La jueza de Faltas pidió peritar el inmueble de Belgrano y San Martín por grietas y un hueco


La jueza de Faltas de Catriló, Dalma Gallardo, informó al Concejo Deliberante sobre las actuaciones realizadas en un inmueble de Belgrano y San Martín, donde se observaron grietas y un hueco vinculado con un antiguo sótano. Aunque no advirtió un derrumbe inminente, pidió una pericia profesional para definir medidas de seguridad.
Infórmate en DiarioPampero.com – El edificio se encuentra frente a la Escuela 10 y había sido señalado por vecinos y concejales debido a su deterioro y al derrumbe de una de sus paredes.
La jueza de Faltas de Catriló, Dalma Gallardo, remitió al Concejo Deliberante un informe sobre la situación del inmueble ubicado en la esquina de Belgrano y San Martín, frente a la Escuela 10. El documento fue elaborado a partir de una denuncia por daño temido y peligro público.
Según detalló la funcionaria, realizó dos visitas al lugar: una junto con una representante del área de Acción Social y otra con la arquitecta Torreani, quien colaboró en la evaluación del edificio. Durante las recorridas se observaron grietas y un sector afectado por un antiguo sótano cuyo piso presenta un hueco de tamaño relevante.
Gallardo señaló que el inmueble no presentaría un peligro latente de derrumbe en el corto plazo, aunque advirtió que la falta de mantenimiento y eventuales inclemencias climáticas podrían agravar el deterioro. Por ese motivo, consideró necesario solicitar una pericia profesional más exhaustiva.

El estado del edificio
El informe de la jueza de Faltas ingresó al Concejo Deliberante durante la sesión del pasado lunes. La documentación fue remitida a la intendenta Graciela López bajo el asunto “Denuncia daño temido” y contiene el detalle de las diligencias realizadas en el inmueble de calle Belgrano 579.
De acuerdo con lo informado, la primera inspección se realizó junto con una representante de Acción Social. En una segunda oportunidad, Gallardo recorrió el edificio con la arquitecta Torreani. La funcionaria aclaró que la profesional no pudo enviarle su informe por razones de fuerza mayor.
Ante esa circunstancia, Gallardo indicó que redactó la respuesta con la información que pudo reunir durante las visitas y dejó constancia de que cualquier omisión o error sobre cuestiones técnicas se debía a que no es una profesional especializada en peritajes edilicios.
Sobre el sector exterior, describió la presencia de algunas grietas en las paredes que dan a las calles Belgrano y San Martín. Según su observación, en términos generales no parecían presentar un deterioro extremo ni se advertía que los cimientos hubieran cedido.
La zona que consideró más afectada es la intersección de ambas paredes, correspondiente a la ochava donde se ubicaría la puerta de acceso. En el interior, en cambio, las grietas observadas desde el exterior no resultaban visibles, posiblemente por el grosor de las paredes.
El inmueble cuenta con cuatro ambientes. Gallardo señaló que dos de ellos se encuentran en mejores condiciones de conservación, tanto en sus paredes como en los techos, mientras que otros sectores presentan un estado edilicio más comprometido.
Uno de los principales problemas se ubica en el ingreso. Según consignó la jueza, allí habría existido un sótano que abarcaba casi toda la superficie del ambiente. Aunque en algún momento se intentó cerrarlo o clausurarlo, el piso se fue deteriorando y quedó un hueco de dimensiones importantes.
Gallardo aclaró que el relevamiento consistió en una recorrida por los distintos espacios y que no se realizó un examen exhaustivo capaz de aportar datos pormenorizados sobre los cimientos, las construcciones y el estado estructural de cada sector.
Por ese motivo, sostuvo que resulta necesario contar con los servicios de un profesional especializado en pericias sobre inmuebles. Una evaluación detallada permitiría establecer si corresponde avanzar con una demolición o con una remodelación destinada a reforzar las partes que pudieran encontrarse en peligro.
La situación del edificio ya había sido planteada por el Concejo Deliberante. El cuerpo legislativo aprobó el 16 de marzo la Resolución 12/26, mediante la cual solicitó inspecciones, información sobre la titularidad del inmueble y medidas preventivas para proteger la seguridad de los vecinos.
Más recientemente, y luego del derrumbe de una de las paredes, los concejales aprobaron un nuevo proyecto de resolución para pedir al Departamento Ejecutivo Municipal un informe sobre las medidas adoptadas y las actuaciones realizadas desde entonces.
La documentación presentada por Gallardo se incorporó así al pedido de información del Concejo Deliberante. El objetivo es conocer el estado de las intervenciones realizadas y definir, con respaldo técnico, las medidas que correspondan para reducir los riesgos en el inmueble ubicado frente a la Escuela 10.
