Caputo evalúa usar el swap con China para pagar deuda ante dudas sobre el financiamiento de 2027


El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló en Bangkok que el Gobierno podría recurrir al swap con China para afrontar vencimientos si no logra refinanciar deuda o conseguir los créditos previstos. La posibilidad reavivó las dudas sobre el programa financiero oficial.
Infórmate en DiarioPampero.com – La alternativa contempla utilizar reservas en yuanes mediante un acuerdo entre bancos centrales, mientras el equipo económico busca ampliar el respaldo de organismos internacionales y sostener el calendario de pagos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que el Gobierno podría usar el swap con China para pagar deuda si fracasa la colocación de bonos en moneda extranjera o no se concretan los créditos incluidos en el programa financiero oficial.
La declaración fue realizada en Bangkok, luego de una reunión con inversores organizada por JP Morgan durante la asamblea conjunta del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Según informó Bloomberg, los participantes consultaron por el programa financiero de 2027 y por el eventual refinanciamiento de los bonos Bonares.
Caputo explicó ante periodistas que, si no pudiera concretarse ese refinanciamiento, la Argentina podría recurrir al acuerdo de monedas con China. La posibilidad vuelve a poner bajo análisis las proyecciones oficiales para cubrir los compromisos de deuda hasta el final del mandato de Javier Milei.

Las cuentas del programa financiero
El swap fue acordado entre el Banco Central de la República Argentina y el Banco Popular de China por 130.000 millones de yuanes, equivalentes a unos 19.000 millones de dólares según el contenido difundido. El mecanismo consiste en un intercambio de monedas destinado a fortalecer las reservas brutas de ambas entidades.
El acuerdo permite que cualquiera de las partes solicite el uso de las reservas de la otra, a cambio del pago de una tasa de interés. En 2023, la Argentina obtuvo autorización para utilizar yuanes por el equivalente a 5.000 millones de dólares, una parte de los cuales fue destinada a un pago al FMI.
La alternativa mencionada por Caputo se conoce mientras el programa financiero presentado en julio calculaba que serían necesarios 44.100 millones de dólares para cubrir los compromisos hasta el cierre del mandato presidencial. El esquema contemplaba distintas fuentes de recursos.
Entre ellas figuraban compras de reservas del Banco Central por 11.600 millones de dólares, aportes de organismos internacionales por 7.000 millones, emisiones locales por 11.000 millones y privatizaciones por 2.300 millones. La emisión de títulos en el mercado internacional había sido descartada por el elevado costo de financiamiento.
Sin embargo, algunas previsiones no se habrían cumplido según la información difundida. En el caso de los bonos en dólares AO28 y AO29, se colocaron 3.000 millones de dólares, mientras que las subastas posteriores fueron suspendidas debido a que el mercado exigía tasas anuales de dos dígitos.
También quedaron por debajo de lo proyectado los ingresos por privatizaciones. El Gobierno obtuvo 340 millones de dólares por el 90% del paquete accionario de AySA, una cifra inferior a los 2.300 millones contemplados originalmente en el programa.
En ese contexto, la mención del swap expuso las consultas de los inversores internacionales sobre la viabilidad del esquema de financiamiento. La alternativa no fue presentada como una decisión adoptada, sino como una posibilidad ante la falta de refinanciamiento o de nuevos créditos.
Durante su estadía en Bangkok, Caputo también mantuvo reuniones con autoridades de organismos multilaterales. El ministro informó que dialogó con Ajay Banga, presidente del Banco Mundial; Ilan Goldfajn, titular del Banco Interamericano de Desarrollo; y Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI.
Según comunicó Caputo en su cuenta de la red social X, con el Banco Mundial se analizaron nuevos proyectos, la posibilidad de ampliar los fondos disponibles para la Argentina y oportunidades de inversión privada en sectores considerados estratégicos.
El funcionario también señaló que el organismo brindaría asistencia técnica para el monitoreo y la ejecución de proyectos vinculados con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. En su publicación mencionó además los sectores minero y energético, la generación de empleo y el desarrollo de cadenas de valor.
En la reunión con el BID, de acuerdo con el relato del ministro, se revisaron la cartera de proyectos vigente y las perspectivas de financiamiento para el próximo año. Caputo describió el respaldo del organismo al proceso de reformas impulsado por el Gobierno.
El martes, Caputo se había encontrado con Georgieva. El FMI todavía debe aprobar la tercera revisión del acuerdo de facilidades extendidas firmado en 2025 para habilitar un desembolso adicional de 850 millones de dólares, según el contenido difundido.
Otra reunión considerada relevante fue la que mantuvo con Erin Browne, subsecretaria de Asuntos Internacionales del Tesoro de Estados Unidos. Browne integra el equipo de Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, quien había aceptado aportar dólares de manera directa durante la corrida previa a las elecciones de octubre de 2025.
El equipo económico busca así sostener contactos con organismos y funcionarios internacionales para ampliar las alternativas de financiamiento. La utilización del swap con China quedó planteada como un recurso eventual, mientras persisten interrogantes sobre las fuentes previstas para atender los próximos vencimientos.
