El caso Flydubai vuelve a poner la seguridad en el centro de la campaña de Netanyahu


Benjamín Netanyahu llega a las elecciones legislativas del 27 de octubre bajo cuestionamientos de la oposición por las fallas de seguridad previas al ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y por el caso Flydubai, que reabrió el debate sobre los controles de los vuelos hacia Israel.
Infórmate en DiarioPampero.com – El primer ministro busca defender su gestión militar mientras sus adversarios reclaman una investigación estatal independiente y respuestas sobre la prevención de nuevos ataques.
Benjamín Netanyahu enfrenta la recta final de la campaña electoral israelí con la seguridad nuevamente en el centro de la discusión. A pocas semanas de los comicios del 27 de octubre, la oposición cuestiona su gestión y reclama explicaciones por las fallas que permitieron la ofensiva de Hamás del 7 de octubre de 2023.
El debate se intensificó después del incidente ocurrido en un vuelo de Flydubai con destino a Tel Aviv. Según la información difundida, un copiloto atacó al comandante e intentó tomar el control de la aeronave, que finalmente aterrizó de emergencia en Arabia Saudita tras la intervención de pasajeros y tripulantes.
El episodio generó nuevos interrogantes sobre los controles de seguridad aplicados a los vuelos internacionales con destino a Israel. Netanyahu ordenó revisar esas medidas, mientras dirigentes opositores también apuntaron contra la ministra de Transportes, Miri Regev, y reclamaron responsabilidades políticas.

El 7 de octubre, eje electoral
La conmemoración del tercer aniversario del ataque volvió a exponer el malestar de familiares de las víctimas. Durante un acto oficial, el padre de una de las personas asesinadas increpó directamente a Netanyahu y lo responsabilizó por no haber protegido a su hijo ni a las demás víctimas.
El ataque dejó alrededor de 1.200 muertos y 251 personas secuestradas, de acuerdo con los datos incluidos en la información difundida. La ofensiva desencadenó la guerra en Gaza y una sucesión de enfrentamientos regionales, cuyas consecuencias continúan influyendo en la política israelí.
La oposición reclama la creación de una comisión estatal de investigación que determine las responsabilidades por las fallas previas al ataque. Según el contenido publicado, Netanyahu se resistió hasta ahora a establecer ese mecanismo independiente.
Gadi Eisenkot, uno de los principales adversarios electorales del primer ministro, profundizó los cuestionamientos y sostuvo que Netanyahu había recibido información previa sobre posibles movimientos de Hamás. “Él sabía que algo iba a ocurrir”, afirmó, según la declaración citada.
El caso Flydubai sumó otra presión sobre el Gobierno. Medios israelíes informaron sobre advertencias previas relacionadas con los controles de seguridad de compañías extranjeras, mientras el Ministerio de Transportes rechazó ser responsable de las eventuales fallas.
Netanyahu buscó inicialmente destacar la reacción de los pasajeros y se reunió con algunos de quienes participaron en la reducción del atacante. Sin embargo, la oposición utilizó el mismo episodio para volver a cuestionar los mecanismos de prevención oficiales.
El primer ministro intenta desplazar el eje de la campaña hacia las operaciones militares desarrolladas contra Hamás, Hezbolá e Irán. Su estrategia apunta a presentar la conducción de esos conflictos como un argumento para continuar en el poder.
La disputa electoral plantea dos interpretaciones sobre la seguridad. Mientras sus adversarios concentran sus críticas en por qué los ataques no fueron evitados, el oficialismo busca poner el foco en la respuesta militar posterior y en las decisiones adoptadas durante los conflictos regionales.
Según explicó el analista Michael Horowitz, Netanyahu puede convencer a sus electores de que supo cómo responder. De acuerdo con su análisis, la apuesta del primer ministro consiste en lograr que sus acciones posteriores tengan mayor peso electoral que los cuestionamientos por las fallas de prevención.
Con las elecciones cada vez más cerca, la seguridad vuelve a ser uno de los principales campos de disputa entre Netanyahu y la oposición. Tres años después del 7 de octubre, el tema que durante décadas fortaleció el perfil político del primer ministro también se transformó en uno de los argumentos centrales de sus adversarios.
