El Gobierno rechazó haber colaborado en el traslado del excandidato brasileño a Estados Unidos


El Gobierno de Javier Milei negó haber colaborado en la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil hacia Estados Unidos, luego de que el excandidato perdiera el balotaje ante Luiz Inácio Lula da Silva y pese a que tenía impedida la salida del país.
Infórmate en DiarioPampero.com – Fuentes oficiales aseguraron que no consta un ingreso del dirigente a la Argentina, mientras versiones periodísticas y sectores de la oposición plantearon dudas sobre una posible escala.
El Gobierno de Javier Milei negó ayuda a Bolsonaro en su salida de Brasil y rechazó haber participado en el itinerario que habría llevado a Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos. “No tenemos nada que ver”, señalaron fuentes oficiales consultadas por LA NACION.
La Casa Rosada también afirmó que no tiene constancia de que el excandidato presidencial brasileño haya ingresado a la Argentina antes de viajar a Estados Unidos. La aclaración surgió luego de versiones que indicaban que el dirigente podría haber utilizado el país como escala.
El traslado se produjo después de que Flávio Bolsonaro perdiera el balotaje frente a Lula da Silva y pese a una orden del juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, que le había impedido salir de Brasil en el marco de una causa por presunto lavado de dinero.

Versiones sobre una escala argentina
Funcionarios de la administración de Milei dijeron no estar al tanto de una eventual participación local. “Que yo sepa, no”, respondió una alta fuente libertaria al ser consultada sobre el traslado, mientras otra aseguró que se había enterado por los medios.
Las versiones sobre un paso por la Argentina fueron difundidas por Folha de Sao Paulo, que citó a aliados del excandidato. Según esa información, Bolsonaro habría partido hacia Estados Unidos desde territorio argentino, aunque no desde Puerto Iguazú, y la mención de su nombre en una lista de pasajeros de Misiones podría haber sido una maniobra de distracción.
En un comunicado, la Dirección Nacional de Migraciones afirmó que no registraba ningún ingreso de Bolsonaro a la Argentina. El organismo indicó que revisó la situación de un avión privado y su tripulación en el Aeropuerto Internacional de Iguazú, pero que la documentación estaba en regla y no había un plan de vuelo que incluyera a la familia brasileña.

La oposición reclamó explicaciones al Gobierno argentino. La senadora Juliana Di Tullio pidió que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, informara si Bolsonaro había utilizado la frontera o el territorio nacional para salir de Brasil.
Por su parte, el diputado nacional Esteban Paulón presentó un pedido de informes dirigido a Migraciones y a otras autoridades para determinar si existió alguna intervención argentina en el traslado del dirigente del Partido Liberal.
Las sospechas se vincularon también con la relación política entre Milei, Donald Trump y la familia Bolsonaro. El presidente argentino visitó a Jair Bolsonaro en julio y, durante este mes, se reunió en Washington con Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio.
Eduardo Bolsonaro había dicho que su hermano tendría que irse a Estados Unidos si perdía la elección. De acuerdo con el material publicado, Alexandre de Moraes consideró esa declaración al disponer el impedimento de salida del excandidato.
Antes de conocerse que el Gobierno de Donald Trump le otorgaría asilo, el vocero presidencial Adrián Ravier había negado que Flávio Bolsonaro hubiera pedido protección en la Argentina. La gestión de Milei se limitó a señalar que tomó nota del resultado electoral brasileño, en el que Lula se impuso por 51,7% contra 48,2%.
El excandidato no reconoció el resultado de la elección, aunque su partido sí lo hizo. Desde su entorno denunciaron una supuesta persecución política, mientras las autoridades brasileñas mantienen bajo investigación las circunstancias de su salida del país.
