Las alertas obligaron a desviar aviones y cerrar aeropuertos


Al menos siete vuelos comerciales fueron afectados este martes por amenazas de bomba en Polonia, España, Italia y Bulgaria. Las aeronaves fueron desviadas o inspeccionadas, mientras que las autoridades descartaron la presencia de explosivos y no reportaron heridos.
Infórmate en DiarioPampero.com – La sucesión de alertas provocó cierres temporales, controles sobre pasajeros y tripulaciones y el despliegue de aviones de combate en uno de los episodios.
Una serie de amenazas de bomba en Europa activó este martes protocolos de seguridad en distintos aeropuertos y obligó a modificar el itinerario de varios vuelos comerciales. Los incidentes se registraron en Polonia, España, Italia y Bulgaria, según informó el diario The Guardian.
Las inspecciones realizadas en las aeronaves no hallaron explosivos en ninguno de los casos informados. Las operaciones incluyeron aterrizajes en aeropuertos alternativos, cierres temporales de pistas y controles a pasajeros, tripulantes y equipajes.
En Polonia, un vuelo de LOT Polish Airlines procedente de Londres-Heathrow y con destino a Varsovia-Chopin aterrizó de manera imprevista en Varsovia-Modlin tras recibir una alerta. El Boeing 737 MAX llevaba 181 personas y llegó siete minutos después de que se comunicara la amenaza.

Alertas en distintos aeropuertos
El aeropuerto de Varsovia-Modlin suspendió sus operaciones mientras los servicios de seguridad revisaban el avión. Luego, la aerolínea confirmó que no había explosivos y señaló que los pasajeros serían trasladados en autobús al aeropuerto Chopin una vez completados los controles fronterizos. Más tarde, las autoridades anunciaron la reanudación de las operaciones.
Otro vuelo de Scandinavian Airlines, que había partido de Copenhague, aterrizó en Varsovia-Chopin y fue inspeccionado por una amenaza similar. Una de las pistas permaneció cerrada temporalmente, aunque el avión llegó con normalidad y no realizó un aterrizaje de emergencia, según explicó la vocera de SAS, Alexandra Lindgren Kaokju.
En España, un vuelo de Ryanair procedente de Manchester fue desviado al aeropuerto de Murcia. Las autoridades revisaron la aeronave y controlaron a pasajeros y tripulación sin encontrar explosivos. El vuelo trasladaba a 121 personas, incluida la tripulación, de acuerdo con Francisco Lucas, delegado del Gobierno español en Murcia.

Italia también recibió dos alertas contra vuelos de Ryanair que se dirigían al aeropuerto de Fiumicino, en Roma, desde Lisboa y Dublín. Las amenazas llegaron por correo electrónico. El avión procedente de Dublín fue escoltado por la Fuerza Aérea italiana hasta su aterrizaje, mientras que ambos vuelos fueron sometidos a revisiones de seguridad.
En Bulgaria, unidades antiterroristas inspeccionaron un avión en el aeropuerto de Sofía. El Ministerio de Transporte confirmó que las alertas alcanzaron a dos vuelos procedentes de Bérgamo, Italia, y Dublín, Irlanda, y aclaró que no provenían de Israel, como se había informado inicialmente.
El secretario general en funciones del Ministerio del Interior búlgaro, Lyubomir Nikolov, afirmó que las amenazas comenzaron a incluir directamente a las aerolíneas. Según explicó, esa situación obliga a modificar el rumbo de los aviones y aplicar los procedimientos de seguridad correspondientes.
Los episodios se sumaron a una alerta registrada el lunes en Hungría, cuando un vuelo de Wizz Air que cubría la ruta entre Londres y Sofía fue desviado a Budapest. La policía aérea de la OTAN activó una alerta ALPHA y cazas Gripen húngaros escoltaron la aeronave hasta el aeropuerto internacional Liszt Ferenc.
Nikolov aseguró que las autoridades búlgaras siguieron los protocolos establecidos y que no contaban con información sobre intenciones terroristas específicas o ataques planificados. También indicó que, en incidentes anteriores, algunas direcciones IP utilizadas para enviar amenazas habían sido rastreadas hasta otros países europeos.
La sucesión de alertas ocurrió después de que, durante el mes anterior, un vuelo entre Tel Aviv y Viena realizara un aterrizaje de emergencia tras recibir una amenaza de bomba. En todos los casos mencionados en el informe, las inspecciones descartaron la presencia de explosivos y no se registraron personas heridas.
