El hombre fue operado en el hospital Favaloro con apoyo del Gobierno provincial


Guillermo Gisler, un vecino de 65 años con discapacidad, recibió finalmente el marcapasos que esperaba desde hacía meses. La intervención se realizó en el hospital Favaloro con apoyo del Gobierno provincial, según confirmó su hija Ana, quien expresó alivio tras el proceso.
Infórmate en DiarioPampero.com – La familia agradeció la difusión del caso, el acompañamiento recibido y la intervención de las autoridades y profesionales que permitieron concretar la operación.
Guillermo Gisler, de 65 años, fue sometido a una intervención para colocarle un marcapasos después de atravesar meses de espera por el dispositivo que necesitaba para mejorar el funcionamiento de su corazón.
La operación se realizó el miércoles en el hospital Favaloro y fue posible, según explicó su hija Ana, a partir de la intervención del Gobierno provincial. La familia recibió la confirmación de que el procedimiento podía concretarse luego de un período marcado por la preocupación por el estado de salud del hombre.
“Después de mucho tiempo de espera y miedo de lo que podría pasar, llegó el día en que nos llamaron para decirnos que se iba a concretar la operación. Fueron meses difíciles, pero lo logramos”, expresó Ana al referirse al proceso que atravesaron.

Alivio para la familia
La hija de Gisler confirmó que el marcapasos ya fue colocado y destacó la atención recibida por parte de los profesionales del hospital Favaloro. La intervención buscó mejorar el funcionamiento cardíaco del paciente, de acuerdo con la información difundida por la familia.
Ana también valoró la difusión que tuvo el caso y el acompañamiento de las personas que participaron del proceso. Según manifestó, ese respaldo contribuyó a que la situación llegara a conocimiento de las autoridades provinciales.
“Gracias a la difusión, hoy tiene colocado el marcapasos. Hay mucha gente involucrada que la nombramos cuando el Gobierno de la provincia decidió ponerse esta situación al hombro. Gracias a todos y cada uno”, señaló.

La familia había atravesado la espera con preocupación y temor por la evolución del estado de salud de Gisler. La confirmación de la cirugía permitió concretar el tratamiento que aguardaban desde hacía varios meses.
Al verlo ingresar a la habitación después de la intervención, Ana resumió el momento con una frase que reflejó el alivio de la familia: “Misión cumplida”.
