El Consultorio Jurídico Gratuito de Eduardo Castex cumplió un año asesorando a vecinos de la localidad


El Consultorio Jurídico Gratuito de Eduardo Castex cumplió su primer año de funcionamiento. Diario Pampero estuvo presente y dialogó con la abogada Melina Nagel, responsable del espacio, y Florencia Sauter, estudiante de Derecho que participa de las asesorías a la comunidad.
Infórmate en DiarioPampero.com – Un espacio de orientación legal que recibe consultas de vecinos, principalmente sobre cuestiones de familia, y deriva los casos a los organismos correspondientes cuando necesitan continuar un trámite.
Durante este primer año, el consultorio recibió alrededor de 29 personas. Entre los temas más frecuentes aparecen los reclamos por cuota alimentaria, el régimen comunicacional y otras cuestiones vinculadas con el ejercicio de la responsabilidad parental. También se registraron consultas por filiaciones y divorcios.
El servicio funciona durante el período de actividad académica: la atención se interrumpe cuando finaliza la cursada, a fines de noviembre, y se retoma en marzo. Nagel explicó que el calendario del consultorio está ligado al de la facultad: “El tiempo de la cursada es el tiempo de trabajo nuestro”.
Las profesionales aclararon que la intervención consiste en una primera consulta y orientación. No realizan el seguimiento posterior de los casos, sino que indican a cada persona dónde puede continuar su trámite, principalmente en las defensorías públicas cuando no cuenta con recursos para contratar un abogado particular.

Las consultas más frecuentes: cuota alimentaria y responsabilidad parental
Nagel y Sauter señalaron que los conflictos vinculados con las familias encabezan las consultas. La cuota alimentaria ocupa el primer lugar, seguida por los regímenes de comunicación y otras situaciones relacionadas con la responsabilidad parental. En ese sentido, Nagel describió una realidad que aparece reiteradamente en las entrevistas: “Lo que más observamos es que el cuidado exclusivo de los niños es de ellas”.
La abogada explicó que, en muchos de los casos que llegan al consultorio, son las mujeres quienes asumen cotidianamente la crianza y los gastos de sus hijos. “Los crían el 100% del tiempo y se hacen cargo de los gastos de los niños”, expresó al referirse a las situaciones que se repiten en las consultas.
También mencionaron casos en los que los abuelos buscan orientación para colaborar con sus nietos cuando los padres no cumplen con sus obligaciones. Según explicaron, la responsabilidad subsidiaria de los abuelos puede entrar en consideración ante determinadas situaciones en las que los progenitores no se hacen cargo de las necesidades de los chicos.

La experiencia de acercar el derecho a la comunidad
Para Florencia Sauter, la participación en el consultorio significó una experiencia importante en la etapa final de su carrera. Cuando comenzó a colaborar estaba cursando cuarto año y todavía le quedaba un año de formación. El contacto directo con las personas le permitió trasladar los contenidos teóricos a situaciones concretas y aprender a explicar cuestiones legales con palabras sencillas.
“Esto me sirvió muchísimo para bajar a tierra conceptos que vos tenés en la teoría”, contó Sauter. Y agregó que el trato con quienes se acercan exige transmitir esa información “a un lenguaje mucho más simple, más llano, para que ellos lo entiendan”.
La estudiante también destacó que la experiencia le permitió ganar confianza para el ejercicio profesional: “Tal vez lo hubiese hecho con más miedos, que ahora me siento mucho más segura en el trato de la gente que antes”.
Por su parte, Nagel recordó que al comienzo tenía dudas sobre la respuesta de la comunidad, pero la cantidad de consultas superó sus expectativas. “Siempre tenemos un montón de consultas”, afirmó. Incluso, señaló que en encuentros con integrantes de otros consultorios jurídicos de Santa Rosa y Parera les comentan que el movimiento registrado en Eduardo Castex es importante.
Unas 29 personas atendidas y una demanda que refleja necesidades concretas
Desde la apertura, el espacio recibió alrededor de 29 personas. Además de registrar la cantidad de consultas, las integrantes del consultorio realizan un relevamiento de las condiciones socioeconómicas de quienes concurren. En las planillas consignan, entre otros datos, si las personas trabajan, si cuentan con empleo registrado y si perciben asignaciones.
Ese registro permite advertir que buena parte de quienes llegan necesita realmente el servicio y no tiene posibilidades de afrontar los honorarios de un abogado particular. “Le decís que vaya a un abogado particular y la primera respuesta es: ‘No tengo plata para pagarle’”, relató Nagel al explicar por qué muchas veces la orientación termina en una derivación a la defensoría.
La abogada reconoció que esos organismos también enfrentan una importante demanda, pero señaló que, para quienes no pueden pagar asistencia privada, constituyen una de las alternativas disponibles para continuar con sus trámites.
El trabajo del consultorio también requiere mantener un registro de las atenciones y presentar informes periódicos ante la coordinación de los consultorios jurídicos de la facultad. Según explicaron, cada tres o cuatro meses deben elevar la información recopilada durante las consultas.

La satisfacción deescuchar y orientar a quienes necesitan ayuda
Consultadas por el impacto humano de esta tarea, las entrevistadas coincidieron en que brindar orientación y tranquilidad a una persona que llega con un problema legal representa una de las mayores satisfacciones del trabajo. Nagel describió que muchas veces los vecinos se acercan con temor e incertidumbre y se retiran con una idea más clara de los pasos que pueden seguir.
“La gente viene con miedos, problemas, inseguridades y vos decís: ‘Mirá, esto tiene esta solución, podés hacerlo en este tiempo, juntá tales papeles’, y ya como que en la cara de ellos hay un alivio”, expresó.
El consultorio continuará funcionando durante el período de cursada y retomará la atención en marzo, cuando se reinicie la actividad académica. Nagel adelantó que, por el momento, seguirá al frente del espacio y que las estudiantes podrán continuar colaborando si así lo desean, incluso una vez recibidas, como una tarea ad honorem destinada a la comunidad.
