El cineasta español presenta una historia sobre la escritura y la fanficción


Pedro Almodóvar publicó su primera novela, “El hombre que solo escribía en los aviones”, una obra protagonizada por Flavio, un personaje que reescribe textos de autores admirados mientras atraviesa distintas profesiones y etapas. El libro explora el amor por la literatura, la creación y la continuidad de las historias.
Infórmate en DiarioPampero.com – La novela reúne fragmentos, citas y materiales que el cineasta español conservó durante años, y retoma temas vinculados con la fanficción, la inteligencia artificial y la inseguridad que acompaña todo proceso creativo.
Pedro Almodóvar publicó El hombre que solo escribía en los aviones, su primera novela, editada por Reservoir Books. La historia sigue a Flavio, un “ladrón de ideas” que reescribe obras de autores que admira y avanza por un recorrido marcado por diferentes trabajos y experiencias.
El libro tiene 256 páginas y combina estilos fragmentarios y diversos para narrar la relación de su protagonista con la literatura. En la obra aparecen referencias a Henry James, Roberto Bolaño, Clarice Lispector y Jorge Luis Borges, además de materiales escritos por el propio Almodóvar.
En una entrevista, el cineasta definió su mirada sobre la creación al afirmar que “la buena ficción debe ser eterna”. Según explicó, la fanficción le interesa porque permite continuar relatos que el lector o espectador no quiere dar por terminados.

Una novela sobre reescribir
Flavio reescribe, entre otras obras, Los papeles de Aspern, de Henry James. El personaje también incurre en situaciones de copia directa, una decisión que Almodóvar utiliza para presentarlo con contradicciones y evitar que resulte completamente admirable.
La novela recupera textos y proyectos que el director había desarrollado con anterioridad. Entre ellos se encuentra el monólogo La adicción, escrito originalmente para Carmen Machi y reducido luego para ser interpretado por Asier Etxeandia en Dolor y gloria, estrenada en 2019.
También incorpora, con una actualización, una historia de ciencia ficción que Almodóvar comenzó en 1983 después de ver Blade Runner. Ese material se vincula en la novela con la inteligencia artificial, un tema que el cineasta considera una amenaza por su impacto futuro.
La publicación llega acompañada por una reflexión sobre la inseguridad que, según Almodóvar, permanece incluso después de una extensa trayectoria. El director señaló que encara cada película y cada guion como una aventura, sin sentir que cuenta con certezas antes de terminarlos.
Almodóvar dirigió 24 películas a lo largo de 45 años y recibió, entre otros reconocimientos, dos premios Oscar, dos Leones de Oro, dos Globos de Oro, dos premios de Cannes, cuatro Bafta, tres César y seis Goyas. Pese a esa trayectoria, dijo que continúa enfrentando cada proyecto con dudas sobre el resultado.
El cineasta descartó dirigir una adaptación cinematográfica de la novela, aunque aseguró que estaría dispuesto a ceder los derechos para que otro realizador la lleve a la pantalla. Su actividad literaria continuará además con un nuevo experimento: comenzó a escribir junto con otra persona cuyo nombre todavía no quiso revelar.
Según explicó, decidió compartir ese proceso porque se cansó del diálogo permanente consigo mismo al escribir. Almodóvar afirmó que quiere seguir haciendo películas durante muchos años, aunque también reconoció que la percepción del paso del tiempo se volvió una preocupación cada vez más presente.
