La histórica juguetería porteña cerró tras la caída del consumo y las importaciones


La juguetería Tío Mario cerró definitivamente este sábado en la Ciudad de Buenos Aires, tras casi tres décadas de actividad. La baja del consumo, el aumento de los costos fijos y la competencia de productos importados afectaron al tradicional comercio.
Infórmate en DiarioPampero.com – La Cámara Argentina de la Industria del Juguete advirtió por la caída de las ventas, el cierre de locales y la menor actividad de las fábricas del sector.
La histórica juguetería Tío Mario cerró sus puertas este sábado en la Ciudad de Buenos Aires, luego de casi tres décadas de actividad ininterrumpida. El comercio comunicó en sus redes sociales una liquidación total de sus artículos por el cese definitivo.
El cierre se produjo en un contexto de fuerte caída del consumo y aumento de los costos que afrontan los comercios minoristas. Entre los factores mencionados se encuentran los alquileres en ascenso, los gastos fijos y la dificultad para competir con productos importados de menor precio.
La situación de Tío Mario refleja las dificultades que atraviesa el comercio de cercanía, particularmente en el rubro juguetero. Según datos de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, las ventas del sector cayeron un 10% durante el primer semestre del año.

Un sector bajo presión
Desde la CAIJ, entidad que reúne a fabricantes, importadores y jugueterías, se señaló que cerca del 90% de los juguetes importados provienen de China. En los últimos meses también comenzaron a ingresar productos fabricados en Vietnam y otros países.
La cámara advirtió que los comercios y las empresas locales enfrentan una competencia difícil de sostener debido a la diferencia de precios. A los valores de los productos se suman los costos laborales del empleo registrado y el incremento de los alquileres de los locales.
De acuerdo con la entidad, decenas de jugueterías de barrio cerraron sus locales físicos o pasaron a operar exclusivamente por internet, una tendencia que se profundizó durante los últimos dos años y medio.
La industria también atraviesa una reducción de su nivel de actividad. Según los datos difundidos por la CAIJ, cinco fábricas del sector se encuentran en proceso de cierre y las empresas trabajan, en promedio, con alrededor del 30% de su capacidad instalada.
La menor producción tuvo impacto sobre el empleo, en un rubro compuesto mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas. La entidad vinculó la situación con la baja demanda y las dificultades para sostener los costos de funcionamiento.
Las expectativas empresariales también reflejan la incertidumbre. El 35% de las compañías consultadas espera una mejora, mientras que el resto proyecta un escenario moderado o considera posible que la caída se profundice, según indicó la cámara.
El cierre de Tío Mario se suma así a la lista de comercios que dejaron de operar en medio de la contracción del consumo. La liquidación anunciada por el local marcó el final de una etapa para una juguetería con presencia histórica en la Ciudad de Buenos Aires.
