El hijo de la mujer investigada sufrió reiteradas descompensaciones durante las visitas al hospital en Quilmes


Una mujer de 34 años fue detenida e imputada en Quilmes, luego de que su hijo de cinco años presentara descompensaciones durante una internación y los análisis detectaran sustancias ajenas al tratamiento médico. La Justicia ordenó arresto domiciliario.
Infórmate en DiarioPampero.com – La investigación comenzó por la denuncia de personal de la clínica y contempla pericias toxicológicas, médicas y psicológicas.
Una mujer de 34 años fue detenida esta semana acusada de drogar a su hijo de cinco años mientras permanecía internado en una clínica privada de Quilmes. El niño había ingresado el 18 de agosto con cefalea y hormigueo o debilidad en las piernas.
La causa está a cargo de la fiscal Mariana Curra Samaniego, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 6 del Departamento Judicial de Quilmes. La imputada, identificada como N.M.A., fue acusada de lesiones graves agravadas por el vínculo y se negó a declarar durante la indagatoria.
El Juzgado de Garantías N° 3 dispuso que la mujer continúe detenida bajo arresto domiciliario en la vivienda de su madre. La investigación busca determinar qué sustancias fueron detectadas y cómo ingresaron al organismo del niño.

La denuncia del personal médico
El niño fue atendido en la Clínica del Niño y la Familia, ubicada en Quilmes Oeste. Los estudios iniciales, incluida una tomografía, no permitieron establecer una causa para el cuadro que presentaba al momento del ingreso.
Durante la internación, el paciente atravesó una complicación intrahospitalaria y luego alternó períodos de mejoría con nuevas descompensaciones. Según fuentes con acceso al expediente, el personal médico observó que el deterioro se repetía después de los encuentros con su madre.
La Justicia tomó conocimiento del caso a partir de la denuncia de una enfermera, a la que posteriormente se sumaron otras trabajadoras de la clínica. Las profesionales señalaron que el niño evolucionaba favorablemente y luego volvía a presentar problemas de salud tras las visitas.
Ante esas sospechas, las enfermeras escondieron un teléfono celular en la sala. De acuerdo con la información incorporada al expediente, el dispositivo habría registrado una secuencia en la que se observarían maniobras de la mujer sobre la cánula que tenía colocada el niño.
En paralelo, un análisis de sangre detectó sustancias que no formaban parte de la medicación prescripta durante la internación. En una primera instancia se informó la presencia de barbitúricos, fármacos con efecto sedante sobre el sistema nervioso central, aunque la fiscalía aguarda precisiones periciales.
La fiscal ordenó una requisa urgente sobre la acusada y los investigadores encontraron una jeringa descartable vacía dentro de su cartera. Por orden judicial también fueron secuestrados su teléfono celular y el del niño para ser sometidos a peritajes.
Durante un allanamiento realizado en la vivienda de Juan María Gutiérrez, partido de Berazategui, se secuestraron varias recetas a nombre del menor. Según el material difundido sobre la causa, por el momento no fueron halladas las sustancias cuya composición se intenta determinar.
La pediatra que atendía al niño también declaró ante la Justicia. La profesional afirmó que conocía a la familia desde hacía tiempo y relató que vecinos reunían dinero para afrontar el tratamiento del menor.
La investigación continuará con nuevas pericias médicas y toxicológicas, el análisis de los registros de la clínica y una evaluación psicológica de la imputada. La Justicia deberá establecer si existió una administración deliberada de sustancias y cuál fue su impacto en la salud del niño.
