Transporte e industria impulsan protestas y campañas sin esperar a la central obrera


La CATT se sumará a la marcha de los jubilados frente al Congreso, mientras la CSIRA organizará una campaña digital junto con empresarios para defender la producción y el empleo, en una estrategia diferenciada de la CGT ante el Gobierno de Javier Milei.
Infórmate en DiarioPampero.com – Las iniciativas se desarrollarán mientras la central obrera mantiene una postura moderada y evalúa nuevas medidas después de la visita del Papa.
Los sindicatos del transporte y de la industria resolvieron impulsar acciones propias para expresar su rechazo a las políticas del Gobierno, sin romper formalmente con la Confederación General del Trabajo (CGT). La decisión expone diferencias sobre los tiempos y las modalidades del plan de lucha sindical.
La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) se sumará este miércoles a la habitual marcha de los jubilados ante el Congreso y analiza participar de otras movilizaciones. La organización busca visibilizar su posición sin depender por completo de las decisiones de la conducción cegetista.
En paralelo, la Confederación de Sindicatos Industriales (CSIRA), encabezada por Ricardo Pignanelli, promoverá desde el jueves 5 una jornada nacional de videos en fábricas, talleres, comercios y empresas. La campaña, realizada junto con la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), llevará la consigna “Defender la producción nacional para defender tu trabajo”.

Distintas formas de protesta
La estrategia de la CGT contempla, según el material proporcionado, un paro parcial de dos o cuatro horas y un acto en una cancha de fútbol luego de la visita del Papa y antes de fin de año. Hasta el momento, la central convocó concentraciones callejeras y no definió un paro general contra la administración de Milei.
La decisión de la CATT surgió de su titular, Juan Carlos Schmid, quien integra el sector más confrontativo del sindicalismo. La columna propia estará conformada por gremios del transporte, entre ellos Camioneros, aeronavegantes, pilotos, marítimos y fluviales, de acuerdo con la información difundida.
Los sindicatos del transporte sostienen que su participación no implica una ruptura con la CGT. El objetivo planteado es expresar el rechazo a las medidas oficiales y mantener una presencia directa en las movilizaciones, en lugar de aguardar únicamente las definiciones de la conducción de la central.

La campaña industrial no contempla paros ni marchas. Trabajadores, emprendedores y empresarios serán convocados a grabar videos breves para explicar quiénes son, dónde trabajan, qué producen y qué actividades realizan. El contenido será difundido en redes sociales, grupos digitales y cuentas institucionales con el hashtag #QueremosTrabajar.
Además de SMATA, la iniciativa reúne a sindicatos de sectores como metalurgia, alimentación, minería, textiles, cervecería, petróleo privado, química, petroquímica, aceites, gráficos, industria de la carne, cerámica, plásticos, vidrio, curtido, lechería y papel.
Según el material fuente, estas acciones reflejan una tendencia a realizar protestas sin paralizar las actividades. Entre los factores mencionados aparecen la resistencia de parte de las bases a afrontar descuentos salariales o perder el presentismo, y la preocupación de los dirigentes por las sanciones previstas para los paros en actividades consideradas esenciales o trascendentales.
En esos sectores, la normativa citada en la información establece la obligación de garantizar servicios mínimos del 50% o del 75%, según la actividad. Ese marco contribuye a que algunas organizaciones opten por movilizaciones, campañas públicas o presentaciones judiciales en lugar de una huelga general.
En ese escenario, unos 50 sindicatos vinculados a Luis Barrionuevo también preparan una presentación conjunta ante la Justicia por fondos que, según su reclamo, el Ministerio de Economía mantiene retenidos y que deberían regresar al sistema sindical de salud. La CGT comparte la preocupación por la situación financiera de las obras sociales, aunque todavía no adoptó una medida similar.
Las iniciativas muestran una mayor autonomía de algunos sectores sindicales frente a la estrategia general de la CGT, aunque las organizaciones involucradas mantienen su pertenencia a la central obrera y no plantean, por ahora, una ruptura institucional.
