FAIMA y USIMRA acordaron ajustes del 1,8% hasta enero de 2027


La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines y la Unión de Sindicatos de la Industria Maderera acordaron aumentos salariales del 1,8% para octubre, noviembre y diciembre de 2026, además de otro ajuste igual en enero de 2027, dentro del Convenio Colectivo de Trabajo 335/75.
Infórmate en DiarioPampero.com – El entendimiento se alcanzó mientras las empresas del sector enfrentan menor demanda, mayores costos y una caída del empleo registrado en la cadena forestoindustrial.
La industria maderera acordó nuevos aumentos salariales para el último tramo de 2026 y el inicio de 2027. El entendimiento fue alcanzado entre la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) y la Unión de Sindicatos de la Industria Maderera de la República Argentina (USIMRA).
Según comunicó FAIMA, las partes establecieron incrementos del 1,8%, todos de carácter remunerativo, dentro del Convenio Colectivo de Trabajo 335/75. Los porcentajes se aplicarán sobre distintas bases salariales, de acuerdo con el mes de referencia definido en el acuerdo.
Para octubre de 2026 se fijó un aumento del 1,8% sobre los salarios de septiembre. En noviembre se aplicará nuevamente el mismo porcentaje y sobre esa misma base, mientras que los ajustes de diciembre y enero de 2027 tomarán como referencia los sueldos de noviembre de 2026.

Un acuerdo en un escenario complejo
El acuerdo salarial se conoció en un contexto de dificultades para una parte de la cadena forestoindustrial argentina. La retracción de la construcción, la paralización de la obra pública, la debilidad del consumo interno y el aumento de los costos productivos afectan a aserraderos, fábricas de tableros y establecimientos que elaboran muebles y otros productos de madera.
FAIMA había advertido en agosto sobre el deterioro de las pequeñas y medianas empresas del sector. De acuerdo con la entidad, la menor demanda interna se combina con elevados costos laborales, energéticos y logísticos, además de dificultades para acceder al financiamiento.
La federación también señaló el crecimiento de las importaciones de productos terminados. Según esa advertencia, el ingreso de esos bienes genera presión sobre la industria nacional, particularmente en los segmentos vinculados con muebles y carpintería.

El impacto alcanza a distintas regiones del país, debido a que la actividad maderera sostiene empleos industriales y comerciales en numerosas localidades. Por ese motivo, la disminución de la producción repercute tanto en las empresas como en las economías regionales relacionadas con la transformación de la madera.
Los datos de empleo registrado recopilados por FAIMA muestran además una contracción en el mercado laboral del sector. Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, la industria maderera perdió alrededor del 6,7% de sus puestos de trabajo, mientras que el empleo en las actividades comerciales vinculadas a la cadena retrocedió un 3,5%.
Con los incrementos acordados, FAIMA y USIMRA formalizaron una secuencia de ajustes para los salarios comprendidos en el convenio colectivo. La aplicación de los porcentajes se extenderá hasta enero de 2027, en un escenario marcado por la necesidad de sostener la actividad y el empleo en el sector maderero.
