La Marcha del Orgullo mantendrá el 7 de noviembre, antes de la visita de León XIV


Los organizadores de la Marcha del Orgullo rechazaron el pedido del Gobierno porteño para trasladar la movilización del 7 al 21 de noviembre, debido al operativo previsto por la visita del papa León XIV a Buenos Aires.
Infórmate en DiarioPampero.com – La comisión organizadora sostiene que miles de personas ya reservaron pasajes y alojamientos, y reclama coordinación para realizar ambos acontecimientos.
Los organizadores de la Marcha del Orgullo rechazaron cambiar la fecha de la movilización, prevista para el sábado 7 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires. La decisión se conoció después de que el Gobierno porteño propusiera trasladarla al 21 de noviembre.
El pedido oficial se fundamentó en el operativo de seguridad y logística previsto por la llegada del papa León XIV a Buenos Aires, programada entre el 8 y el 11 de noviembre. La visita comenzará un día después de la marcha originalmente anunciada.
La comisión organizadora afirmó que miles de personas ya planificaron su viaje, con pasajes y alojamientos reservados, y sostuvo que el Estado debe garantizar ambos acontecimientos mediante una mayor coordinación y el refuerzo de los recursos disponibles.

Pedido de reprogramación
El Gobierno de la Ciudad estableció mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial que durante los días de la visita papal no se autorizarán otros “eventos, diversiones o actos en el espacio público”, excepto las ceremonias y encuentros encabezados por el Papa.
Según informó la administración porteña, la medida responde al despliegue operativo, logístico y de seguridad que demandará la presencia de León XIV. La Ciudad comunicó la decisión a la comisión organizadora y ofreció como alternativa realizar la marcha el 21 de noviembre.
Las autoridades señalaron que el cambio permitiría acompañar la movilización con los recursos necesarios para garantizar una jornada segura y ordenada. Entre los elementos que habitualmente se disponen figuran un escenario, baños químicos, ambulancias y otros servicios logísticos.
En una carta pública dirigida al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, los organizadores manifestaron que comprenden la relevancia institucional de la visita de un jefe de Estado y máximo representante de la Iglesia Católica, así como la complejidad del operativo.
Sin embargo, cuestionaron que la llegada del Papa sea presentada como motivo suficiente para suspender una movilización multitudinaria, especialmente porque el arribo está previsto para el día siguiente. La comisión sostuvo que la marcha requiere meses de planificación e involucra a organizaciones de todo el país.
La organización también indicó que participan artistas, agrupaciones sociales, políticas, sindicales y de derechos humanos. Además, afirmó que varios artistas ya reservaron la fecha del 7 de noviembre y que algunos no podrían trasladar su participación.
De acuerdo con lo expresado por la comisión, organizaciones de distintas provincias ya prepararon colectivos y delegaciones para asistir a Buenos Aires. Por ese motivo, consideraron que modificar la fecha generaría dificultades para quienes organizaron el traslado con anticipación.
Los organizadores agregaron que ninguna autoridad del Gobierno nacional se comunicó hasta el momento para solicitar la reprogramación. También señalaron que, según la información que manejan, fuentes vinculadas al Vaticano no realizaron un pedido en ese sentido.
La comisión cuestionó además la advertencia de la Ciudad de que, si la marcha se mantiene el 7 de noviembre, el Gobierno porteño no podrá acompañar su realización. Ante ese escenario, reclamó reforzar los recursos en lugar de suspender el apoyo institucional.
Según la organización, si existen circunstancias extraordinarias durante ese fin de semana, debería aumentar la coordinación entre las distintas jurisdicciones, las fuerzas de seguridad, los servicios sanitarios y los dispositivos logísticos.
Los organizadores sostuvieron que Buenos Aires puede garantizar la realización de la Marcha del Orgullo y la visita de León XIV en días sucesivos, siempre que se planifique un operativo conjunto para atender las necesidades de ambos acontecimientos.
