La suba de tasas en Estados Unidos golpeó a los activos argentinos y elevó el riesgo país


El riesgo país argentino aumentó 37 puntos hasta 646 unidades, mientras los bonos soberanos y las acciones locales registraron fuertes bajas por la suba de tasas de los bonos del Tesoro estadounidense y factores internos. El dólar minorista cerró en $1.540 y el Banco Central compró USD 369 millones.
Infórmate en DiarioPampero.com – La semana financiera terminó con presión sobre los activos argentinos, retrocesos en Wall Street y una mejora de las reservas internacionales brutas.
El riesgo país argentino subió 6,1% durante la semana y alcanzó los 646 puntos básicos, luego de haber tocado las 655 unidades. De acuerdo con el índice elaborado por JP Morgan, se trató de su nivel más alto desde noviembre de 2025.
La presión se extendió a los bonos soberanos en dólares y a las acciones argentinas negociadas en Nueva York. Los títulos Bonares y Globales promediaron una baja del 2%, mientras sus rendimientos superaron el 11% anual en un contexto internacional de mayor aversión al riesgo.
El S&P Merval retrocedió 4,4% en pesos hasta los 2.767.663 puntos y, medido en dólares, cayó 4,6% hasta la zona de 1.700 unidades. Así, el índice bursátil local registró su nivel más bajo desde octubre del año pasado.

Mercados bajo presión externa
El movimiento de los mercados estuvo vinculado con la suba de las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Según el informe, el rendimiento del bono estadounidense a diez años pasó de 4,9% el 23 de septiembre a 5,25% al cierre del jueves, niveles que no se observaban desde 2002.
La salida de fondos privados posicionados en deuda estadounidense impulsó las tasas de retorno y afectó a los activos emergentes. En ese escenario, las acciones argentinas recibieron además el impacto de debilidades macroeconómicas propias, de acuerdo con los análisis citados.
Entre los papeles argentinos que más bajaron en Nueva York se ubicaron Cresud, con una caída de 11,6%; IRSA, con 9,1%; y Telecom, con 9%. También retrocedieron Satellogic, Banco Supervielle, Edenor, Vista Energy, Transportadora de Gas del Sur, YPF y Grupo Galicia.
Analistas de IEB describieron la semana como negativa para la renta fija global y particularmente para la argentina. La consultora señaló que el aumento de los rendimientos estadounidenses generó una venta generalizada de bonos y ubicó a la deuda local entre las de peor desempeño del año.
La consultora 1816 indicó que Argentina no presenta un problema de stock de deuda, ya que la deuda neta del Tesoro equivale al 35% del producto bruto interno y el país mantiene superávit primario. Sin embargo, advirtió sobre la necesidad de contar con reservas y financiamiento para atender los vencimientos previstos entre 2028 y 2031.
En ese análisis, el sector energético aparece como una fuente potencial de dólares, aunque la consultora sostuvo que el resultado dependerá de que el programa económico permita que esas divisas permanezcan en el país.
El economista Gustavo Ber vinculó la volatilidad con el adelantamiento de los tiempos electorales. Según explicó, las señales políticas son interpretadas de inmediato por los operadores, que recalculan las posibilidades de reelección y adoptan una actitud de espera frente a las decisiones de inversión.
Max Capital también observó un desempeño más débil de los activos argentinos frente a sus pares. La firma sostuvo que, aunque los bonos de alto rendimiento cayeron en distintos mercados, la corrección argentina fue más pronunciada y que el riesgo electoral incidió especialmente en las expectativas posteriores a 2027.
En paralelo, un informe del Banco Provincia señaló que la economía cayó con fuerza en julio. Si bien estimó que agosto podría mostrar un rebote estadístico, consideró que no sería suficiente para compensar la pérdida previa y marcó dificultades para una recuperación significativa de la demanda privada.
La entidad mencionó como factores de preocupación la falta de expectativas de recomposición del salario real y del empleo, además de los antecedentes de subas de encajes, que desalientan la oferta de crédito.
El dólar terminó con una baja semanal pese a la tensión en los mercados financieros. El tipo de cambio mayorista cerró en $1.520, con una disminución de $5,50, equivalente a 0,4%, según informó el agente Gustavo Quintana.
En lo que va del año, el dólar mayorista acumuló una suba de $65, o 4,5%, mientras la inflación estimada para el mismo período alcanzó el 24%. El Banco Central fijó en $1.921,49 el techo del régimen de bandas cambiarias.
El dólar minorista cerró a $1.540 para la venta en el Banco Nación, cinco pesos por debajo del cierre de la semana anterior. En el promedio informado por el Banco Central, se ubicó en $1.543,18 para la venta y $1.489,80 para la compra.
Por su parte, el dólar blue finalizó en $1.560 para la venta, sin cambios respecto del cierre de la semana previa.
El Banco Central informó compras por USD 369 millones en el mercado de cambios. A su vez, las reservas internacionales brutas aumentaron USD 408 millones y finalizaron en USD 48.653 millones.
