El cultivo de pistacho gana terreno en el oeste pampeano como alternativa para zonas áridas y semiáridas

Técnicos, productores e instituciones se reunieron en Casa de Piedra para impulsar el cultivo de pistacho en La Pampa. La jornada técnica promovió el intercambio de conocimientos sobre frutos secos y destacó su potencial en zonas áridas, con el respaldo del INTA y el Ministerio de la Producción para fortalecer la diversificación productiva regional.
Una jornada técnica en Casa de Piedra reunió a casi 90 asistentes para impulsar el desarrollo de frutos secos, con foco en el pistacho. Expertos del INTA y organismos regionales compartieron conocimientos para potenciar esta producción en la Patagonia Norte, apostando a la diversificación agrícola y al fortalecimiento de las economías locales.
Un encuentro que articula conocimiento técnico y proyección productiva
Con el objetivo de abrir nuevas posibilidades agrícolas en áreas de bajo aprovechamiento, Casa de Piedra fue sede de una jornada centrada en el cultivo de pistacho y otros frutos secos. La convocatoria, que contó con la participación de 88 personas —productores, técnicos, funcionarios y estudiantes— fue organizada por el INTA AER 25 de Mayo junto al Ministerio de la Producción de La Pampa y otros actores institucionales.
Durante el encuentro se abordaron aspectos técnicos como las necesidades hídricas del pistacho, el manejo agronómico y las características ambientales ideales para su desarrollo. También se compartieron experiencias con nogales y almendros, evaluando la factibilidad de estos cultivos en zonas áridas del oeste pampeano y el norte patagónico.
Representantes del Ente Provincial del Río Colorado, funcionarios comunales y autoridades del Ministerio de la Producción acompañaron la apertura, que estuvo a cargo de María Luján Masseroni, del INTA 25 de Mayo. El programa incluyó disertaciones de especialistas de las estaciones experimentales del INTA en La Pampa, Mendoza y San Juan, quienes aportaron estudios, investigaciones y recomendaciones prácticas.
La jornada concluyó con una visita a la plantación de pistachos del proyecto Ruka Kurá, donde técnicos y participantes pudieron intercambiar inquietudes sobre la experiencia local. Esta actividad no solo funcionó como espacio de capacitación, sino también como punto de articulación entre el sector público, el privado y el académico, en busca de una producción más sostenible, eficiente y adaptada al territorio.
