Todo comenzó cuando un vecino marplatense hacía sus compras en un supermercado ubicado en el barrio Punta Mogotes, y contempló la insólita escena.

Al llegar al sector de fiambres pudo ver al animal masticando una pieza de jamón, dentro de la heladera exhibidora, la cual se encontraba encendida y funcionando.
De compras en el supermercado
Inmediatamente, el hombre tomó su celular y comenzó a grabar la situación, donde se pudo observar a través del vidrio, que el gato se alimentaba cómodamente sentado entre los fiambres y quesos destinados a la venta.
El video subido a las redes sociales no tardó en hacerse viral, lo que llevó a la visita de inspectores municipales al local ubicado sobre la calle Puan al 1700.
Allí además de constatar la presencia del animal, descubrieron una serie de alarmantes irregularidades, a pesar de que contaba con autorización y figuraba en el Registro Provincial para la Comercialización de Bebidas Alcohólicas de la provincia de Buenos Aires, con vigencia anual.
Entre las múltiples violaciones a las normas de higiene y seguridad, se apreciaba una clara falta de limpieza generalizada, así como la presencia de “charcos” debajo de la heladera mostrador qué contenía los embutidos y snacks.
La misma, además, carecía de protección o puerta, lo que facilitó la entrada del hambriento michi.
Sumado a este grave incumplimiento de las regulaciones establecidas por el municipio, se constató además un cableado expuesto entre las cajas registradoras y la sección de vinos, que representaba un grave peligro para el personal y los clientes.
También se evidenció la venta de alimento balanceado para mascotas, sin autorización municipal y finalmente se procedió a la clausura del local.
El hecho generó gran revuelo entre los vecinos y los usuarios, quienes manifestaron por todos los canales su indignación y repudio hacia lo ocurrido.
