La quiebra de Linor SRL confirma el cierre de su aserradero y 130 despidos


La Justicia de Misiones decretó la quiebra de Linor SRL, fabricante de pallets con planta en Azara, tras incumplir un acuerdo preventivo. La resolución ordenó incautar sus bienes y preservar los activos, luego del cierre y el despido de 130 trabajadores.
Infórmate en DiarioPampero.com – La empresa acumulaba deudas fiscales y obligaciones pendientes en un contexto de caída de la demanda, mayores costos y dificultades para la industria forestoindustrial.
La Justicia de Misiones decretó la quiebra de Linor SRL, uno de los principales fabricantes de pallets de madera del país. La medida fue dictada luego de que la empresa incumpliera el acuerdo preventivo alcanzado durante su concurso de acreedores.
La sentencia fue emitida por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N.º 8 de Posadas, a cargo de la jueza Adriana Beatriz Fiori. El fallo ordenó la incautación de las instalaciones, maquinarias y vehículos de la compañía.
Linor había cerrado en mayo su planta industrial ubicada en Azara, en el departamento de Apóstoles, y despidió a 130 trabajadores. La resolución también dispuso la entrega de libros comerciales y documentación contable, impositiva y laboral a la sindicatura.

Medidas sobre los activos
Entre las disposiciones adoptadas, el juzgado ordenó bloquear las cuentas bancarias de Linor con el objetivo de preservar los activos mientras avanza el proceso de liquidación. La sindicatura deberá recibir la información necesaria para intervenir en el trámite concursal.
La empresa desarrollaba su actividad en Azara, al sur de Misiones y cerca del límite con Corrientes. Su producción estaba orientada a pallets de madera utilizados para el almacenamiento y el transporte de mercaderías, con clientes de distintos sectores.
El deterioro financiero se produjo en un contexto de dificultades para la industria forestoindustrial. Según el contenido difundido, la actividad enfrentó una caída de la demanda, aumentos en los costos de producción y complicaciones logísticas.
Antes del cierre, Linor acumulaba una deuda fiscal cercana a $500 millones con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero. La obligación se arrastraba desde 2024 y había derivado en un embargo preventivo de las cuentas bancarias de la compañía.
El embargo redujo la disponibilidad de fondos para afrontar el pago de salarios y la compra de insumos. Además, la firma mantenía obligaciones pendientes con la distribuidora eléctrica, una situación que afectó la continuidad de la producción.
La crisis también fue denunciada por el Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas. El gremio sostuvo que la empresa adeudaba sueldos, vacaciones y aportes a la obra social, mientras los trabajadores bloquearon los accesos al predio ante la denuncia de retiro de equipos.
Agustín Báez, secretario general del sindicato, había señalado que los problemas se extendían desde hacía dos años. Según su relato, la empresa acordó con parte del personal una reducción salarial del 20%, sin reconocer vacaciones ni certificados médicos, a cambio de sostener una dotación reducida.
El caso se suma a las dificultades que atraviesa el sector maderero en Misiones. Enrique Bongers, presidente de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná, afirmó que la situación continúa siendo compleja por los aumentos de la tarifa eléctrica y su impacto sobre las fuentes de trabajo.
El titular de la entidad identificó como problemas centrales la ineficiencia logística, los costos energéticos elevados y la presión impositiva. También planteó la necesidad de suspender temporalmente la tasa forestal y devolver saldos de IVA para aliviar la situación de las empresas.
De acuerdo con esa advertencia, la continuidad de pequeños y medianos aserraderos permanece comprometida. En el caso de Linor, el proceso judicial avanzará con la preservación e incautación de sus bienes y la liquidación correspondiente.
