El excombatiente presentó “La batalla final” en la Feria Provincial del Libro y cuestionó los cambios de postura del Presidente sobre la soberanía de las islas


El excombatiente, periodista y escritor Edgardo Esteban llegó a La Pampa para presentar su libro “La batalla final” en la Feria Provincial del Libro. La obra reconstruye la recuperación de su cédula militar, subastada en Londres décadas después de la guerra, y el autor también cuestionó la posición de Javier Milei sobre Malvinas.
Infórmate en DiarioPampero.com – Esteban relató cómo recuperó el documento que le quitaron durante el cautiverio en 1982 y reflexionó sobre la escritura como herramienta para atravesar el trauma, la memoria colectiva y la necesidad de sostener una política de Estado en defensa de la soberanía argentina.
Edgardo Esteban, excombatiente de Malvinas, periodista y escritor, llegó a La Pampa para presentar “La batalla final” en la Feria Provincial del Libro. Mientras recorre las actividades y se encuentra con estudiantes, expresa su satisfacción por el interés de las nuevas generaciones en la lectura. “Esto me hace ilusionar con que el libro va a perdurar en el tiempo”, aseguró a la Agencia Provincial de Noticias.
La historia que dio origen a su último libro comenzó en noviembre de 2020, durante la pandemia, cuando una periodista cordobesa lo llamó para contarle que su cédula militar, que le habían quitado durante la guerra de 1982, había sido vendida por 1.750 libras esterlinas en una subasta en Londres. Para un coleccionista de objetos bélicos podía ser un trofeo; para Esteban, representaba una parte de su identidad.
“Me agarró la necesidad de buscarlo, a pesar de la posición de mi familia, que me decía: ‘Te vas a amargar por una tarjeta’. Pero era mi identidad”, recordó. A partir de esa decisión inició una búsqueda que se extendió durante años y que terminó convirtiéndose en el eje de una narración que combina recuerdos de la guerra, investigación judicial y reconstrucción literaria.

La búsqueda de un documento que marcó su identidad
La cédula militar le había sido retirada cuando Esteban viajaba como prisionero de guerra en el buque británico Canberra. Según su relato, un oficial de apellido Sinclair se quedó con el documento. Décadas más tarde, el excombatiente decidió rastrear su paradero y, después de siete meses, encontró a un abogado argentino radicado en Londres que aceptó ayudarlo.
La búsqueda del comprador se prolongó durante más de dos años. El coleccionista consideraba que la cédula era su mayor trofeo de guerra, mientras que Esteban entendía que se trataba de un documento personal vinculado con su identidad y su condición de prisionero.
Junto con su abogado, presentó una denuncia ante Scotland Yard y recurrió a disposiciones de la Convención de Ginebra relacionadas con la protección de la identidad de los prisioneros de guerra. Después de dos años y medio, la intervención policial permitió recuperar la cédula.
La recuperación del documento abrió nuevas etapas en la historia. En 2022, durante el Mundial de Qatar, Esteban llevó la cédula al papa Francisco, en Santa Marta, en el Vaticano. Más adelante, regresó a las islas junto con su hijo y volvió a llevar el documento a Malvinas, un gesto con el que sintió que podía cerrar una historia que había permanecido abierta durante décadas.
La novela articula tres tiempos: la pandemia, marcada por la incertidumbre y la tragedia; los últimos días de la guerra, incluida la batalla final de Puerto Argentino, el cautiverio y el regreso al continente; y la investigación que permitió recuperar la cédula. Parte de la obra está ficcionada e incorpora al personaje de sir Donald Russell, mientras que la experiencia personal del autor aparece narrada en primera persona.
La escritura como camino de regreso a la vida
“La batalla final” es el séptimo libro de Esteban. Sin embargo, su vínculo con la escritura nació después de la guerra. Antes de viajar a Malvinas, su interés estaba orientado a la agrimensura y la cartografía, actividades relacionadas con su perfil y su función durante el conflicto.
La decisión de convertirse en periodista llegó durante el regreso al continente a bordo del Canberra, un viaje que recuerda como el de un “barco fantasma”. Mientras los prisioneros regresaban a la Argentina, circulaban versiones de que la embarcación había sido hundida.
Al volver, Esteban se encontró con silencios, mentiras y dificultades para contar lo ocurrido. La necesidad de hablar y poner en palabras aquella experiencia se convirtió en una manera de atravesar el trauma y reconstruir su vida.
“Yo creo que la necesidad de hablar, la palabra como un elemento también curador, y la escritura fueron y son importantes para todo el proceso”, explicó. Según señaló, escribir le permitió comprender que la guerra había quedado en el pasado y aferrarse a la vida, además de dejar una huella para las nuevas generaciones.
El autor también destacó que, con el paso del tiempo, más compañeros comprenden por qué necesita seguir contando historias vinculadas con Malvinas y con su trayectoria personal. Para él, la palabra constituye una herramienta para elaborar lo vivido y transmitir esa experiencia a quienes no estuvieron en la guerra.
Las pertenencias que todavía busca devolver
Durante el traslado en el Canberra, los prisioneros eran requisados y perdían sus pertenencias. A Esteban le quitaron los cordones, el cinturón y otros objetos personales. Solo le dejaron las cartas y, antes de desembarcar en Puerto Madryn, pudo recuperar su casco.
Junto con la cédula también le devolvieron 44 fotografías que habían sido requisadas. Sin embargo, Esteban descubrió que las imágenes pertenecían a otro soldado, que aparece en ellas. Desde entonces intenta encontrarlo para restituirle ese material, aunque todavía desconoce si continúa con vida.
Ese episodio refleja otra dimensión de la búsqueda: recuperar objetos que conservan la memoria de quienes atravesaron la guerra. Para Esteban, la cédula no era una pieza más de una colección privada, sino un vínculo material con su propia historia y con una experiencia que todavía necesita ser contada.
Malvinas como identidad colectiva
Para el escritor, la causa Malvinas trasciende las diferencias políticas, deportivas e ideológicas. Como ejemplo, mencionó las expresiones de identificación nacional que se producen alrededor de la Selección argentina, especialmente cuando enfrenta a Inglaterra.
“Malvinas es el rescate de lo colectivo”, afirmó. En esos momentos, sostuvo, la camiseta celeste y blanca reúne a personas con distintas preferencias futbolísticas y posiciones políticas, pero que comparten una misma pertenencia. Consideró que algo similar ocurre cada 2 de abril, cuando el país recuerda a los caídos y renueva su vínculo con las islas.
Esteban planteó que ese sentimiento necesita continuidad y políticas de Estado. A su entender, la reivindicación de la soberanía argentina no puede limitarse a discursos, gestos o manifestaciones circunstanciales, sino que requiere acciones diplomáticas sostenidas y la búsqueda de respaldo internacional.
Las críticas a Javier Milei por su postura sobre Malvinas
Consultado sobre el cambio de posición del presidente Javier Milei respecto de Malvinas, Esteban cuestionó lo que considera “una actitud oportunista y coyuntural”. El excombatiente contrastó los gestos posteriores de reivindicación de la soberanía con declaraciones anteriores del mandatario sobre la autodeterminación de los isleños y sus elogios a Margaret Thatcher.
También recordó las afirmaciones presidenciales sobre el hundimiento del crucero General Belgrano y señaló lo que considera contradicciones entre esos antecedentes y las expresiones posteriores sobre la causa Malvinas.
“Malvinas se siente”, expresó Esteban, quien sostuvo que la reivindicación de la soberanía no debería depender de los gobiernos de turno ni convertirse en una bandera exclusiva de un sector político.
“No pasa por la derecha, por la izquierda, pasa por el pueblo”, resumió el escritor, al remarcar la dimensión colectiva que atribuye a la causa y la necesidad de mantenerla por encima de las diferencias partidarias.
La reflexión vuelve al origen de “La batalla final”: la cédula militar que le quitaron durante la guerra no era solamente un documento extraviado en una colección privada. Era la prueba material de una experiencia que marcó su vida y que, décadas después, continúa reconstruyendo a través de la escritura y la memoria.
