Alberto Fernández elogió la gestión de La Pampa y proyectó a Sergio Ziliotto como gobernador


Durante una entrevista radial, el expresidente Alberto Fernández destacó al gobernador Sergio Ziliotto, valoró el equilibrio fiscal de La Pampa y sostuvo que podría convertirse en un candidato presidencial, en el marco de su análisis sobre la renovación del peronismo.
Infórmate en DiarioPampero.com – Fernández también cuestionó el funcionamiento de la Justicia Federal, defendió aspectos de su gestión y se refirió a la derrota electoral de 2023.
El expresidente Alberto Fernández destacó al gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, durante una extensa entrevista con periodistas del programa El Aire de la Mañana, de Radio Noticias FM 99.5. En el tramo final de la conversación, sostuvo que el mandatario pampeano podría ser un candidato presidencial.
“Ziliotto es un gran gobernador, con todas las letras, y podría ser un gran presidente”, afirmó Fernández. El exmandatario también presentó a La Pampa como un ejemplo de administración con equilibrio fiscal, promoción de la actividad económica, impulso de la industria y defensa del mercado interno.
La mención se produjo mientras Fernández analizaba la renovación del peronismo y consideraba que la generación que llegó al poder con Néstor Kirchner en 2003 ha cumplido un ciclo de poder. Según planteó, el espacio debe dar mayor visibilidad a dirigentes con experiencia de gestión y menor exposición nacional.

La mirada sobre el peronismo
Fernández sostuvo que la renovación del peronismo no debería limitarse a incorporar dirigentes jóvenes o figuras con presencia en redes sociales. De acuerdo con su planteo, también deberían surgir referentes con experiencia de gestión que todavía no cuenten con una fuerte proyección nacional.
En ese marco, resaltó la continuidad de una línea de administración en La Pampa a través de distintos gobiernos provinciales. Según afirmó, la provincia muestra que es posible combinar el equilibrio de las cuentas públicas con la promoción de la industria, el trabajo y el mercado interno.
El expresidente consideró que el desafío del peronismo consiste en contribuir a que dirigentes con esas características tengan mayor reconocimiento fuera de sus territorios. “Tenemos que hacer lo que yo estoy haciendo en este momento: ayudar a ponerlo en el escenario nacional”, señaló.
Durante la entrevista, Fernández también cuestionó el funcionamiento de la Justicia Federal y de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Sostuvo que existen sectores del Poder Judicial que responden a poderes fácticos, entre ellos medios de comunicación y grandes empresas.
Según su interpretación, determinados fallos aplican criterios diferentes de acuerdo con las personas involucradas. Además, advirtió que cada decisión judicial establece antecedentes que luego pueden utilizarse en otras causas y afectar a cualquier ciudadano.
Fernández recordó el proyecto de reforma judicial impulsado durante su gestión, que finalmente no avanzó en el Congreso. Explicó que la iniciativa había sido elaborada por una comisión integrada por especialistas y representantes de distintos sectores, con el objetivo de modificar el funcionamiento de la Justicia Penal Federal.
También planteó que cualquier modificación del Poder Judicial debería alcanzarse mediante un acuerdo político amplio. En ese sentido, mencionó la experiencia del gobierno de Raúl Alfonsín y aclaró que un proceso similar requeriría actualmente un consenso político muy grande.
El expresidente se refirió además a la causa en la que está procesado por una denuncia de violencia de género presentada por su expareja, Fabiola Yáñez. Cuestionó la actuación del exjuez Julián Ercolini y señaló que, tras su apartamiento, la investigación continuó bajo la intervención del juez Daniel Rafecas.
De acuerdo con su versión, la Cámara Federal ordenó al nuevo magistrado producir medidas de prueba que habían sido solicitadas por su defensa y que no se habían realizado anteriormente. Fernández también denunció haber sido objeto de una campaña de desprestigio mediático y rechazó las acusaciones de violencia.
Al analizar el triunfo de Javier Milei en las elecciones de 2023, Fernández admitió que durante su gobierno hubo errores y que las internas fueron dañinas. También reconoció el cansancio social con su generación política, aunque rechazó que su administración haya sido el único factor que determinó la derrota del oficialismo.
En relación con la situación económica, recordó que su gestión terminó con una inflación anual superior al 200 por ciento, pero mencionó el impacto de la sequía y la caída de los ingresos por exportaciones. También defendió las medidas adoptadas durante la pandemia y el papel de la salud pública y la vacunación.
Fernández defendió además la intervención de Vicentin y sostuvo que su intención había sido que el Estado participara en una empresa considerada estratégica del sector agroexportador. Según relató, durante la intervención conoció un entramado societario más complejo del que inicialmente tenía información.
Sobre la alternativa del cramdown, afirmó que buscaba evitar que el Estado pagara una compensación a los accionistas y permitiera capitalizar parte de las acreencias públicas. También cuestionó que el gobierno posterior hubiera abandonado esa estrategia.
El exmandatario reivindicó aspectos de su administración y mencionó el sostenimiento de los salarios y el empleo durante la pandemia, el crecimiento de la industria, la obra pública y la construcción de viviendas. También se refirió a la deuda con el Fondo Monetario Internacional y criticó las condiciones del endeudamiento contraído durante el gobierno de Mauricio Macri.
Consultado sobre una eventual visita a Cristina Fernández de Kirchner, respondió que lo haría pese a las diferencias políticas entre ambos. En ese contexto, sostuvo que el peronismo debe discutir su democratización y definir qué representa actualmente esa tradición política.
Fernández afirmó que continuará siendo kirchnerista, aunque consideró que la generación que llegó al poder en 2003 terminó su ciclo de conducción. Aclaró que, desde su perspectiva, eso no implica la desaparición del kirchnerismo, sino la necesidad de una renovación política y dirigencial.
