La automotriz ajustó sus plantas de Buenos Aires y Córdoba por la menor demanda


Stellantis redujo temporalmente la actividad en sus complejos de El Palomar y Ferreyra, adelantó vacaciones y reorganizó turnos por la menor demanda interna y la caída de las exportaciones. La empresa aseguró que habrá suspensiones, pero no despidos.
Infórmate en DiarioPampero.com – La medida alcanza a distintos modelos y se mantendrá mientras la automotriz ajusta sus niveles de producción al stock acumulado y al comportamiento de los mercados.
Stellantis puso en marcha un plan de adecuación de su producción en la Argentina ante el deterioro de la demanda interna y las dificultades para colocar vehículos en el exterior. La decisión afecta a sus plantas de El Palomar, en la provincia de Buenos Aires, y Ferreyra, en Córdoba.
Según fuentes gremiales, el complejo bonaerense dejó de operar el lunes y retomaría sus tareas el 18 de enero de 2027. Para cubrir parte del período sin actividad, la compañía anticipó el receso vacacional de sus empleados y distribuyó licencias entre noviembre y diciembre.
Fuentes de Stellantis señalaron que se trata de un reacomodamiento productivo frente al escenario de menores ventas registrado durante 2026. De acuerdo con la empresa, el nivel de fabricación debe adaptarse al stock acumulado en la automotriz y en la red de concesionarios, sin que por ahora se contemplen despidos.

Menor actividad en las plantas
En El Palomar se fabrican los Peugeot 208 y 2008, dos modelos que atraviesan un escenario comercial desfavorable. La menor demanda llevó a la compañía a reducir el ritmo de producción y a reorganizar los turnos de trabajo, luego de otras paradas productivas registradas durante el año.
El ajuste también alcanza al Polo Industrial Ferreyra, donde Stellantis revisó sus planes de fabricación de las pick-ups Fiat Titano y Ram Dakota. En este caso, el factor señalado por la compañía es la caída de las exportaciones, que limita el volumen de unidades que puede producir la terminal cordobesa.
La fabricación del Fiat Cronos, en cambio, continuará de acuerdo con los programas establecidos. La reorganización no impacta de la misma manera sobre todos los modelos, sino que responde al desempeño comercial de cada vehículo y a las necesidades operativas de las plantas.
La decisión se conoció en un contexto de incertidumbre para las operaciones locales de Stellantis. Semanas atrás, el presidente de la compañía para América del Sur, Herlander Zola, afirmó que no descarta la posibilidad de cerrar una de las plantas argentinas o incluso ambas, según la evolución del mercado, las reglas y la competitividad de los productos.
En declaraciones citadas por Exame, Zola sostuvo que el costo de la mano de obra en Argentina duplica al de Brasil y planteó que la empresa podría trasladar producción de una planta a otra, mantener las dos o cerrar ambas. También remarcó que la previsibilidad del mercado brasileño resulta determinante porque ese país representa el 65% del volumen de la región.
El ejecutivo indicó además que la participación de Peugeot en el mercado argentino pasó de alrededor del 9% el año pasado a cerca del 5% actualmente. Según explicó, la caída estuvo vinculada con la apertura del mercado, el avance de marcas chinas y el ingreso de vehículos producidos en Brasil con mayor competitividad.
Stellantis emplea a unas 5.000 personas en sus distintas plantas y mantiene una red de fabricantes de autopartes y servicios asociados. Por eso, aunque las medidas anunciadas se concentran en suspensiones temporales, reorganización productiva y adelanto de vacaciones, su evolución genera preocupación entre los trabajadores y los proveedores.
La evolución de las ventas internas y de las exportaciones será determinante para definir el nivel de actividad de la automotriz en los próximos meses. Por el momento, la empresa sostiene que el ajuste responde a una adecuación de los volúmenes de producción y no contempla despidos.
