El Gobierno prometió sostener el plan hasta 2027 mientras redujo fondos educativos


Argentinos por la Educación reconoció a Javier Milei en la Casa Rosada por sostener hasta 2027 el Plan Nacional de Alfabetización, creado por el Gobierno tras una campaña de la ONG. El acto ocurrió después de un recorte de $35.288 millones al programa y sin la presencia del secretario Carlos Torrendell.
Infórmate en DiarioPampero.com – La organización, impulsada por empresarios, destacó la continuidad de la política educativa, pero el presupuesto también redujo partidas para salarios docentes, infraestructura, becas y universidades. La ausencia de Torrendell se produjo tras testimonios sobre una presunta amenaza de Sandra Pettovello.
Una ONG de origen empresarial reconoció a Milei por una alfabetización recortada
Argentinos por la Educación impulsó una campaña para instalar la alfabetización en la agenda política. El Gobierno creó después el Plan Nacional, pero en mayo le recortó $35.288 millones. En la reunión donde la organización reconoció a Milei por la continuidad del programa no figuró el secretario de Educación, Carlos Torrendell.
El lunes 2 de noviembre, Javier Milei, Karina Milei y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, recibieron en la Casa Rosada a integrantes de Argentinos por la Educación. La organización reconoció al Presidente por el compromiso con la alfabetización y acordó con el Gobierno sostener el plan hasta 2027. El comunicado sobre el encuentro no mencionó los recortes presupuestarios.
Para entender el encuentro, hay que distinguir la campaña de la ONG del plan estatal. Argentinos por la Educación, una organización de la sociedad civil nacida por iniciativa de empresarios, lanzó en 2023 una campaña por la alfabetización junto con otras organizaciones. La campaña promovió que los candidatos presidenciales —entre ellos Milei— firmaran un compromiso para priorizar el tema. Luego, en 2024, el Consejo Federal de Educación aprobó un compromiso entre la Nación y las provincias, y el Gobierno creó formalmente el Plan Nacional de Alfabetización. La campaña fue impulsada por la ONG; el programa que se recortó es una política del Gobierno.

La composición de la organización también merece atención. La nómina difundida por Presidencia incluyó a Ricardo A. Torres, vicepresidente y socio fundador de Pampa Energía; Constanza Gorleri, secretaria y gerente de Sustentabilidad de Banco Galicia; Roberto Hernán Souviron, tesorero, cofundador de Despegar y creador de Active Learning, una red de escuelas privadas; Karina Stocovaz, vinculada al Instituto Natura; y Alejandro Tamer, subsecretario de Reforma Estatal y cofundador de Despegar. La misma nómina mencionó a Víctor Volman como director ejecutivo.
La celebración contrasta con las cifras del presupuesto. La Decisión Administrativa 20/2026 redujo en $78.768 millones los créditos de programas de la Secretaría de Educación. De ese total, $35.288 millones correspondieron al Plan Nacional de Alfabetización, principalmente en transferencias a las provincias. También se eliminaron $8.929 millones del Fondo de Compensación Salarial Docente y se redujeron $21.686 millones para infraestructura y equipamiento escolar.
La misma modificación recortó $6.649 millones en Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas, incluidos fondos para becas. Por separado, se redujeron $5.303 millones en transferencias de capital destinadas a infraestructura de trece universidades nacionales. Son partidas distintas y no deben sumarse como si formaran parte del mismo recorte de la Secretaría de Educación.
La pregunta es inevitable: ¿qué se celebra cuando se promete sostener un programa, pero se reducen los fondos previstos para llevarlo adelante? La continuidad anunciada hasta 2027 no garantiza por sí sola que haya recursos suficientes para que el plan llegue a las escuelas.

La reseña pública de la reunión se centró en alfabetización, matemática y la posibilidad de publicar resultados escolares. No mencionó el conflicto con las universidades públicas ni los recortes aplicados al área educativa.
Tampoco estuvo en la mesa el secretario de Educación, Carlos Torrendell (Secretario de Educación en Argentina). No se informó públicamente si había sido convocado. Su ausencia adquiere otro significado por lo ocurrido semanas antes: estudiantes que participaron de una reunión con él contaron que Pettovello lo llamó y le exigió que las hiciera salir. Agostina Olivera dijo que la ministra le habría advertido que, si no lo hacía, podían despedirlo; otra participante, Valentina Aira, describió una interrupción coincidente.
Esos testimonios no prueban por sí solos que la ausencia de Torrendell fuera una represalia. Pero la amenaza denunciada y su posterior ausencia de una reunión central sobre educación hacen razonable preguntar si fue relegado o apartado de las decisiones del área. No se difundió una explicación oficial sobre por qué no estuvo.
La escena es difícil de presentar como un motivo de celebración: una organización de origen empresarial reconoció al Presidente por la continuidad de una política educativa que el propio Gobierno había recortado. Y el secretario responsable del área quedó fuera de la reunión.
