Francis Halzen, el Observatorio Auger y su vínculo con un científico mendocino argentinos


El físico belga Francis Halzen recibió el Nobel de Física 2026 por sus aportes al Observatorio IceCube y al descubrimiento de neutrinos cósmicos de alta energía. Su trayectoria también se vinculó con el Observatorio Pierre Auger de Malargüe y con el astrofísico mendocino Marcos Santander.
Infórmate en DiarioPampero.com – El reconocimiento internacional destacó una investigación que abrió nuevas posibilidades para estudiar los fenómenos más energéticos del universo y volvió a poner en foco la participación científica argentina.
La conexión argentina del Nobel de Física 2026 se relaciona con la participación de Francis Halzen en instancias de evaluación del Observatorio Pierre Auger, ubicado en Malargüe, Mendoza, y con el trabajo del astrofísico Marcos Santander, egresado de la UTN San Rafael e integrante de la colaboración IceCube.
La Real Academia Sueca de Ciencias distinguió a Halzen, profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison, por sus contribuciones al Observatorio de Neutrinos IceCube y por el descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico.
El proyecto IceCube funciona bajo el hielo de la Antártida y utiliza más de 5.000 sensores distribuidos en aproximadamente un kilómetro cúbico. El dispositivo permitió registrar señales producidas cuando los neutrinos interactúan excepcionalmente con la materia.

La ciencia de los neutrinos
Los neutrinos son partículas subatómicas sin carga eléctrica y con una masa extremadamente pequeña. Debido a que atraviesan casi toda la materia sin interactuar con ella, suelen ser descriptos como “partículas fantasma”.
El estudio de estas partículas permite analizar fenómenos violentos y energéticos del cosmos, entre ellos explosiones estelares, agujeros negros y otros acontecimientos que ocurren a enormes distancias de la Tierra.
Halzen fue uno de los principales impulsores de IceCube y, según la información difundida sobre el premio, propuso en 1988 utilizar el hielo del Polo Sur para rastrear neutrinos procedentes del espacio.
Cuando un neutrino choca con un núcleo atómico puede generar un pequeño destello de luz. Los sensores instalados en el hielo registran esa señal y permiten reconstruir la trayectoria de la partícula para estudiar su posible origen.
De acuerdo con el Comité Nobel, las investigaciones realizadas con IceCube demostraron que los neutrinos de alta energía proceden tanto de la Vía Láctea como de regiones mucho más distantes del universo. El hallazgo incorporó una nueva forma de observar el cosmos, complementaria a la luz y a otras ondas electromagnéticas.
Tras conocerse la distinción, Halzen sostuvo que los mayores descubrimientos de este campo científico todavía podrían estar por llegar, en una disciplina que busca identificar el origen y el comportamiento de partículas provenientes de los ambientes más extremos del universo.
La relación con Mendoza se produjo a través del Observatorio Pierre Auger, uno de los proyectos internacionales dedicados al estudio de los rayos cósmicos. Halzen integró el comité internacional de evaluación científica que analizó la actualización tecnológica AugerPrime en 2014.
También participó en la evaluación de la continuidad y la instalación de la extensión del detector de rayos cósmicos en Pampa Amarilla, considerada en 2023. El observatorio se encuentra en el departamento de Malargüe, donde desarrolla sus actividades una colaboración científica internacional.
La directora científica del Observatorio Pierre Auger, Antonella Castellina, felicitó a Halzen en nombre de la colaboración y expresó el interés por profundizar los vínculos con IceCube. Ambos proyectos estudian fenómenos extremos, aunque desde instalaciones y entornos diferentes.
La noticia también alcanzó a la comunidad científica argentina por la trayectoria de Marcos Santander. Nacido en General Alvear y criado en San Rafael, se formó como ingeniero electromecánico en la Facultad Regional San Rafael de la UTN.
Según una gacetilla difundida por la institución, Santander realizó luego su doctorado en la Universidad de Wisconsin-Madison, se incorporó al proyecto IceCube y trabajó junto a Halzen en investigaciones vinculadas con la astrofísica de altas energías.
Actualmente, Santander es profesor asociado en la Universidad de Alabama, dirige un grupo de investigación y participa en colaboraciones científicas internacionales. La UTN San Rafael destacó su recorrido como una muestra de la proyección que pueden alcanzar los estudiantes y egresados de la región.
Desde Malargüe señalaron que la distinción reafirma el lugar del departamento dentro de la investigación internacional en astropartículas. La conexión entre Auger, IceCube y la formación universitaria mendocina vuelve a vincular a la provincia con estudios sobre el origen y el comportamiento del universo.
