La falta de subsidios desde hace un año afecta actividades y servicios para jubilados de Misiones


Los centros de jubilados vinculados con PAMI en Misiones no reciben subsidios desde diciembre de 2025, según advirtió María Teresa Nilsson. La falta de recursos afecta el pago de servicios, el mantenimiento y las actividades destinadas a personas mayores, mientras algunas instituciones buscan sostenerse con apoyo municipal y eventos.
Infórmate en DiarioPampero.com – La situación se suma a las dificultades económicas que atraviesan muchos adultos mayores para afrontar medicamentos, alimentos, consultas médicas y servicios básicos.
Los centros de jubilados que trabajan con PAMI en Misiones atraviesan un escenario complejo porque durante 2026 no recibieron los subsidios mensuales destinados a cubrir gastos de funcionamiento. Según informó María Teresa Nilsson, exconsejera nacional por la zona centro de la provincia, el último aporte llegó en diciembre de 2025.
Nilsson, quien tuvo bajo su representación a 43 centros de jubilados, señaló que algunos espacios dejaron de funcionar en vinculación con el organismo nacional. Mencionó los casos de Guaraní, Bonpland y Panambí, aunque aclaró que en determinadas localidades las organizaciones lograron continuar sus actividades con acompañamiento municipal.
Hasta diciembre del año pasado, cada institución recibía un subsidio estimado en unos 70.000 pesos mensuales. “Este año no vino nada”, afirmó Nilsson, quien explicó que varios centros regularizaron su documentación y presentaron la información solicitada, pero hasta el momento no se concretaron nuevos desembolsos.

Cómo sostienen las instituciones
La ausencia de fondos obliga a los integrantes de los centros a buscar recursos para pagar servicios y mantener abiertos los espacios. De acuerdo con Nilsson, las instituciones organizan almuerzos, ventas de tarjetas, galetos y bingos, entre otras actividades destinadas a reunir dinero.
“La gente no tiene de dónde sacar y tiene que tratar de hacer cositas”, describió la referente. El acompañamiento de los municipios también aparece como una alternativa, aunque no se presenta de la misma manera en todas las localidades y depende de las posibilidades de cada gobierno local.
En Guaraní, el espacio dejó de funcionar como centro vinculado a PAMI y comenzó a operar bajo otra modalidad. En Panambí, en cambio, el grupo que llevaba adelante la organización consiguió continuar el trabajo junto con el municipio, según explicó Nilsson.
Para la referente, los centros cumplen una función que supera las actividades recreativas. En distintas localidades representan uno de los pocos lugares de encuentro para personas mayores que viven solas o tienen a sus familias en otras ciudades. “Hoy por hoy el adulto mayor de PAMI no está bien en la provincia, no tiene la contención que debería tener”, afirmó.
En los espacios que todavía mantienen actividades vinculadas con PAMI continúan los talleres y servicios de computación, gimnasia, peluquería, enfermería, manicura, masajes y yoga. Sin embargo, el alcance de esas prestaciones depende de la situación económica y organizativa de cada institución.
Nilsson también observó una fuerte participación de mujeres en los centros del interior provincial y sostuvo que la realidad de las personas mayores debe analizarse considerando las particularidades culturales de cada localidad.
La falta de subsidios se inscribe en un contexto de mayores dificultades para afrontar medicamentos, consultas médicas y alimentación. Según relató Nilsson a partir de su contacto con adultos mayores, muchas personas deben restringir consumos que antes podían sostener con sus ingresos.
Entre los pedidos de asistencia aparecen las dificultades para acceder a consultas con especialistas. Nilsson ejemplificó que algunos estudios cardiológicos rondan entre 60.000 y 70.000 pesos, por lo que varias personas solicitan ayuda para conseguir turnos en hospitales públicos.
En su trabajo territorial, la integrante de la Dirección de Gerontología del Ministerio de Salud Pública también mencionó un aumento del consumo de alcohol en adultos mayores desde la pandemia y situaciones vinculadas con estafas mediante celulares y herramientas de home banking.
La situación económica también fue analizada en un informe de la Universidad Católica Argentina correspondiente al período 2017-2025. El estudio indicó que cuatro de cada diez hogares con personas mayores presentan insuficiencia de ingresos, un indicador que alcanzó el 46% durante los últimos dos años.
En los hogares sin personas mayores, la insuficiencia de ingresos llegó al 45,4% en el mismo período. La incidencia fue mayor en los sectores de menores recursos: entre 2024 y 2025 alcanzó al 71,1% de los hogares del nivel socioeconómico muy bajo y al 55,2% del nivel bajo.
El informe de la UCA también registró inseguridad alimentaria en el 18,4% de los hogares con personas mayores durante el bienio 2024-2025. La situación fue más extendida en los hogares de nivel socioeconómico muy bajo, donde alcanzó aproximadamente a uno de cada tres.
Además, el 21,3% de los hogares con personas mayores declaró haber dejado de pagar algún servicio público por razones económicas. Entre quienes tenían ingresos insuficientes, esa proporción subió al 38,1%, frente al 7% registrado entre los hogares sin insuficiencia de ingresos.
