SENASA: Argentina, un referente mundial en la prevención de la Encefalopatía Espongiforme Bovina

El país mantiene el máximo estatus sanitario otorgado por la Organización Mundial de Sanidad Animal, gracias al programa de vigilancia y control del Senasa.
Esta distinción, que el país ha mantenido de manera ininterrumpida, se basa en los informes de vigilancia epidemiológica elaborados anualmente por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). Cabe destacar que la EEB nunca ha sido detectada en territorio argentino.
Para sostener esta condición de «riesgo insignificante», el Senasa implementa un Programa Nacional de Prevención y Vigilancia de las Enfermedades Espongiformes Transmisibles, que se sustenta en cuatro pilares clave:
- Control de importaciones de animales vivos y productos de origen rumiante.
- Prevención del reciclado del agente causal, prohibiendo el uso de ciertos tejidos en la alimentación animal.
- Vigilancia epidemiológica pasiva para la detección temprana de casos sospechosos.
- Difusión y capacitación a todos los actores de la cadena productiva.
De esta manera, Argentina se posiciona como un país privilegiado para la comercialización de productos de origen animal, gracias a sus estrictos protocolos sanitarios que le han permitido mantener indemne frente a esta enfermedad.
Los productores bovinos y quienes participan de la cadena de valor cumplen un rol fundamental en este esquema, ya que deben estar atentos a los posibles síntomas y notificar de manera inmediata al Senasa ante la detección de signos compatibles con la EEB.
Con este sólido sistema de prevención y vigilancia, Argentina reafirma su liderazgo a nivel internacional en la lucha contra las enfermedades animales, preservando así la sanidad de su cabaña ganadera y los beneficios comerciales que ello conlleva.
