La exmonja que compartió convento con Silvia Albarenque


Evelyn Garay pasó más de tres años en el Carmelo de Nogoyá y ahora escribe un libro sobre su experiencia.
Infórmate en DiarioPampero.com – Su historia volvió a cobrar relevancia tras el estreno de la serie Cautiva, inspirada en Silvia Albarenque.
Evelyn Garay ingresó al Carmelo de Nogoyá, en Entre Ríos, cuando era joven y permaneció allí durante más de tres años. En ese período coincidió con Silvia Albarenque, cuya historia inspiró la serie Cautiva, estrenada en septiembre de 2026 en Flow.
Garay contó su experiencia a Infobae a partir de la repercusión de la serie y del libro que está escribiendo sobre lo que vivió en el convento. Actualmente reside en Valencia, España, donde vive desde hace cuatro años.
Su ingreso a la vida religiosa estuvo marcado por una fuerte búsqueda espiritual después de la muerte de su hermano, ocurrida cuando ella tenía 16 años. “El dolor aleja o acerca a Dios”, fue la frase que escuchó durante la misa de cuerpo presente y que, según contó, todavía recuerda.

Del llamado religioso al Carmelo
Garay había crecido vinculada a la Iglesia. Desde los 13 años daba catequesis y realizaba tareas para la parroquia. Después de la muerte de su hermano decidió buscar una vida religiosa y pasó primero un año y medio con las hermanas mercedarias de Paraná.
También participó de retiros espirituales en Córdoba, pero posteriormente consideró que necesitaba una experiencia más radical. Entre octubre y noviembre de 2001 visitó por primera vez el Carmelo de Nogoyá y asistió a una ceremonia de profesión solemne que la impactó.
Cuatro meses después ingresó como postulante. Durante los primeros seis meses no utilizó velo ni hábito y llevaba el pelo corto. Luego llegó la toma de hábito y el cambio de nombre: Evelyn Garay pasó a llamarse Mariana del Espíritu Santo.
Según su relato, en el convento había 16 monjas y las habitaciones eran denominadas celdas. Las normas eran estrictas y la obediencia constituía uno de los ejes centrales de la vida cotidiana.
Garay describió una rutina marcada por la liturgia de las horas, tareas asignadas por la priora y largos períodos de silencio. Según contó, las religiosas dedicaban entre siete y ocho horas diarias al rezo, además de cumplir con otras obligaciones dentro del convento.
Las visitas se realizaban a través de una reja en el locutorio. Garay recordó que en una ocasión intentó tocar la mano de su madre o de su abuela y una religiosa le retiró la mano.
Mortificaciones y prácticas de disciplina
Garay relató que las mortificaciones físicas aparecían después de la toma de hábito. Entre ellas mencionó el cilicio y la disciplina, instrumentos que, según explicó, figuraban en las reglas y constituciones de la orden.
El cilicio era un tejido de alambre con puntas que se colocaba alrededor de la pierna. Garay aseguró que se lastimaba y que le quedaron marcas. También señaló que recientemente Albarenque le confirmó que conserva marcas similares.
La disciplina consistía en un látigo utilizado durante la oración comunitaria. Garay explicó que la autoflagelación se realizaba en la oscuridad y que a ella le enseñaron a golpearse sobre la última túnica que llevaba debajo del hábito.
En agosto de 2016, luego de una denuncia publicada por la revista Análisis de Entre Ríos, la Policía allanó el convento. Según el artículo, durante el procedimiento fueron secuestradas 14 disciplinas de tiento trenzado, 14 cilicios metálicos y mordazas caseras.
Garay explicó que después de las mortificaciones quedaba confundida y con dificultades para procesar lo ocurrido. Según su relato, no encontraba dentro del convento un espacio donde pudiera hablar abiertamente de esas experiencias.
“Te sentís vacío, te sentís confundido, te sentís que no has aprendido nada de la religión o que no entendés nada realmente lo que es la espiritualidad”, contó al recordar aquella etapa.
El vínculo con Silvia Albarenque
Garay y Albarenque coincidieron en el noviciado. Sin embargo, las reglas del convento limitaban la comunicación entre las religiosas y, según Garay, durante más de tres años hablaron apenas tres o cuatro veces.
“Habremos hablado unas tres o cuatro veces, pero nunca de nosotras, nunca de nuestra vida afuera, nunca de nada particular”, recordó Garay. Actualmente, ambas mantienen contacto diario y comenzaron a escribirse nuevamente hace algunos meses.
La historia de Albarenque fue posteriormente llevada a la ficción en la serie Cautiva. Según el relato publicado, ella permaneció en el convento durante casi seis años después de manifestar su voluntad de salir.
El monasterio de la Preciosísima Sangre y Nuestra Señora del Carmen fue años después escenario de un caso judicial. En junio de 2019, el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay condenó a la priora Luisa Toledo a tres años de prisión efectiva por privación ilegítima de la libertad agravada por violencia y amenazas.
Garay también diferenció a las dos prioras que conoció durante su permanencia. Describió a María de los Ángeles como una persona de oración y rígida, mientras que sobre Toledo afirmó que incorporaba nuevas mortificaciones que, según su relato, no estaban contempladas en las constituciones antiguas.
La decisión de abandonar el convento
Un vínculo que una de las religiosas intentó establecer con Garay terminó siendo, según su relato, el episodio que la llevó a decidir que quería salir del convento. Garay aclaró que no se trataba de una relación sexual, pero consideró que ese acercamiento estaba prohibido dentro de la institución.
La situación fue comunicada a la madre maestra y posteriormente a la priora. La religiosa involucrada negó lo ocurrido y acusó a Garay. La experiencia, contó, fue determinante para que comenzara a pensar en abandonar la vida religiosa.
Cuando las hermanas votaron su salida, esta fue aprobada. Garay tenía 21 años. Al abandonar el convento continuó durante un tiempo con algunas de las rutinas que había adquirido allí y asistía a misa todos los días.
Después se anotó en la universidad para estudiar para maestra y comenzó a trabajar. El proceso de reconstrucción de su vida, según contó, fue largo. “¿Cómo puede ser que con 25 años tenga que acordarme cuáles eran mis gustos, qué es lo que me gusta hacer? ¿Dónde quiero estar?”, se preguntó en aquella etapa.
Garay y Albarenque terminaron alejándose de la Iglesia católica. En el caso de Garay, explicó que esa distancia se profundizó después de conocer diferentes casos de abusos dentro de la institución.
Desde hace cuatro años vive en Valencia. Allí trabajó cuidando niños, personas mayores, perros y casas de verano. Recientemente consiguió el permiso de trabajo en España.
También escribió una novela basada en sus experiencias en el convento. Según contó, el proceso de escritura le permitió trabajar sobre los traumas junto con su psicóloga. Uno de los personajes está inspirado en Albarenque, con su consentimiento.
Tras el estreno de Cautiva, Garay comenzó a recibir mensajes de personas de distintos puntos de Argentina que le cuentan historias relacionadas con otros carmelos. Según su interpretación, uno de los problemas centrales está relacionado con la supervisión de estas comunidades, debido a su carácter autónomo.
Albarenque, por su parte, todavía no brinda entrevistas. Después de escuchar una de las conversaciones públicas de Garay, le escribió para contarle que se encontraba conmovida por todo lo que estaba reviviendo a partir de la exposición de la historia. Mientras Garay continúa reconstruyendo su experiencia a través de la escritura, el convento de Nogoyá continúa funcionando.
