El Gobierno evalúa otorgar ciudadanía a inversores que destinen desde USD 350.000


El Gobierno anunció un programa de ciudadanía por inversión que comenzaría a recibir solicitudes durante el cuarto trimestre de 2026. La iniciativa contempla aportes financieros de extranjeros, pero especialistas plantearon dudas jurídicas, tributarias y de control sobre los fondos.
Infórmate en DiarioPampero.com – El esquema fue presentado por el ministro Luis Caputo durante la Argentina Week en París y busca atraer capitales privados mediante aportes al Tesoro o bonos públicos.
El Gobierno anunció un programa de ciudadanía por inversión destinado a extranjeros que realicen determinados desembolsos financieros. Según la información oficial difundida, las solicitudes comenzarían a recibirse durante el cuarto trimestre de 2026.
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó la iniciativa durante una presentación realizada en el marco de la Argentina Week en París. De acuerdo con la cartera económica, el régimen busca promover la llegada de capitales y se ajustaría a estándares internacionales de la OCDE y el GAFI.
El anuncio generó reparos entre analistas económicos y especialistas en derecho internacional, quienes señalaron la necesidad de precisar el alcance jurídico del programa, los controles migratorios y la situación tributaria de las personas que accedan a la nacionalidad.

Montos y controles bajo análisis
El esquema contempla que los postulantes puedan solicitar la nacionalidad mediante un aporte no reembolsable de USD 350.000 al Tesoro Nacional. La otra alternativa mencionada consiste en suscribir un bono público a tasa cero por un valor de USD 800.000.
Según los detalles difundidos, el régimen también permitiría incluir al grupo familiar mediante montos adicionales. La gestión quedaría a cargo de la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión.
La información oficial señaló que un grupo familiar tipo podría tramitar la ciudadanía por un total de USD 500.000. El contenido disponible no precisó la composición de ese grupo ni el detalle de los montos adicionales aplicables en cada caso.
La propuesta se diferencia de antecedentes históricos de la legislación argentina, que vinculaban el acceso a determinados beneficios con la radicación de industrias o la posesión de tierras productivas. El nuevo régimen, en cambio, se concentraría en instrumentos financieros.
Especialistas en comercio exterior y diplomacia advirtieron que será necesario establecer filtros rigurosos de seguridad migratoria y verificación de antecedentes. También remarcaron la importancia de garantizar la trazabilidad del origen de los fondos utilizados por los solicitantes.
Los controles sobre el dinero buscan evitar que el programa afecte la reputación internacional del pasaporte argentino. En ese sentido, los analistas plantearon que la aplicación de estándares internacionales deberá estar acompañada por procedimientos concretos y verificables.
Tributaristas, por su parte, señalaron dudas sobre el impacto fiscal de la medida y el esquema de residencia que se aplicaría a los nuevos ciudadanos. La información difundida no detalló cómo se determinarían las obligaciones tributarias ni la relación entre ciudadanía, residencia y permanencia efectiva en el país.
El Gobierno presentó la iniciativa como una herramienta para atraer capital privado, aunque su implementación todavía plantea interrogantes sobre el marco legal, los mecanismos de supervisión y las condiciones que deberán cumplir los interesados.
