. . .

Lluvias récord e inundaciones en Japón dejan ocho muertos


Lluvias récord e inundaciones en Japón dejan ocho muertos y miles de viajeros varados cerca de Tokio


Una lluvia de intensidad excepcional golpeó la prefectura japonesa de Chiba, ubicada al este de Tokio, y provocó extensas inundaciones. El desastre dejó al menos ocho muertos, miles de personas aisladas y serios problemas en rutas y ferrocarriles. Cerca de 7.000 viajeros pasaron la noche en el aeropuerto internacional de Narita. Las autoridades desplegaron soldados y equipos de emergencia mientras evaluaban los daños ocasionados por el temporal.

Infórmate en DiarioPampero.com – Las lluvias récord que golpearon la prefectura de Chiba, al este de Tokio, provocaron inundaciones severas, cortes de energía y graves trastornos en el transporte. Ocho personas murieron y miles de viajeros quedaron varados, entre ellos unos 7.000 pasajeros en el aeropuerto internacional de Narita. Las autoridades desplegaron equipos de rescate y soldados, mientras disminuían las alertas máximas pero seguía el riesgo de nuevas crecidas y deslizamientos. Daño grave.

Japón enfrenta las consecuencias de una de las jornadas de lluvia más intensas registradas en la prefectura de Chiba. El agua cubrió calles, viviendas, vehículos y sectores de la red ferroviaria en una zona situada al este de Tokio. El temporal también interrumpió servicios básicos y complicó los desplazamientos durante uno de los períodos del año con mayor movimiento de pasajeros en el país.

Las precipitaciones comenzaron a causar problemas durante el jueves 13 de agosto y se intensificaron durante las horas siguientes. En algunas zonas de Chiba se acumularon más de 360 milímetros de agua en un período de 24 horas. Los registros superaron marcas anteriores y obligaron a las autoridades meteorológicas a emitir advertencias de máxima gravedad ante el riesgo de inundaciones y deslizamientos.

El balance de víctimas aumentó a medida que avanzaron las tareas de búsqueda y rescate. Durante la mañana del viernes 14 de agosto, las autoridades reportaron ocho personas fallecidas. Entre las víctimas se encontraban personas sorprendidas por el avance del agua mientras permanecían dentro de sus vehículos.

Uno de los casos ocurrió en Ichikawa, donde un hombre fue encontrado en una calle inundada. En Sakura, una mujer murió después de quedar atrapada en un automóvil cubierto por el agua. Los equipos de emergencia también participaron en operativos relacionados con otros vehículos sumergidos en diferentes localidades de la prefectura.

La intensidad del fenómeno se reflejó en los registros meteorológicos. En la ciudad de Chiba llegaron a caer 115 milímetros de lluvia en apenas una hora. Sakura también registró valores muy elevados. La Agencia Meteorológica de Japón describió las precipitaciones como extraordinarias y advirtió sobre el peligro que representaba la acumulación de agua en áreas urbanas.

Las inundaciones afectaron rápidamente las calles y dejaron numerosos automóviles inmovilizados. En distintos sectores, el agua alcanzó niveles que impidieron circular con normalidad. Las imágenes difundidas desde la zona mostraron a residentes caminando por calles cubiertas de agua y vehículos detenidos en medio de las zonas anegadas.

Las autoridades solicitaron evacuaciones en numerosos municipios. Cientos de personas buscaron refugio en edificios públicos durante la noche. El Gobierno de la prefectura habilitó instalaciones para recibir a quienes no podían regresar a sus viviendas o necesitaban abandonar zonas expuestas a nuevas inundaciones.

Además, las Fuerzas de Autodefensa de Japón participaron en las operaciones de asistencia. El despliegue permitió reforzar los rescates y trasladar a personas que habían quedado atrapadas debido al cierre de rutas y la suspensión de servicios ferroviarios.

Uno de los mayores problemas se produjo en la estación de Soga. Alrededor de 4.000 personas permanecieron allí durante la noche después de que las inundaciones interrumpieran el transporte. Los militares utilizaron autobuses para retirar a los pasajeros y trasladarlos hacia lugares seguros cuando las condiciones permitieron comenzar la operación.

La emergencia también tuvo un fuerte impacto en el aeropuerto internacional de Narita, una de las principales terminales aéreas que sirven al área metropolitana de Tokio. Cerca de 7.000 personas quedaron varadas después de que los problemas en carreteras y ferrocarriles dificultaran la salida del aeropuerto.

El temporal paralizó transportes y dejó a miles de pasajeros sin posibilidad de abandonar Narita

Muchos viajeros tuvieron que pasar la noche dentro de las terminales. El personal del aeropuerto distribuyó bolsas de dormir, agua y alimentos entre los pasajeros. La falta de transporte también dificultó el acceso a hoteles, mientras la demanda de alojamiento aumentaba por la cantidad de personas que no podían continuar sus viajes.

A pesar de los problemas en los accesos, los vuelos pudieron continuar con una operación cercana a la normalidad durante el viernes. La situación comenzó a mejorar cuando algunos servicios ferroviarios entre Narita y Tokio retomaron parcialmente sus recorridos. Sin embargo, persistieron retrasos y dificultades en distintos puntos de la red.

Las carreteras también sufrieron cierres. Varias vías importantes de Chiba quedaron temporalmente fuera de servicio debido a la presencia de agua. Como consecuencia, numerosos conductores tuvieron que utilizar recorridos alternativos. Esto generó congestión en rutas que permanecían habilitadas.

El suministro eléctrico fue otro de los servicios afectados. Decenas de miles de hogares quedaron sin electricidad durante las horas más intensas del temporal. La empresa TEPCO informó que una subestación quedó inundada, lo que agravó las interrupciones. Durante la mañana del viernes todavía había más de 20.000 viviendas sin servicio en distintos sectores.

También se registraron inconvenientes en la distribución de gas. Cerca de 13.000 hogares sufrieron una interrupción temporal, según los reportes conocidos durante la emergencia. Las compañías de servicios trabajaron para recuperar el suministro mientras los equipos de rescate continuaban operando en las áreas inundadas.

El gobernador de Chiba, Toshihito Kumagai, describió la situación como extremadamente poco habitual. El funcionario señaló que había participado anteriormente en la respuesta frente a numerosos desastres, pero sostuvo que no había enfrentado un episodio de estas características.

La Agencia Meteorológica de Japón redujo posteriormente el nivel máximo de alerta en varios municipios cuando la intensidad de las lluvias comenzó a disminuir. Sin embargo, las autoridades mantuvieron las advertencias. Los suelos permanecían saturados y algunos ríos podían aumentar rápidamente su caudal.

Por esa razón, los organismos de emergencia pidieron a los residentes que no consideraran terminado el peligro. La posibilidad de nuevas precipitaciones mantenía abierto el riesgo de deslizamientos, desbordes e inundaciones repentinas, sobre todo en sectores donde el terreno ya había acumulado grandes cantidades de agua.

La prefectura de Chiba rodea buena parte del sector oriental de la bahía de Tokio y concentra importantes centros urbanos, carreteras, vías ferroviarias y el aeropuerto de Narita. Esa concentración de infraestructura amplificó las consecuencias de las lluvias y provocó interrupciones que alcanzaron a miles de residentes y viajeros.

El temporal coincidió además con la semana de Obon, una temporada tradicional en la que millones de personas se desplazan dentro de Japón para visitar a sus familias. La combinación de lluvias extremas, cierres ferroviarios y bloqueos en las rutas complicó el regreso de numerosos pasajeros.

Mientras avanzan las tareas de limpieza y recuperación, las autoridades siguen evaluando viviendas, carreteras y servicios afectados. El descenso de las aguas permite acceder de manera gradual a sectores que permanecieron aislados. Sin embargo, el balance del desastre puede modificarse a medida que continúen los operativos.

La prioridad permanece puesta en localizar a posibles personas desaparecidas, asistir a los damnificados y restablecer el transporte y los servicios esenciales. Al mismo tiempo, los organismos meteorológicos mantienen la vigilancia ante cualquier nueva acumulación de lluvia que pueda agravar la situación en Chiba y otras zonas cercanas a Tokio.

DESCARGAR APLICACIÓN DE LA RADIO EN VIVO

Gracias por estar en Diario Pampero, visítanos para estar informado!
Si necesitas parte de este contenido, no olvides citar la fuente de información. Respetamos a quienes producen contenidos, artículos, fotos, videos. Compartimos información de La Pampa para los pampeanos y te informamos sobre toda la actualidad nacional e internacional destacada. 
Si compartes nuestro contenido, nos ayudas a crecer como medio de comunicación!