Miles de personas marcharon en Madrid contra desalojos y alquileres elevados


Una multitud marchó por el centro de Madrid para reclamar soluciones ante la crisis de vivienda, luego del desalojo de una mujer de 87 años que fue retirada en camilla de su hogar. La protesta reunió a jóvenes, familias, jubilados y propietarios solidarios.
Infórmate en DiarioPampero.com – La movilización fue convocada por el Sindicato de Inquilinas y terminó con una acampada en la plaza de Sol, en una escena que recordó las protestas del 15-M de 2011.
España se movilizó en Madrid por la crisis de vivienda y el aumento de las dificultades para acceder a un alquiler. La marcha comenzó en la plaza de Sol y terminó varias horas después en el mismo lugar, donde los manifestantes iniciaron una acampada.
La protesta estuvo organizada por el Sindicato de Inquilinas y reunió a decenas de miles de personas, según informó la delegación del Gobierno, que cifró la asistencia en 25.000 participantes. La convocatoria recorrió el trayecto entre Sol y el Congreso de los Diputados.
La movilización cobró especial visibilidad tras el desalojo de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años, quien fue retirada en camilla de su vivienda el miércoles, en un barrio del centro de Madrid, por un fondo de inversión inmobiliaria.

Una protesta con múltiples reclamos
Cuando los participantes observaron la imagen de Abascal, comenzaron a corear “Vergüenza”, la misma palabra que había sido utilizada por un grupo de jóvenes que intentó impedir el desalojo. El episodio convirtió a la mujer en un símbolo de los problemas habitacionales que atraviesan distintas ciudades españolas.
Durante la marcha se escucharon consignas como “Fuera rentistas de nuestros barrios” y “Fuera, buitres, de nuestros barrios”. Los manifestantes cuestionaron el costo de los alquileres y las dificultades que enfrentan quienes buscan permanecer en sus barrios.
Muchos jóvenes participaron con las llaves de sus viviendas en alto para expresar su rechazo a un alquiler que, según plantearon, afecta sus condiciones de vida. También hubo activistas que reclamaron la ocupación de viviendas vacías.
La convocatoria no estuvo integrada únicamente por inquilinos jóvenes. En las calles también participaron familias con hijos, jubilados y propietarios que expresaron su solidaridad con los reclamos de quienes enfrentan desalojos o dificultades para acceder a una vivienda.
Entre los asistentes hubo además jubilados que manifestaron sentirse amenazados por la situación habitacional. La diversidad de la movilización reflejó la extensión del conflicto más allá de un solo grupo de edad o de una única condición de acceso a la vivienda.
La acampada en la plaza de Sol evocó las concentraciones del 15-M de 2011, un movimiento que ocupó ese espacio y marcó la agenda social y política de España. En esta ocasión, el reclamo volvió a concentrarse en el acceso a la vivienda y las condiciones del mercado de alquiler.
La protesta se produjo después de un desalojo que generó indignación entre organizaciones y vecinos de Madrid. Los manifestantes reclamaron respuestas ante los desalojos, la presencia de fondos de inversión inmobiliaria y el impacto de los alquileres sobre la vida cotidiana.
La jornada terminó de noche en el mismo punto donde había comenzado. Allí, los participantes mantuvieron la concentración mediante una acampada, mientras el reclamo por la vivienda continuaba visible en el centro de la capital española.
