El túnel submarino unirá Santos y Guarujá y permitirá cruzar en menos de cinco minutos


Brasil avanza con el primer túnel inmerso de su historia para conectar Santos y Guarujá bajo el canal del puerto. El cruce, que hoy demanda unos 50 minutos y puede superar una hora con demoras, se resolverá en menos de cinco minutos mediante una conexión de 1,5 kilómetros.
Infórmate en DiarioPampero.com – La iniciativa tendrá tres carriles por sentido, espacios para transporte público, peatones y ciclistas, y una inversión prevista de 6.800 millones de reales.
Brasil construirá un túnel bajo el mar para unir las ciudades de Santos y Guarujá, separadas por el canal del puerto de Santos. Según las estimaciones oficiales, la conexión permitirá reducir de unos 50 minutos a menos de cinco el tiempo habitual del cruce.
El proyecto contempla una extensión total de 1,5 kilómetros, de los cuales 870 metros quedarán sumergidos bajo el estuario. La infraestructura permitirá el paso de automóviles, colectivos y camiones sin interferir con la navegación del mayor complejo portuario brasileño.
La obra incluirá tres carriles por sentido y espacios destinados al transporte público, peatones y ciclistas. De acuerdo con datos oficiales, unas 28.000 personas cruzan diariamente el canal en balsas y embarcaciones menores.

Una conexión esperada
El túnel es una conexión fija reclamada durante casi un siglo para mejorar el vínculo entre Santos y Guarujá. A diferencia del cruce actual por agua o de las alternativas terrestres, permitirá mantener la circulación vehicular separada del tránsito de buques que utilizan el canal portuario.
En Guarujá, la estructura no desembocará directamente en la BR-101. El proyecto prevé una nueva conexión de dos kilómetros con la Rodovia Cônego Domênico Rangoni, que a su vez se integra con la red vial hacia la BR-101/Rio-Santos.
Por ese motivo, la referencia al acceso a la BR-101 corresponde a la conexión con ese corredor vial y no a una salida directa del túnel sobre la ruta federal.
La construcción utilizará una técnica diferente de la excavación convencional. Los segmentos de hormigón serán fabricados en un dique seco, sellados y puestos a flote para luego ser trasladados hasta el canal del puerto.
Una vez en el lugar, se preparará una zanja en el fondo del estuario. Cada módulo será hundido de manera controlada, alineado y unido al siguiente, para formar la estructura que quedará protegida mientras los barcos continúen navegando por encima.
El contrato fue adjudicado al Grupo Mota-Engil mediante una asociación público-privada con una duración de 30 años. La inversión prevista para el proyecto asciende a 6.800 millones de reales.
Durante 2026, la iniciativa atraviesa una etapa de ingeniería y estudios. El cronograma oficial contempla el inicio de las primeras obras físicas en 2027 y la colocación de los módulos sumergidos en 2029.
Según la planificación difundida, las terminaciones y las pruebas se realizarán en 2030, mientras que el comienzo de la operación comercial está previsto para 2031.
La nueva conexión busca agilizar el transporte cotidiano entre Santos y Guarujá y resolver las demoras que afectan a quienes utilizan las balsas, las embarcaciones menores o los recorridos terrestres para atravesar la zona portuaria.
