Nippur Fiber Holdings y Beacon comprarán Metrotel tras la venta de Telefónica


Metrotel será adquirida por Nippur Fiber Holdings, que tendrá el 51% del capital, y Beacon, con el 49% restante. La operación coincide con la selección de la compañía para recibir 6 millones de clientes móviles y unos 200.000 usuarios de internet fija que Telecom debe transferir tras la compra de Telefónica.
Infórmate en DiarioPampero.com – El cambio de accionistas marca la salida de Blackstone y Riverwood Capital y abre una etapa de expansión para la empresa de telecomunicaciones.
Metrotel cambia de manos luego de que Nippur Fiber Holdings y Beacon fueran seleccionadas para adquirir la compañía. Nippur tendrá el 51% del capital y la firma de Ralph Booth conservará el 49%.
La operación se produce mientras Metrotel avanza para recibir los clientes que Telecom debe desprenderse como condición para concretar la compra de Telefónica. El traspaso contempla 6 millones de usuarios de telefonía móvil y alrededor de 200.000 de internet fija.
El acuerdo implicará la salida de Blackstone y Riverwood Capital, fondos que controlaban el 100% de Metrotel desde diciembre de 2017, cuando adquirieron la empresa por USD 190 millones.

Una nueva etapa para Metrotel
El cambio de accionistas coincide con el cierre del ciclo de inversión de Blackstone y Riverwood Capital, que permanecieron casi nueve años en la compañía. La transacción abre una etapa en la que Metrotel deberá contar con socios orientados a un horizonte de largo plazo.
La empresa tiene más de 25 años de trayectoria en el mercado corporativo y mayorista. Su actividad estuvo concentrada principalmente en el segmento B2B, con servicios para clientes corporativos, organismos públicos y otros operadores.
Metrotel cuenta con una infraestructura propia de más de 8.000 kilómetros de fibra óptica y presencia en la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Rosario y Neuquén.
Entre sus clientes se encuentran hiperescaladores, entidades financieras, empresas energéticas y de contenidos, organismos públicos y compañías del sector de las telecomunicaciones.
Con la incorporación de los usuarios transferidos, la compañía ampliará su alcance hacia el consumidor final y avanzará en su transformación en el tercer operador fijo-móvil del país.
La operación estará a cargo de Nippur, sociedad integrada por Luis Blaquier y Sebastián Caputo, y de Beacon, propiedad del empresario estadounidense Ralph Booth. El actual CEO de Metrotel, Sebastián Bardengo, continuará al frente de la compañía junto con su equipo.
Blaquier y Caputo son socios desde hace varios años y realizaron inversiones en Argentina. Ambos fueron directores del Grupo Pegasus y del fondo estadounidense Lone Star, que ingresó al sector energético mediante la compra de San Antonio International a fines de 2018.
Booth es economista y empresario, y cuenta con trayectoria en el sector de las telecomunicaciones. Actualmente preside Booth American Company, una firma de inversión privada especializada en banda ancha, medios y telecomunicaciones.
De acuerdo con fuentes con conocimiento de la operación, el ingreso de Booth se produce en un contexto de fortalecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Argentina, con las telecomunicaciones como uno de los sectores considerados estratégicos.
La salida de los accionistas actuales no implicará cambios inmediatos en la gestión. Por el momento no hay inversiones definidas, aunque existen proyectos en evaluación, mientras Telecom deberá continuar prestando infraestructura crítica durante el período de transición.
Metrotel prevé sumar aproximadamente 100 empleados a los 350 que integran actualmente su plantilla, en línea con la ampliación de sus operaciones y la incorporación de nuevos clientes.
Los usuarios transferidos quedarán bajo la marca Tuenti, que pertenecía a Movistar. Según la información disponible, la migración podría extenderse durante unos 60 días y concluir antes de fin de año.
La empresa informó que los usuarios no deberían realizar trámites adicionales y que el proceso no contemplaría interrupciones en la conectividad. La continuidad dependerá de la implementación de los acuerdos de transición y de compartición de infraestructura.
Antes del cierre definitivo todavía deben aceptarse formalmente las ofertas de Metrotel, firmarse los contratos y acuerdos correspondientes y obtenerse las autorizaciones del Enacom necesarias para concretar el traspaso del espectro.
