Pampaluctor calibar vivió hace 2,5 millones de años y no era un felino


Un equipo de paleontólogos describió una nueva especie de depredador que habitó la zona de Miramar hace unos 2,5 millones de años. Pampaluctor calibar tenía grandes caninos, pesaba cerca de 100 kilos y pertenecía a un linaje extinto emparentado con los marsupiales.
Infórmate en DiarioPampero.com – Los restos fueron encontrados en 2013 y recuperados en 2016. El estudio permitió identificar al tilacosmílido más reciente conocido hasta ahora.
Las barrancas costeras de Miramar volvieron a aportar información sobre la fauna prehistórica de América del Sur con el hallazgo de una nueva especie de depredador de dientes de sable, denominada Pampaluctor calibar. El animal vivió hace aproximadamente 2,5 millones de años.
El ejemplar pertenecía a los tilacosmílidos, un grupo extinto de mamíferos metaterios emparentados de manera lejana con los marsupiales actuales. Aunque su aspecto podía recordar al de los grandes felinos de dientes de sable, no era un felino y su parecido responde a un proceso de evolución convergente.
La investigación fue realizada por especialistas del CONICET y del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, con participación del Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar y de instituciones de Gualeguaychú. La descripción formal fue publicada en la revista Alcheringa: An Australasian Journal of Palaeontology.

Un fósil recuperado en la costa
Los primeros restos fueron advertidos en 2013 en un afloramiento de la Formación Vorohué, ubicado al norte de Miramar. Debido a las dificultades para acceder a la barranca, la recuperación del material recién pudo realizarse en 2016. Luego comenzó un proceso de preparación y análisis que permitió establecer que se trataba de un género y una especie desconocidos.
El material no corresponde a un único hueso aislado. Los investigadores recuperaron un esqueleto postcraneal parcial que conserva seis vértebras cervicales, fragmentos de la escápula, el húmero y el radio derechos, buena parte del fémur izquierdo, una porción de tibia y dos vértebras de la cola.
La cantidad de restos permitió estimar que el animal alcanzaba una masa corporal cercana a los 100 kilogramos, ubicándolo entre los grandes depredadores mamíferos registrados en América del Sur.
Su anatomía también aporta indicios sobre la forma en que podía desplazarse y cazar. Las extremidades anteriores eran robustas y estaban adaptadas para el agarre, mientras que las posteriores eran más cortas. Los investigadores interpretan que estas características podrían haber favorecido una estrategia de caza basada en sujetar e inmovilizar a las presas antes de morderlas.
Pampaluctor
El nombre Pampaluctor combina una referencia a la región pampeana con el término latino luctor, relacionado con la lucha o el forcejeo. La denominación refleja una de las características que los investigadores consideran relevantes en la anatomía del animal.
El parecido con los famosos felinos dientes de sable puede resultar engañoso. Mientras que Smilodon pertenecía a los mamíferos placentarios y estaba emparentado con los felinos actuales, Pampaluctor calibar era un metaterio. Ambos grupos desarrollaron grandes caninos de manera independiente, un fenómeno conocido como evolución convergente.
Los análisis evolutivos ubicaron a Pampaluctor como grupo hermano de Thylacosmilus, otro de los grandes metaterios de dientes de sable conocidos en el registro fósil sudamericano. El descubrimiento amplía así el conocimiento sobre la diversidad y evolución de estos depredadores.
La antigüedad del fósil constituye uno de los aspectos centrales del hallazgo. Los restos proceden de niveles de la Formación Vorohué correspondientes a la transición entre el Plioceno tardío y el Pleistoceno temprano, hace alrededor de 2,5 millones de años.
Por esa edad, los investigadores lo consideran el tilacosmílido más joven conocido hasta ahora, registrado en un período de importantes transformaciones de las comunidades de mamíferos sudamericanos.
En aquella época también se desarrollaba el Gran Intercambio Biótico Americano, proceso durante el cual distintas especies comenzaron a desplazarse entre América del Norte y América del Sur. El registro de Pampaluctor permite sumar información sobre los depredadores nativos que habitaban el continente durante esa etapa de cambios.
El hallazgo vuelve a destacar el valor paleontológico de las barrancas de Miramar, cuyos sedimentos conservan restos de numerosas especies que permiten reconstruir la evolución de los mamíferos sudamericanos durante millones de años.
