Los tiroteos en Johannesburgo y Ciudad del Cabo también dejaron más de 25 heridos


Dos tiroteos masivos ocurridos durante el fin de semana en las afueras de Johannesburgo y Ciudad del Cabo dejaron al menos 27 muertos y más de 25 heridos. La Policía busca a los responsables, que hasta este domingo no habían sido detenidos.
Infórmate en DiarioPampero.com – Los ataques ocurrieron en un bar de Wedela y un local de comidas de Lwandle, en medio de una semana marcada por la violencia armada en Sudáfrica.
Los tiroteos en Sudáfrica ocurrieron con pocas horas de diferencia y dejaron un saldo provisorio de 27 muertos y más de 25 heridos. Los ataques se produjeron en Wedela, al suroeste de Johannesburgo, y en Lwandle, cerca de Ciudad del Cabo.
El primer hecho fue registrado el sábado por la noche en un bar de Wedela. Según informó la Policía, ocho hombres armados con fusiles AK-47 y pistolas dispararon contra personas que estaban fuera del establecimiento y luego ingresaron para continuar el ataque.
Ese episodio provocó la muerte de 17 personas, entre ellas 13 hombres y cuatro mujeres, mientras que al menos 15 personas resultaron heridas. Los sospechosos habrían robado teléfonos celulares y escapado en dos vehículos, antes de que dos autos fueran incendiados.

Investigación por los ataques
Hasta este domingo, las autoridades no habían informado detenciones por el ataque en Wedela. El móvil todavía no había sido establecido y los investigadores trabajaban para reconstruir la secuencia y localizar a los responsables.
El segundo tiroteo ocurrió durante la madrugada del domingo en Lwandle, una localidad cercana a Ciudad del Cabo. Varios hombres armados dispararon contra personas reunidas en un local de comidas conocido como shisanyama, donde se vende carne a la parrilla.
En ese lugar murieron 10 personas y otras 11 resultaron heridas. Cinco víctimas fallecieron en el establecimiento, mientras que las otras cinco murieron durante el traslado a un hospital, de acuerdo con la información difundida sobre el caso.
Las autoridades desplegaron un equipo de investigadores especializados en delitos violentos para identificar y ubicar a los atacantes. Tampoco se habían registrado arrestos relacionados con este segundo episodio.
Los hechos se sumaron a otro ataque ocurrido días antes en KwaMakhutha, cerca de Durban. Allí, hombres armados irrumpieron en una fiesta realizada en una vivienda y mataron a 11 personas, entre ellas una mujer embarazada.
La sucesión de episodios volvió a poner bajo atención la violencia armada que afecta a Sudáfrica. El país registra elevados niveles de homicidios desde hace años, mientras que los ataques con múltiples víctimas generan preocupación entre la población y las autoridades.
Según estadísticas policiales oficiales citadas por Associated Press, entre abril y junio se contabilizaron 5.427 homicidios, un promedio cercano a 60 casos por día. La circulación de armas de fuego ilegales y la actividad de bandas criminales aparecen entre los factores señalados por autoridades y especialistas.
En marzo, el presidente Cyril Ramaphosa dispuso el despliegue de soldados en algunas de las zonas más afectadas por el delito para apoyar las tareas policiales. Los investigadores continúan trabajando para esclarecer los ataques, determinar sus motivos e identificar a los responsables.
