Un joven con hipoacusia recibió dos implantes en una cirugía de menos de una hora


Un joven de 20 años con hipoacusia desde la infancia recibió implantes de conducción ósea en ambos oídos de manera simultánea, en una intervención realizada por primera vez en Argentina.
Infórmate en DiarioPampero.com – Iván Molina estudia Astronomía y aseguró que los implantes modificaron su experiencia académica y social.
Un joven con hipoacusia desde la infancia fue sometido en Buenos Aires a una cirugía en la que recibió un implante de conducción ósea en ambos oídos al mismo tiempo, un procedimiento realizado por primera vez en Argentina con esta tecnología.
La intervención se realizó el pasado 4 de agosto y estuvo a cargo de un equipo encabezado por el otorrinolaringólogo especializado en cirugías auditivas Fernando Diamante (M.N. 93.626). La operación duró menos de una hora y el paciente fue Iván Molina, de 20 años y estudiante de Astronomía en la Universidad Nacional de La Plata.
La noticia se conoció después de un período de seguimiento y adaptación. Durante esas semanas, Molina completó su recuperación, activó ambos implantes y logró la integración neurológica necesaria para procesar los sonidos mediante esta nueva vía.

Una tecnología para la conducción ósea
Iván convive con la hipoacusia desde niño. Su pérdida auditiva fue avanzando con los años y, según contó, inicialmente no fue detectada. “Creían que podía ser neurodivergente, ya que no prestaba atención en clases”, relató. Finalmente, los estudios permitieron establecer el diagnóstico de hipoacusia conductiva bilateral.
El implante permite llevar el sonido directamente a través del hueso y evitar el oído externo o medio dañado. El sistema está compuesto por un implante interno de titanio, colocado debajo de la piel, y un procesador externo que se sujeta mediante imanes, sin atravesar la piel.
“Se trata de un implante activo transcutáneo de conducción ósea. El sistema integra el implante interno Sentio Ti Implant bajo la piel y el procesador externo Sentio 1 Mini. Esta configuración mantiene la integridad de la piel y busca una experiencia auditiva más natural y cómoda”, explicó Diamante.
El procesador es liviano y de tamaño reducido e incorpora algoritmos destinados a mejorar la comprensión del habla y filtrar el ruido ambiente.
La decisión de realizar la intervención en ambos oídos de manera simultánea estuvo vinculada con la hipoacusia bilateral del paciente. De esta manera, se evitó que tuviera que atravesar dos cirugías y dos períodos de recuperación.
“Sabiendo que mi vida podía mejorar significativamente teniendo los dos implantes, no vi razón para no hacerlo”, expresó Molina.
La cirugía bilateral requirió una preparación específica del equipo médico. La intervención duró menos de una hora y, de acuerdo con el informe, Iván se despertó sin complicaciones.
Luego de la activación de los dispositivos, el joven comenzó a percibir de otra manera los sonidos cotidianos. “Lo primero que noté distinto fue el ruido ambiente, la cantidad de ruido que hay en una Ciudad. Los autos, los colectivos, la gente hablando, los pájaros”, relató.
El cambio también se manifestó en el ámbito académico. Durante años, seguir una clase le demandaba un esfuerzo importante para poder escuchar. “Constantemente mi mente tiene que hacer un esfuerzo en escuchar en vez de entender, ser capaz de escuchar las palabras en vez de entender las frases y conceptos. Me pierdo los aportes de mis compañeros”, explicó.
Con los dos implantes, Molina señaló que actualmente puede escuchar al profesor sin perder la concentración y seguir los aportes de sus compañeros. También destacó cambios en su vida social, como poder comprender mejor las conversaciones grupales y los chistes.
Quiénes pueden recibir el implante
Los implantes de conducción ósea están indicados para personas con hipoacusia conductiva o mixta, personas con sordera en un solo oído y pacientes que no logran buenos resultados con audífonos convencionales.
Además de estudiar Astronomía, Iván entrena muay thai y señaló que los implantes no le impidieron continuar con esa actividad. “Los implantes son una herramienta para mejorar la calidad de vida. Sí hay que tener precauciones, pero no son una traba para dejar de hacer lo que a uno le apasiona”, afirmó.
Entre los cambios que experimentó después de la intervención, Molina también destacó la posibilidad de volver a disfrutar de la música. “El sonido que más esperé para escuchar fue la música, mi guitarra, o un tema de Pink Floyd, poder discernir todos los matices de las canciones, cada instrumento y cada acorde”, expresó.
