Celebrando el 22 de julio, el Día Internacional del Trabajo Doméstico busca valorar el papel crucial de las mujeres en las labores del hogar, a menudo ignoradas y discriminadas, poniendo de relieve la necesidad de reconocimiento y equidad económica.

El Trabajo Doméstico: Una Carga Desigual Sostenida Mayoritariamente por Mujeres
El 22 de julio marca el Día Internacional del Trabajo Doméstico, una jornada dedicada a reconocer la importante contribución de las mujeres en las labores del hogar. A pesar de su relevancia, estas actividades siguen siendo objeto de discriminación y subvaloración, especialmente en el ámbito económico. Paradójicamente, el trabajo doméstico a menudo no se considera como un empleo, sino como una obligación natural impuesta a las mujeres. Según la Encuesta Nacional sobre Uso de Tiempo (ENUT), la brecha de género es evidente en la cantidad de horas dedicadas a estas tareas, ya que las mujeres destinan en promedio 42.3 horas semanales, mientras que los hombres solo dedican 15.2 horas.
La Lucha por la Equidad y Reconocimiento Laboral en el Trabajo Doméstico
La carga del trabajo doméstico recae en gran medida sobre las mujeres, quienes realizan diversas tareas sin reconocimiento, remuneración adecuada y a menudo sin poder ver reflejado su valor en las estadísticas económicas. Según la ENUT, existe una marcada diferencia en la distribución de tareas como la cocina, la limpieza y el cuidado de la ropa, donde las mujeres asumen un porcentaje significativamente mayor que los hombres. Estas disparidades se extienden al tiempo dedicado al cuidado de los hijos y la participación en actividades recreativas y culturales.
A pesar de la relevancia económica y social del trabajo doméstico, en muchos países aún no se incluye en los cálculos del Producto Interno Bruto (PIB). No obstante, se estima que su valor económico equivale a una parte considerable del PIB, llegando al 21.7%. Para abordar estas desigualdades, el Inmujeres y diversas organizaciones civiles en México abogan por la ratificación del convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), buscando así promover los derechos laborales de las mujeres y garantizar una mayor equidad en el reconocimiento y valoración de su labor en el ámbito doméstico.
En conclusión, el Día Internacional del Trabajo Doméstico resalta la importancia de reconocer y valorar la contribución de las mujeres en las labores del hogar, así como la urgencia de abordar la desigualdad de género en esta esfera. Es necesario promover la equidad laboral y asegurar que el trabajo doméstico sea valorado y remunerado de manera justa, reconociendo su impacto tanto en la economía como en la sociedad en su conjunto.
