La miniPCR, el invento argentino que llegó al museo espacial más grande del mundo


La miniPCR argentina, creada por los biólogos Ezequiel Álvarez Saavedra y Sebastián Kraves, fue incorporada a una exposición permanente del Museo Nacional del Aire y el Espacio de Washington, luego de ser utilizada por astronautas en la Estación Espacial Internacional.
Infórmate en DiarioPampero.com – El termociclador permite amplificar ADN y realizar reacciones biológicas en espacios con limitaciones de infraestructura, energía y transporte.
La miniPCR argentina pasó a formar parte de At Home in Space, una galería del Museo Nacional del Aire y el Espacio de Washington dedicada a más de cuatro décadas de presencia humana continua fuera de la Tierra.
El dispositivo fue desarrollado por dos biólogos formados en la Universidad de Buenos Aires, Ezequiel Álvarez Saavedra y Sebastián Kraves. Su función es amplificar fragmentos de ADN mediante reacciones que requieren un control preciso de la temperatura.
Según informó Álvarez Saavedra, el objetivo inicial era acercar herramientas de biología molecular a estudiantes, investigadores de campo y laboratorios con recursos limitados. El equipo también fue utilizado por astronautas en la Estación Espacial Internacional.

De las aulas a la órbita
El vínculo con el museo comenzó en mayo de 2020, cuando investigadores de la NASA que ya trabajaban con el equipo en la Estación Espacial Internacional contactaron a los científicos argentinos con los responsables de la futura galería.
La exposición reúne instrumentos utilizados para resolver la vida cotidiana y realizar investigaciones en órbita. El Museo Nacional del Aire y el Espacio, que forma parte de la Institución Smithsonian, conserva más de 68.000 objetos relacionados con la aviación y el vuelo espacial.
La miniPCR es un termociclador, es decir, un aparato que alterna temperaturas con precisión para llevar adelante reacciones biológicas. Su aplicación más conocida es la reacción en cadena de la polimerasa, o PCR, que permite obtener millones de copias de un fragmento de ADN.

De acuerdo con la explicación del investigador, el tamaño y el consumo del equipo resultaron adecuados para un entorno donde el espacio físico, la energía y el traslado de productos desde la Tierra están sujetos a restricciones.
Investigaciones de biología molecular fuera de la Tierra
En ese contexto, ingenieros de Boeing convocaron a la empresa para impulsar investigaciones de biología molecular fuera de la Tierra. De esa colaboración surgió Genes in Space, un concurso que permite a estudiantes secundarios diseñar experimentos para ser ejecutados por astronautas.
En 2016, el astronauta británico Tim Peake utilizó la miniPCR en el experimento ganador de la primera edición del programa. Luego, el dispositivo fue incorporado a estudios sobre amplificación y secuenciación de ADN, diagnóstico molecular y edición génica con CRISPR.
Álvarez Saavedra aclaró que la máquina no realiza por sí sola la edición genética. Su aporte consiste en posibilitar reacciones controladas y amplificar el material genético para su análisis posterior, una tarea utilizada en distintos experimentos de biología molecular.
La presencia de una PCR en la Estación Espacial también permite acortar los tiempos de respuesta ante posibles enfermedades o contaminaciones microbiológicas. Según el biólogo, los astronautas pueden obtener información genética en horas, en lugar de esperar meses por el traslado y análisis de muestras en la Tierra.
El investigador recordó que en 2017 científicos de la NASA secuenciaron microorganismos encontrados en distintos sectores de la Estación. Hasta ese momento, los cultivos bacterianos eran enviados al planeta para conocer los resultados.
La tecnología también fue vinculada por Álvarez Saavedra con futuras expediciones a la Luna y otros planetas. Según planteó, los análisis genéticos en misiones de larga duración podrían contribuir al monitoreo de la salud de los astronautas y a la detección de material genético extraterrestre.
El recorrido de la miniPCR conecta un proyecto pensado para aulas, laboratorios pequeños y trabajos de campo con investigaciones realizadas en órbita y con la historia de la exploración espacial.
