
El memorable Teatro Colón fue escenario de un trágico suceso el domingo 26 de junio de 1910, durante la representación de la ópera Manon. Aproximadamente a las 21:50 horas, una bomba fue arrojada desde el paraíso, la sección más concurrida del teatro, estallando en la mitad derecha de la platea, específicamente en las butacas 422 y 424 de la fila 14, las cuales estaban desocupadas en ese momento.
