Un informe nacional midió el impacto del ajuste en ingresos, consumo y empleo


Un relevamiento de CEOP Latam señaló que el 66,7% de los hogares atraviesa una situación económica negativa, mientras el 58,5% de la población cree que su panorama empeorará. El estudio también registró recortes de gastos y un fuerte deterioro de los indicadores laborales.
Infórmate en DiarioPampero.com – La encuesta fue elaborada para Minuto Uno y C5N y midió el bienestar económico, las expectativas y la situación laboral con índices de 0 a 100.
La crisis económica de los hogares quedó reflejada en un informe nacional elaborado por la consultora CEOP Latam. El relevamiento indicó que el 66,7% de los hogares se encuentra en una situación negativa, con distintos niveles de caída, tensión o crisis aguda.
El estudio, presentado por Roberto Bacman y realizado en forma exclusiva para Minuto Uno y C5N, utilizó tres índices específicos para evaluar el bienestar económico, las expectativas y la situación laboral. Cada indicador fue construido sobre una escala de 0 a 100, con un punto de equilibrio establecido en 50.
La economía aparece como la principal preocupación de la sociedad. Según el relevamiento, el 69,4% de las personas mencionó entre sus inquietudes al menos uno de estos problemas: bajos sueldos e ingresos, falta de trabajo, pobreza e inflación.

El impacto sobre los hogares
Los cuatro problemas económicos reunieron 92,4 menciones cada 100 casos. En el ranking de preocupaciones se ubicaron primero los bajos sueldos e ingresos, con el 37,1%, y la falta de trabajo, con el 29,5%. De acuerdo con el informe, estas cuestiones relegaron a un segundo plano a los temas institucionales y políticos.
El Índice de Bienestar Económico alcanzó 33,7 puntos. Para su elaboración se consideraron la posibilidad de llegar a fin de mes, la capacidad de afrontar imprevistos, el consumo, la situación laboral y el nivel de endeudamiento de los hogares.
El consumo y la situación laboral fueron las dimensiones más afectadas, con 25,6 y 26,6 puntos, respectivamente. En línea con ese resultado, el 74,4% de los hogares afirmó que tuvo que recortar algún gasto cotidiano.

La segmentación del indicador mostró que el 33,3% de los hogares se ubicó en una situación de mejora o estabilidad. El 18,8% correspondió al grupo en mejora y el 14,5% al segmento estable.
En el resto de los casos, el 28,7% atravesó una caída moderada, el 29,3% se ubicó en una situación de tensión y el 8,7% fue clasificado dentro de una crisis aguda. En conjunto, estos grupos representaron el 66,7% de los hogares evaluados.
Las expectativas para los próximos meses también se mantuvieron por debajo del punto de equilibrio. El índice respectivo fue de 34,7 puntos, mientras que las perspectivas sobre el trabajo en el país alcanzaron 30,9 puntos y las referidas a la economía del hogar, 31,8.
Al cruzar la situación actual con las proyecciones futuras, el informe identificó que el 58,5% de la población integra el grupo denominado “damnificados”: personas que atraviesan un mal presente y creen que su situación empeorará.
En contraste, el segmento de quienes afrontan un presente negativo pero mantienen expectativas de mejora y respaldan el modelo económico representó el 8% de la muestra, según los resultados difundidos por CEOP Latam.
El índice laboral, medido sobre la población ocupada, fue el más bajo del relevamiento, con 30,3 puntos. La evolución de la situación laboral en los últimos meses obtuvo 22,3 puntos. La población ocupada representó el 70,4% de la muestra total.
Por tipo de ocupación, los asalariados registrados presentaron el índice más bajo, con 26,1 puntos. Los asalariados no registrados alcanzaron 29,4 puntos y, dentro de ese grupo, el 64,1% indicó que no llega a fin de mes.
Los trabajadores por cuenta propia informales obtuvieron 31,4 puntos y el 60,6% manifestó dificultades para cerrar las cuentas mensuales. En el caso de empleadores y directores, el índice fue de 41,9 puntos y uno de cada cuatro no logró llegar a fin de mes.
Los resultados describen un deterioro extendido en el bienestar económico, las expectativas y el mercado laboral. El informe atribuye un impacto particularmente fuerte del ajuste sobre los trabajadores asalariados, tanto registrados como no registrados.
