Más de 150 empresas argentinas quebraron en nueve meses y aumentan los despidos


La industria argentina atraviesa una ola de cierres, quiebras y despidos que afecta a fábricas de Tierra del Fuego, Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba. En nueve meses de 2026, más de 150 empresas quebraron y decenas de plantas redujeron o detuvieron su actividad.
Infórmate en DiarioPampero.com – La caída de la producción, el avance de las importaciones y la falta de liquidez impactaron en sectores como el textil, metalúrgico, autopartista, alimentario y papelero.
Los cierres y despidos golpean a la industria argentina en distintos puntos del país. Según los datos oficiales citados en el informe, durante los primeros nueve meses de 2026 se concretaron quiebras en más de 150 empresas, una cifra equivalente a la registrada en los doce meses de 2025.
La tendencia se extendió a ramas y tamaños de empresas diferentes. Autopartistas, metalúrgicas, fábricas de electrodomésticos, textiles, alimenticias y papeleras redujeron personal, paralizaron plantas o anunciaron el cierre de sus operaciones.
De acuerdo con un informe de la consultora Invecq, entre diciembre del año pasado y agosto de 2026 las empresas despidieron a más de 50.000 trabajadores. Además, el índice de desocupación subió al 7,9%, 0,3 puntos porcentuales por encima del registro de septiembre de 2025.

Fábricas paralizadas y empleos en riesgo
Entre los casos mencionados aparece Hilandería Fueguina, cuya planta pasó de contar con nueve máquinas a mantener solo dos en funcionamiento. Actualmente tiene alrededor de 20 trabajadores y el cierre fue anunciado para el 30 de septiembre de 2026. Según los empleados, la compañía ofreció abonar el 75% de las indemnizaciones en ocho cuotas.
La Fundación ProTejer informó que en agosto de 2026 la industria textil operó con más de seis de cada diez máquinas apagadas y que la producción cayó un 26% interanual. El mercado interno, que históricamente se abastecía en partes similares con productos nacionales e importados, estaría cubierto en un 70% por bienes provenientes del exterior.
Según cifras de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo citadas en el informe, entre diciembre de 2023 y agosto de 2026 la cadena textil, de indumentaria y calzado perdió más de un millar de establecimientos. El sector también registró una reducción del 21% en su plantilla laboral.
En Rosario, Electrolux anunció el cese definitivo de la fabricación de electrodomésticos en su histórica planta santafesina. La multinacional sueca avanzará hacia un esquema basado completamente en importaciones, con un saldo estimado de 200 despidos y una utilización de la capacidad instalada inferior al 60%.
En Llavallol, Buenos Aires, Dánica notificó el cierre de su fábrica de margarinas y aderezos. Un cartel colocado en el ingreso atribuyó la decisión a un proceso prolongado para intentar revertir dificultades económicas, productivas y operativas. La planta había reducido su dotación de 150 operarios en 2025 a unas 35 personas.
La situación de Celulosa también se agravó. Sus plantas de Capitán Bermúdez, en Santa Fe, y Zárate, en Buenos Aires, llevan dos meses paralizadas, con falta de insumos, cortes de gas y problemas para pagar los salarios. La empresa planteó que su falta de liquidez le permitía abonar solo el 30% de los sueldos y comenzó una reestructuración de deuda con sus acreedores.
En Pueblo Esther, Santa Fe, la autopartista Adient anunció el fin de sus actividades. La empresa, proveedora de General Motors, dejará de fabricar las butacas para la Chevrolet Tracker y comenzará a importarlas desde Brasil. La medida dejaría a 70 trabajadores sin empleo.
Coopershoes, en el Parque Industrial de Las Flores, confirmó que conservará únicamente a un grupo reducido de empleados administrativos. La firma brasileña había llegado a emplear a más de 350 personas y producía calzado para marcas como Converse, Grimoldi y DC.
También dejó de operar Clan Issime, una empresa familiar de Tolosa, La Plata, que funcionaba desde 1973 y llegó a ocupar a 129 trabajadores. El informe atribuye su cierre al impacto de la apertura de las importaciones.
En Río Cuarto, Córdoba, la planta Avex, controlada por el Grupo Tres Arroyos, quedó alcanzada por la presentación judicial de la empresa madre. La deuda del holding supera, según el contenido difundido, los 350 millones de dólares. Los empleados acumulan meses sin cobrar la totalidad de sus haberes y la producción continúa detenida por falta de insumos.
En Mar del Plata, la fábrica y local de sweaters Mística del Faro anunció el cierre de su espacio comercial después de cinco décadas. La empresa comunicó que septiembre sería el último mes con atención a la calle y que intentará sostener la actividad mediante las ventas online.
En Lanús, la metalúrgica Vaspia afectó a unos 60 trabajadores tras apagar su horno de fundición y cesar sus actividades. La compañía les ofreció cerca de 300 kilos de bronce, provenientes de restos de trabajos realizados, como forma de cancelar parte de la deuda salarial. Los empleados denuncian que no cobran sus haberes desde julio, incluido el aguinaldo, y que muchos tienen entre 20 y 30 años de antigüedad.
El panorama se concentra en los sectores que el informe identifica como “perdedores del modelo”: industria, construcción y comercio. Esas actividades reúnen cerca del 50% del empleo asalariado privado registrado, mientras que los sectores considerados “ganadores”, como agro, minería, petróleo, intermediación financiera y actividades inmobiliarias, explican alrededor del 23%.
La sucesión de cierres y reconversiones muestra el impacto de la menor actividad productiva, la competencia importada y las dificultades financieras sobre empresas de distintas regiones. Los casos relevados incluyen plantas que redujeron su capacidad, compañías que trasladaron la producción al exterior y firmas que iniciaron procesos de reestructuración o presentaciones judiciales.
