La UIA impulsa obras para abaratar la energía y fortalecer la industria regional


La Unión Industrial Argentina solicitó al Gobierno nacional avanzar con obras de transporte para que el gas de Vaca Muerta llegue a distintas regiones, con el objetivo de mejorar el abastecimiento, reducir costos de producción y ampliar las oportunidades para pymes e industrias.
Infórmate en DiarioPampero.com – El planteo fue analizado en una reunión entre la UIA y la Secretaría de Energía, junto con medidas para revisar tarifas y facilitar contratos para pequeñas y medianas empresas.
La Unión Industrial Argentina (UIA) pidió al Gobierno nacional que impulse las obras de infraestructura necesarias para que el gas producido en Vaca Muerta pueda llegar a todo el país. La entidad sostuvo que una mayor disponibilidad energética permitiría reducir costos y mejorar las condiciones para la actividad industrial.
El planteo fue presentado durante una reunión entre el presidente de la UIA, Martín Rappallini, y la secretaria de Energía, María Tettamanti. En el encuentro se abordaron el suministro de gas para uso industrial, las inversiones en infraestructura, la situación del mercado energético y la competitividad del sector.
Según informó la central fabril, Rappallini luego compartió los principales puntos de la reunión con la Junta Directiva de la entidad. La UIA remarcó que las obras de transporte son necesarias para que los beneficios del desarrollo energético alcancen a las pymes y a empresas ubicadas en distintas regiones.

Costos y acceso a la energía
La entidad industrial insistió en la necesidad de reducir de manera sostenida los costos energéticos. De acuerdo con su posición, el esquema debe contemplar la rentabilidad de las inversiones y, al mismo tiempo, las ventajas que una energía más competitiva puede ofrecer a las empresas.
La UIA también comunicó que se acordó avanzar en mecanismos de contratación directa de energía para las pequeñas y medianas empresas. Además, se planteó revisar los costos de distribución y reforzar el asesoramiento a las compañías para que puedan optimizar sus contratos.
En septiembre, la central fabril había presentado un documento con propuestas para aliviar la situación de las pymes. Allí señaló que los usuarios categorizados como GUDI (Grandes Usuarios de la Distribuidora) habían recibido facturas con aumentos de entre 90% y 100% en el costo básico.
Según ese documento, el incremento llevó a duplicar el costo respecto del mes anterior y casi a triplicarlo en comparación con dos meses previos. En ese contexto, la UIA destacó una iniciativa de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba para financiar los cargos estabilizados del Mercado Eléctrico Mayorista.
La organización propuso al Gobierno nacional establecer cuotas para afrontar las facturas y prorratear los vencimientos. La medida fue planteada como una alternativa para distribuir el impacto de los costos energéticos sobre las empresas.
El pedido se formuló en un escenario de retroceso para buena parte de la actividad industrial. Según un informe de la UIA, en lo que va del año la producción acumula una baja de 3% frente al mismo período de 2025 y se ubica 11% por debajo de los niveles registrados en 2022 y 2023.
Entre los sectores con mejor desempeño aparecen la molienda de oleaginosas y cereales, favorecida por los resultados de la cosecha, y la refinación de petróleo, impulsada por el desarrollo de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta. También se registraron avances en la producción de motos, productos farmacéuticos y algunos rubros de alimentos y bebidas.
En sentido contrario, la producción de materiales para la construcción continuó afectada por el bajo dinamismo de la obra pública de los últimos años. También mostraron caídas las industrias siderúrgica, petroquímica y del caucho y plástico, además de distintas ramas vinculadas al consumo masivo.
La UIA vinculó esas bajas con una menor demanda interna y una mayor competencia de las importaciones. El impacto alcanzó a sectores como el textil, las confecciones, el calzado, los productos electrónicos y la maquinaria.
El deterioro de la actividad también se reflejó en el empleo. En julio, el trabajo asalariado formal en la industria cayó en 2.832 puestos respecto del mes anterior. No obstante, la contracción fue inferior a la observada durante el primer trimestre, cuando se perdían alrededor de 4.500 empleos por mes.
Durante los últimos tres meses, el promedio de pérdida mensual descendió a unos 2.800 puestos. Por ramas, la mitad de la caída de julio se concentró en la industria química y petroquímica, que perdió 782 empleos, y en la fabricación de textiles, confecciones, cuero y calzado, con una baja de 706 trabajadores.
La industria alimenticia fue la única que presentó un resultado positivo en esa medición, con la incorporación de 347 empleados. En la comparación interanual, el sector acumuló una pérdida de 51.112 empleos formales frente a julio de 2025, equivalente a una caída del 4,4%.
Respecto de agosto de 2023, cuando se alcanzó el último máximo de empleo industrial, la reducción llegó a 94.923 trabajadores, un retroceso del 7,9%. En ese marco, la UIA mantiene el reclamo por obras de transporte y medidas que permitan mejorar el acceso energético de las empresas.
