Trump endureció su discurso contra los cárteles y propuso ejecutar a narcotraficantes


Donald Trump propuso en un mitin en Mobile, Alabama, aplicar la pena de muerte a grandes narcotraficantes, traficantes de personas y quienes asesinen a policías. La iniciativa se suma a su ofensiva contra los cárteles y requeriría cambios legales.
Infórmate en DiarioPampero.com – El mandatario estadounidense formuló el planteo durante un acto de respaldo a candidatos republicanos para las elecciones intermedias de noviembre y volvió a endurecer su discurso sobre seguridad, migración y narcotráfico.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso aplicar la pena de muerte a los grandes narcotraficantes, los traficantes de personas y quienes asesinen a agentes policiales durante un mitin político celebrado en Mobile, Alabama.
“Pasaremos la pena de muerte para los traficantes de drogas a gran escala, los traficantes de personas y cualquiera que mate a un oficial de policía”, afirmó Trump durante el acto, realizado en el marco de su campaña de apoyo a candidatos republicanos para las elecciones intermedias de noviembre.
La propuesta se inscribe, según el discurso del mandatario, en una agenda de endurecimiento de las políticas de seguridad contra el narcotráfico y el crimen organizado. Su implementación requeriría cambios legales para ampliar los delitos alcanzados por la pena capital.

La ofensiva contra los cárteles
Trump también cuestionó durante su intervención la eliminación de las fianzas en efectivo en distintos estados de Estados Unidos. Según sostuvo, esa política estaría relacionada con el incremento de la criminalidad, aunque no presentó durante el mitin un desarrollo con cifras detalladas.
La iniciativa sobre la pena capital fue anunciada en un acto en el que el presidente respaldó a candidatos republicanos de Alabama, entre ellos Tommy Tuberville, quien busca la gobernación del estado. Trump instó a sus simpatizantes a participar en las próximas elecciones y apoyar a los postulantes de su partido.
La propuesta aparece en un contexto de mayor presión de Washington sobre los grupos criminales mexicanos. Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ubicó a los cárteles y al tráfico de drogas entre los asuntos centrales de su política de seguridad nacional.
El 20 de enero de 2025, el presidente firmó una orden ejecutiva que estableció un proceso para designar a determinados cárteles y organizaciones transnacionales como Organizaciones Terroristas Extranjeras o Terroristas Globales Especialmente Designados. El documento incluyó al Tren de Aragua y a la Mara Salvatrucha entre las estructuras consideradas amenazas para la seguridad estadounidense.
Posteriormente, Estados Unidos concretó la designación como organizaciones terroristas extranjeras de varios grupos criminales mexicanos, entre ellos el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel del Golfo, el Cártel del Noreste, el Cártel de Juárez, la Nueva Familia Michoacana, Cárteles Unidos y Los Viagras.
La estrategia también incluyó medidas económicas y comerciales vinculadas con el combate al tráfico de drogas. En febrero de 2025, la administración estadounidense sostuvo que los cárteles mexicanos representaban una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y vinculó esa preocupación con sus decisiones sobre la frontera y el comercio con México.
En marzo de 2026, Trump volvió a formalizar su estrategia mediante una proclamación en la que señaló que su gobierno había designado a diversos cárteles y organizaciones transnacionales como terroristas. Además, planteó coordinar esfuerzos con otros países para privarlos de financiamiento, recursos y control territorial.
Durante el mitin, el mandatario también habló de la política migratoria y aseguró que recibió del gobierno del expresidente Joe Biden una frontera con graves problemas. Según afirmó, su administración la convirtió en la más segura de la historia.
Trump sostuvo que en los últimos 17 meses no habían ingresado personas de manera irregular a Estados Unidos, después de señalar que anteriormente habían entrado millones. Esa afirmación fue presentada durante el discurso sin cifras detalladas que permitieran ampliar su fundamentación.
La propuesta de pena de muerte se suma así a una estrategia que combina medidas migratorias, presión económica, designaciones terroristas y acciones contra las estructuras financieras de los grupos criminales. También incluyó a quienes asesinen a policías dentro de los delitos que, según planteó, deberían recibir la pena capital.
