre de la víctima. Según informó el material de origen, Galván se encontraba junto a una de sus hijas, de seis años, y su hermana, de 29, cuando se produjo la agresión.
Tras un pedido de auxilio, efectivos policiales y personal sanitario llegaron al domicilio ubicado en el barrio Fátima y constataron la muerte de la mujer. La investigación quedó a cargo del fiscal Pedro Ibáñez, quien procura establecer cómo ocurrió el ataque.
El principal sospechoso es Julio Emilio Tejeda, de 35 años, pareja de la víctima. De acuerdo con la información difundida, habría abandonado el lugar en una motocicleta negra y permanecía prófugo al momento de las últimas novedades.

La investigación por el ataque
Una de las hipótesis que analiza la Justicia apunta a una discusión que la pareja habría mantenido durante la mañana del crimen. Los investigadores intentan determinar si los celos vinculados con un supuesto vínculo entre Galván y un hombre conocido por ambos tuvieron relación con el asesinato.
Ese mismo día, la mujer se había presentado en la Comisaría Comunitaria N.º 16. Según la información publicada, allí habría manifestado su intención de retirarse de la casa y regresar posteriormente para buscar sus pertenencias.
Entre los elementos incorporados a la pesquisa aparecen capturas de pantalla de presuntas conversaciones y publicaciones de WhatsApp atribuidas al sospechoso. Una de las frases difundidas habría sido publicada poco antes del ataque y contenía una amenaza dirigida a la víctima y a otra persona.

La fiscalía deberá verificar la autenticidad de esos mensajes, sus fechas y el contexto en el que fueron escritos. Por ese motivo, las comunicaciones forman parte de las líneas de investigación, pero todavía no fueron presentadas como una prueba concluyente sobre la secuencia del crimen.
Después del asesinato, la Policía desplegó un operativo para localizar a Tejeda. Parte de la búsqueda se concentró en Huyamampa, una zona donde algunos testigos dijeron haberlo visto luego de que abandonara la vivienda.
La identificación del sospechoso podría facilitarse por una característica física informada por los investigadores: tiene amputado el brazo derecho, una lesión que habría sufrido años atrás en un accidente de motocicleta. Hasta las últimas informaciones difundidas, no se había confirmado oficialmente su localización.
En paralelo, el fiscal Ibáñez coordina la toma de testimonios, la realización de pericias y el análisis de otros elementos reunidos en la vivienda. La investigación también busca establecer si existieron episodios de violencia previos entre la víctima y el acusado.
La causa continúa bajo investigación y la Justicia procura reconstruir las horas previas al ataque, confirmar el contenido de las comunicaciones atribuidas al sospechoso y determinar qué ocurrió después de la agresión.
