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Salud Mental: La Pampa destinará $12.000 millones a ocho obras


Salud Mental: La Pampa destinará $12.000 millones a ocho obras y sumará 30 profesionales para ampliar la atención


El Plan Provincial de Emergencia en Salud Mental y Consumos Problemáticos contempla ocho obras, 30 nuevos profesionales y dispositivos comunitarios. La iniciativa propone ampliar las camas de internación, fortalecer la atención de adolescentes, implementar teleconsultas y coordinar políticas con Educación, Seguridad, Desarrollo Social, Juventud y Cultura para prevenir suicidios y abordar consumos.

Infórmate en DiarioPampero.com – El Plan de Emergencia en Salud Mental y Consumos Problemáticos prevé una inversión de $12.000 millones para ocho obras, con ampliaciones hospitalarias y cinco centros de día. La iniciativa busca duplicar las camas de internación, incorporar 30 profesionales y reforzar la atención comunitaria en territorio. También contempla teleconsultas, acciones sobre consumos problemáticos y articulación entre Salud, Educación, Seguridad, Desarrollo Social, Juventud y Cultura.

El Plan Provincial de Emergencia en Salud Mental y Consumos Problemáticos presentado por el gobernador Sergio Ziliotto contempla una inversión de 12.000 millones de pesos destinada a ampliar y mejorar la infraestructura sanitaria de la provincia, junto con la incorporación de 30 nuevos profesionales para reforzar los equipos de atención.

La iniciativa se desarrolla a partir de la Ley de Emergencia en Salud Mental sancionada recientemente y propone una intervención integral frente a los padecimientos vinculados con la salud mental y los consumos problemáticos. El programa contempla obras hospitalarias, nuevos dispositivos comunitarios, ampliación de la capacidad de internación y una mayor articulación entre organismos del Estado.

El subsecretario de Salud Mental de La Pampa, Martín Malgá, brindó detalles sobre los alcances del plan y explicó que la normativa establece un marco de acción para los dos años de vigencia de la ley, con posibilidad de una prórroga por otros dos años.

Según detalló el funcionario, las acciones se organizan sobre distintos ejes que incluyen la ampliación y refacción de servicios hospitalarios, la creación de espacios comunitarios y el desarrollo de programas coordinados con otras áreas del Gobierno provincial.

La propuesta también incorpora medidas destinadas a atender situaciones vinculadas con los consumos problemáticos, los consumos digitales y la prevención del suicidio, además de fortalecer las herramientas destinadas a adolescentes y jóvenes. En materia de infraestructura, el plan prevé ocho obras distribuidas en distintas localidades pampeanas. Tres de ellas corresponden a servicios hospitalarios de referencia, mientras que las cinco restantes estarán destinadas a la construcción de centros de día.

Las intervenciones en los hospitales permitirán ampliar los espacios disponibles para la atención de personas con padecimientos de salud mental y crear sectores específicos para la internación de adolescentes. De acuerdo con lo informado por el subsecretario, la capacidad provincial de internación pasará de unas 40 camas actuales a aproximadamente 80.

La ampliación de la infraestructura estará acompañada por la incorporación de 30 profesionales, entre psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales. De esta manera, el crecimiento de los espacios asistenciales estará respaldado por nuevos equipos destinados a sostener las prestaciones.

12.000 millones de pesos para ocho obras en la provincia

El programa de obras públicas contempla intervenciones en los tres servicios hospitalarios de salud mental considerados de referencia en La Pampa. Se realizarán trabajos de ampliación y refacción en el Hospital Gobernador Centeno de General Pico, el Hospital Molas-Favaloro de Santa Rosa y el Hospital Padre Buodo de General Acha.

En esos establecimientos se proyecta la creación de salas específicas para la internación de adolescentes, una necesidad que forma parte de la ampliación de la respuesta provincial frente a las demandas actuales. El incremento de camas permitirá elevar prácticamente al doble la capacidad existente. La previsión oficial establece pasar de las 40 camas disponibles en la actualidad a unas 80, distribuidas en los servicios hospitalarios que integran la red provincial. A estas tres intervenciones se sumará la construcción de cinco centros de día en 25 de Mayo, Guatraché, General Acha, Victorica y General Pico.

Los centros de día estarán destinados a desarrollar abordajes ambulatorios intensivos durante media jornada. Allí se podrán implementar talleres, dinámicas grupales, espacios de acompañamiento y trabajo con las familias, con el objetivo de ampliar las alternativas disponibles para personas que requieren atención sin necesidad de una internación hospitalaria.

Santa Rosa no fue incluida en esta etapa de construcción de nuevos centros de día debido a la reciente inauguración de Casa Joven y a la existencia del Hospital Comunitario Asistencial “La Mola”, ubicado sobre la calle Autonomista. La expansión de los dispositivos asistenciales se complementará con la incorporación de 30 profesionales. La nómina prevista incluye psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales, perfiles necesarios para acompañar el crecimiento de la infraestructura y ampliar la capacidad de respuesta de los equipos territoriales.

Uno de los problemas que enfrenta actualmente el sistema es la disponibilidad de profesionales especializados en psiquiatría. Frente a esta situación, la Subsecretaría de Salud Mental puso en funcionamiento un dispositivo de teleconsulta destinado a pacientes estables que necesitan controles de medicación. El mecanismo permite que psiquiatras matriculados en la provincia realicen las consultas de manera remota, mientras los pacientes concurren a consultorios locales y cuentan allí con el acompañamiento presencial de personal administrativo y de psicología.

La herramienta comenzó a funcionar recientemente y, según explicó Malgá, durante las primeras dos semanas permitió atender entre 40 y 50 turnos que se encontraban en lista de espera. El sistema busca ampliar el acceso a consultas especializadas en localidades donde la disponibilidad de psiquiatras es limitada.

La propuesta no se limita a las intervenciones sanitarias. El plan contempla también programas que involucran a distintas áreas del Estado, bajo la consideración de que las situaciones vinculadas con la salud mental atraviesan ámbitos familiares, educativos, comunitarios y sociales.

En este sentido, el subsecretario destacó el trabajo conjunto que ya se desarrolla con los ministerios y organismos provinciales y señaló que uno de los objetivos de la emergencia es profundizar esa coordinación para mejorar la respuesta frente a las diferentes situaciones.

La articulación incluye a Educación, Seguridad, Desarrollo Social, Niñez, Juventud y Cultura, entre otras áreas. Cada una tendrá responsabilidades vinculadas con la prevención, la detección temprana, la orientación y la intervención frente a situaciones que puedan afectar el bienestar de niños, adolescentes y adultos.

En el ámbito educativo se prevé la creación de un programa mediante el cual los propios jóvenes puedan capacitarse como facilitadores para orientar a sus pares y ayudar a canalizar el acceso a los servicios de atención.

También se profundizarán las capacitaciones dirigidas a docentes y equipos técnicos de las instituciones educativas. Entre los contenidos previstos figuran la prevención del suicidio, los consumos problemáticos y los consumos vinculados con entornos digitales.

La participación de los jóvenes como facilitadores apunta a generar herramientas de acompañamiento entre pares y favorecer la detección de situaciones que puedan requerir intervención profesional. En el área de Seguridad se implementará la Guía para el Abordaje de Situaciones de Urgencia en Salud Mental. El instrumento establece pautas para coordinar la actuación de los equipos del Servicio de Emergencias Médicas y de la Policía provincial.

El objetivo es ordenar las intervenciones ante situaciones de urgencia y garantizar que se desarrollen con perspectiva de derechos humanos, procurando una actuación coordinada entre los distintos organismos que pueden intervenir en una emergencia. Por su parte, Desarrollo Social y las áreas vinculadas con Niñez continuarán articulando acciones mediante programas como Después de Hora, ProVida y equipos especializados. Estas herramientas permiten desarrollar intervenciones territoriales, particularmente en barrios populares y sectores donde resulta necesario acercar las respuestas estatales a la comunidad.

Juventud y Cultura también tendrán participación en acciones de prevención. Se prevé la presencia de equipos con puestos de hidratación, concientización y prevención de consumos durante festivales y fiestas populares que forman parte del calendario pampeano. De esta manera, la política de salud mental busca ampliar su presencia más allá de los hospitales y consultorios, incorporando acciones preventivas y comunitarias en espacios donde se desarrollan actividades sociales y culturales.

Uno de los temas abordados por el subsecretario Martín Malgá fue el crecimiento de determinadas prácticas vinculadas con los entornos digitales entre la población joven, especialmente aquellas relacionadas con las apuestas.

Según explicó, el 23% de los jóvenes en edad escolar consultados manifestó haber participado durante el último año en sitios o lugares donde se apuesta, tanto de manera virtual como presencial. El funcionario señaló además que las estadísticas muestran una mayor incidencia de esta problemática entre los varones.

El fenómeno forma parte de las preocupaciones que el plan incorpora dentro del abordaje de los consumos problemáticos. La expansión de las plataformas digitales modificó las formas de acceso a determinadas prácticas y planteó nuevas necesidades de prevención y acompañamiento para adolescentes y sus familias.

Malgá sostuvo que situaciones como la morosidad y las apuestas juveniles deben analizarse dentro de un contexto social más amplio, relacionado con los hábitos de consumo, la valoración de lo aparente y determinadas formas de entender los vínculos.

Desde esa perspectiva, el funcionario planteó que las políticas de salud mental no pueden limitarse a una respuesta sanitaria frente a una persona que ya atraviesa una dificultad. También deben promover condiciones sociales que favorezcan el cuidado, la solidaridad y la construcción de vínculos.

En ese marco, remarcó la importancia de recuperar prácticas comunitarias basadas en la escucha, el acompañamiento y la disponibilidad hacia quienes atraviesan momentos de dificultad. El funcionario sostuvo que los vínculos con familiares, amigos y personas cercanas forman parte del tejido social y constituyen una herramienta de protección frente a situaciones de aislamiento y vulnerabilidad. La mirada propuesta por el Gobierno provincial incorpora así la prevención como una dimensión permanente de las políticas públicas, con acciones que buscan intervenir antes de que las situaciones de sufrimiento se profundicen.

Para garantizar el seguimiento de las medidas, la Ley de Emergencia en Salud Mental establece además la creación de una Mesa de Seguimiento. El organismo estará integrado por representantes del Ministerio de Salud, el Consejo Provincial de Niñez, la Cámara de Diputados, los municipios y adolescentes.

La Mesa tendrá reuniones mensuales y estará encargada de acompañar la implementación del plan, revisar sus avances y establecer un esquema de monitoreo de las acciones previstas. El mecanismo también contempla una instancia de rendición pública. Los resultados y avances deberán ser incluidos en un informe anual que será presentado ante la Cámara de Diputados.

La participación de distintos sectores busca generar una evaluación permanente de las medidas y permitir que el desarrollo de las obras, la incorporación de profesionales, el funcionamiento de los dispositivos comunitarios y las acciones interministeriales puedan ser monitoreados durante el período de vigencia de la emergencia.

El plan, de este modo, combina una expansión de la infraestructura sanitaria con nuevas herramientas de atención y prevención. Las obras previstas en General Pico, Santa Rosa, General Acha, 25 de Mayo, Guatraché y Victorica se complementarán con el fortalecimiento de los equipos profesionales y con dispositivos de atención ambulatoria.

A la vez, la incorporación de teleconsultas procura reducir las dificultades de acceso a especialistas, mientras que las acciones con escuelas, organismos de seguridad, áreas sociales y espacios culturales apuntan a ampliar la capacidad preventiva en todo el territorio provincial.

La implementación tendrá como marco la Ley de Emergencia en Salud Mental y Consumos Problemáticos y se extenderá inicialmente durante dos años, con la posibilidad de una prórroga por un período similar. El seguimiento mensual y el informe anual ante la Cámara de Diputados serán las herramientas previstas para evaluar el desarrollo de las acciones y el cumplimiento de los objetivos establecidos.

La política provincial plantea así una respuesta que combina infraestructura, profesionales, atención hospitalaria, dispositivos comunitarios, telemedicina, prevención y coordinación entre áreas estatales frente a las distintas situaciones que afectan la salud mental y los consumos problemáticos en La Pampa.

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