Un chofer de Uber fue condenado a cinco años por matar a un pasajero al atropellarlo


Un conductor de Uber fue condenado en el Reino Unido a cinco años de prisión por atropellar y causar la muerte de un pasajero de 28 años, tras una discusión iniciada porque la víctima había vomitado en el asiento trasero del vehículo.
Infórmate en DiarioPampero.com – El hecho ocurrió en Basildon y la Justicia también le prohibió conducir durante siete años y medio.
Un conductor de Uber fue condenado a cinco años de prisión en el Reino Unido por causar la muerte de un pasajero durante una discusión ocurrida en Basildon, al sudeste de Inglaterra. La víctima tenía 28 años y había viajado junto con su pareja después de una salida nocturna.
El chofer, identificado como Hayadulla Turkmani, de 53 años, conducía un Toyota Prius. Según se reconstruyó durante el juicio, se enfureció luego de que el pasajero, Michael Ashton, vomitara en el asiento trasero del automóvil.
La Justicia determinó que Turkmani causó la muerte mediante conducción peligrosa, aunque el jurado lo absolvió de los cargos de asesinato y homicidio involuntario al no considerar probado que hubiera tenido intención de atropellar al joven.

La discusión antes del atropello
El episodio ocurrió cuando Ashton regresaba a su domicilio junto con su pareja, Sophie Carroll. Al llegar, ambos ingresaron a la vivienda para buscar toallitas húmedas con las que pudieran limpiar el vehículo, pero la discusión con el conductor continuó en el lugar.
De acuerdo con la reconstrucción presentada durante el juicio, el conductor se retiró del domicilio en medio del conflicto. En esas circunstancias, Ashton se encontraba sobre la calzada frente a su vivienda cuando fue atropellado.
El joven sufrió una grave lesión cerebral como consecuencia del impacto. Fue trasladado de urgencia a un hospital, donde finalmente murió.
Durante la audiencia, la jueza Samantha Cohen sostuvo que Turkmani había iniciado la confrontación y que Carroll había intentado resolver el problema. También consideró que el acusado no pudo controlar su enojo y que, antes de marcharse, lanzó un último insulto contra Ashton.
La Fiscalía afirmó que el conductor embistió al joven mientras estaba enfurecido. Sin embargo, Turkmani declaró que se encontraba “aterrorizado y asustado” y aseguró que no había visto a la víctima sobre la calle.
La magistrada cuestionó la forma en que condujo el acusado y la describió como una muestra de “completa indiferencia” ante el peligro. No obstante, el fallo respetó la decisión del jurado sobre la falta de pruebas para establecer una intención de atropellar.
Además de la pena de prisión, Turkmani quedó inhabilitado para conducir durante siete años y medio. La condena fue dictada en el Tribunal de la Corona de Basildon por causar una muerte mediante conducción peligrosa.
La resolución judicial distingue entre la conducta peligrosa y la intención criminal: aunque el tribunal consideró acreditada la responsabilidad por la muerte, no se probó que el acusado hubiera actuado con la intención necesaria para una condena por asesinato u homicidio involuntario.
